Otra publicidad es posible

Hace unas semanas, comentábamos una iniciativa de escaparates virtuales que está en marcha en España y que supone un salto cualitativo en innovación, con respecto a lo que hasta la fecha estábamos acostumbrados a ver por estas tierras en cuanto a formas de llamar la atención de un negocio a través de su escaparate. Dicho de otra manera, entre el interface empresa-usuario en la calle.

Hace unos días, me topé con esta otra curiosa modalidad publicitaria que también supone una vuelta de tuerca con respecto a las vallas comerciales tradicionales, propuesta por un gigante como McDonalds y que podéis ver en el video. Vas por la calle y una valla publicitaria te propone participar en un juego, que se ve reflejado en ella y que controlas mediante tu teléfono móvil. A los que completan el reto, se les regalan productos de la marca y se les entrega un vale para canjearlo en un centro a su elección. Curioso ¿No?

La interacción con el usuario como gancho para captar su atención

El estado del arte actual de la tecnología permite montar sistemas antes no imaginados y cuyo diseño está pensado para captar la atención del usuario mediante la interacción de éste a través de distintos interfaces. Los de este ejemplo, son una pantalla de gran tamaño y los teléfonos móviles de la gente que pasaba por allí. Ni siquiera necesitaban instalar nada, quienes quisieran participar lo podían hacer a través del navegador y su posición (geolocalización).

En este caso, el elemento diferenciador e innovador es el de la interacción con las personas que están alrededor de la pantalla. Si la localización es la adecuada, cercana a la pantalla, se les permite participar en el reto y conseguir premios. Un formato novedoso, en plena calle, participando desde sus teléfonos móviles y cuya evolución se ve en una pantalla gigante en medio de una gran plaza… Sin duda, una fórmula innovadora que apunta a éxito, sin ser intrusiva, sin molestar al usuario, sino permitiéndole hacerlo de forma voluntaria y divertida, con el elemento tecnológico y social (mucha gente lo ve en directo en la plaza) como animadores.

Aunque no disponemos de cifras para evaluar el impacto de la misma, me atrevo a apostar a que su impacto es mucho mayor y su resultado es más rentable que el de muchos modelos arcaicos, que algunos aún se empeñan en utilizar para intentar vender su producto a toda costa y donde cuesta un mundo diferenciar nuestro mensaje del que lanzan el resto de competidores.

La clave está en la segmentación

La clave para que estos sistemas puedan aportar valor está en su capacidad de segmentación. El esquema montado en los escaparates virtuales afirman que permite diferenciar el tipo de cliente que tiene delante mediante un sistema de visión artificial (segmentación “automática”); Inditex ha montado recientemente en La Coruña en una de sus tiendas de Pull And Bear un sistema virtual que permite al usuario navegar a través de pantallas táctiles gigantes por su catálogo de ropa disponible en la tienda (segmentación “manual”).

En este caso, McDonalds prefija el segmento mediante un esquema compatible con un perfil determinado: gente joven, que dispone de smartphone, le gustan los videojuegos,… El caso es lanzar el mensaje al segmento que interesa y que es susceptible de consumir un producto. El sistema es el gancho y una adecuada segmentación permite ofrecer a cada tipo de cliente un mensaje determinado. Esto no es nada nuevo, sino la estrategia de siempre. Lo que está ocurriendo es que ahora la tecnología abre un nuevo camino para llegar a esos clientes actuales o potenciales.

También para la pyme

El ejemplo que se ve en el video parece que supone un gran esfuerzo económico, dado que lleva asociada la instalación de un hardware (pantalla gigante) y el desarrollo de un software que no parecen asequibles. Quien sabe, quizás en el futuro las vallas tradicionales en las que se pegan carteles de papel evolucionen y se conviertan en elementos electrónicos que permitan este tipo de acciones, pudiendo las empresas alquilar el espacio visual y de interacción.

Sin embargo, quedándonos en el presente, existen estrategias similares mediante las que la pyme puede combatir captando la atención de sus clientes actuales o potenciales. Por ejemplo, desarrollando una aplicación que resuelva parcialmente un problema de un determinado segmento de clientes y colgándola en internet. Se resuelve parte de un problema existente, a la vez que se deja ver al público la capacidad que se tiene de ofrecer un determinado servicio. Queda ofrecerla en al segmento adecuado y hacer el esfuerzo en donde están los clientes.

Actualización (13/6/2011): Parece que la cosa también va de olores con las vallas publicitarias. No dejéis de ver esta otra opción con la que me he topado hoy.

Vía | Enrique Dans
Enlace | Video original en YouTube

Pablo Herrero

Pablo Herrero es Ingeniero Industrial en la especialidad de Organización Industrial, relacionado con la Ingeniería de Organización de empresas. Escribe habitualmente en el blog Fuera de Límites y ha colaborado en Pymes y Autónomos.

Puedes seguirlo en Twitter en @pabloherrero