Retos para la competitividad en tiempos de crisis

Hablar de competitividad con la que está cayendo no parece lo más adecuado en estos momentos, pues muchas empresas por lo único que pelean ahora es por mantenerse a flote. No obstante, es interesante reflexionar sobre si la falta de competitividad puede ser uno de los factores que hagan que las crisis se sufran con más virulencia cuando vienen mal dadas.

Veamos algunos datos: en los últimos 20 años la productividad de la economía española ha crecido la mitad que las de Francia, Alemania o Reino Unido, y la contribución del sector de alta tecnología, por ejemplo, al PIB se han mantenido por debajo del 1%, estando la media europea en el 3%. Si a esto le añadimos la escasa dimensión de nuestras empresas, la competitividad se antoja complicada.

Llevamos tiempo escuchando que para arreglar los males de la economía de nuestro país se necesita cambiar el modelo productivo, sin que ninguno de los que lo proclaman (fundamentalmente desde instancias políticas) aporte soluciones. Quienes sí suelen contribuir con sus ideas al debate son las instituciones privadas que se mueven de cerca en la realidad, analizando datos y lanzando propuestas como la Fundación COTEC, que en su Informe 2010 ha presentado un decálogo de retos para la competitividad española en estos momentos de crisis.

Motores para relanzar la competitividad

Presidida por José Ángel Sánchez Asiaín, COTEC no sale al paso con medidas coyunturales para aliviar la situación a la espera de que escampe, sino que apuesta directamente por la innovación y la tecnología como motores para relanzar la competitividad, implicando no sólo al tejido empresarial sino a toda la sociedad. En otras palabras, lo que viene a sugerir es que si producimos muchas cosas que ya son capaces de hacer otros países con menor coste y por tanto más baratos, o bien inventamos productos novedosos y atractivos o el futuro tiende a ser cada vez más negro.

Esta fundación aporta un nuevo concepto de innovación entendida como “el proceso en el que toda la sociedad participa, inculcando en el ciudadano los valores que subyacen en la actitud innovadora para conseguir una sociedad que valore y estimule el espíritu emprendedor, del que surgirán empresarios y trabajadores capaces de asumir con naturalidad el riesgo implícito de toda innovación”.

En cuanto a las pymes, considera necesaria su implicación en este gran proyecto de impulso y modernización, de tal forma que sociedad y pequeñas y medianas empresas sean los protagonistas en aplicar el conocimiento como recurso clave para la sostenibilidad de nuestra economía.

Decálogo de retos para la competitividad

La importancia de las pymes en nuestro país está fuera de toda duda sabiendo que ocupan al 82% del total de los trabajadores y generan el 60% del PIB, mientras que en Alemania, por ejemplo, dan empleo al 60% y aportan el 46% al producto interior. La diferencia es notable, por lo que mientras persista esta realidad son bienvenidas las propuestas que aporten soluciones al relanzamiento del amplio tejido producido español. De forma resumida, estas son las diez recomendaciones o retos prioritarios para reactivar la competitividad de la economía española, según COTEC:

  • Mejorar el sistema educativo
  • Lograr que la sociedad aprecie los riesgos que asumen los empresarios en innovación
  • Evitar que las leyes, la fiscalidad y la regulación normativa obstaculicen las propuestas innovadoras
  • Conseguir que la universidad pública se integre plenamente en las soluciones de los problemas de su entorno
  • Concienciar a las empresas de que su sostenibilidad depende de su capacidad para crear valor
  • Atraer el talento y la inversión extranjera
  • Preparar a las pymes para el mercado global
  • Implicar a la financiación privada en la innovación
  • Aprovechar el mercado de las grandes empresas y de la Administración como tractores tecnológicos
  • Lograr que las pymes encuentren una amplia oferta de servicios para la innovación

Ni más ni menos. Leído de corrido puede parecer un decálogo de ciencia ficción que no va con nosotros, pero hay mucha verdad en estas propuestas. La universidad en su conjunto sigue todavía dando la espalda a la realidad de las necesidades de las empresas, la sociedad tampoco es consciente de que la riqueza no surge por generación espontánea y la estructura del empresariado, por su escasa dimensión, tiene complicado hacerse un hueco en un ecosistema globalizado que ya no tiene marcha atrás.

Lo bueno de todo es que conociendo el temperamento emprendedor español, pronto o tarde se saldrá de ésta.

En Blog Sage Experience | Cosas que nadie cuenta antes de emprender
Imagen | martinvarsavsky
Más información | COTEC Informe 2010 (PDF, registro gratuito)

JotaC es licenciado en Ciencias de la Información y desarrolla su actividad profesional en banca, en el área comercial.