La videoconferencia se impone en las entrevistas de trabajo

Videoconferencia

El avance de las aplicaciones de videoconferencia en estos últimos años es imparable. De un tiempo a esta parte, han ido surgiendo multitud de aplicaciones que permiten conectar mediante vídeo y audio dos puntos del planeta que nosotros queramos. Tan sólo hace falta un smartphone, un ordenador o un tablet y el software adecuado.

El ancho de banda disponible hoy en día en las líneas de comunicación vía Internet también tiene mucho que ver ya que, aunque el mercado de conexión ha evoluciona lentamente en España, el “canuto” estándar en un negocio de pequeño o mediano tamaño es bastante razonable y permite que las aplicaciones de videoconferencia funcionen con cierta soltura. Aunque estoy de acuerdo en que aún se necesita más por parte de los operadores con los precios actuales.

El personal encargado de la función de RRHH es uno de los segmentos profesionales que más uso le está dando a las aplicaciones de videoconferencia en estos últimos años. El hecho de que haya que reducir costes en los procesos de selección ha ayudado a cambiar las entrevistas en persona por el formato del audio y el vídeo.

Se pierden algunas referencias clásicas, como la de evaluar el apretón de manos, poder ver cómo se mueve una persona, sus reacciones en caliente o si lleva los zapatos limpios, que tradicionalmente se dice que hablan mucho de una persona.

Por suerte, no todo son desventajas en aras de la reducción de costes, teniendo a su favor la videoconferencia una serie de pros que hacen que merezca la pena. En realidad, se abre un abanico de posibilidades que permite, entre otras cosas, grabar la entrevista para poder volver a visualizarla en otro momento o distribuirla al responsable técnico de un proceso; también (¿por qué no?) automatizar el proceso, haciendo que el entrevistador sea un programa que lanza una serie de cuestiones prefijadas y no una persona real.

La videoconferencia ayuda a evitar costes de desplazamientos de candidatos y entrevistadores pero también exige un mínimo de conocimientos técnicos y un soporte adecuado para que el sistema funcione. Un software de calidad, un equipo correctamente configurado (smartphone, ordenador o tableta) y una buena conexión de datos son los elementos mínimos para establecer una comunicación por videoconferencia entre dos puntos.

El canal de la videoconferencia también requiere unas formas adaptadas al medio. Por ejemplo, disponer de una foto de perfil de carácter profesional, siempre será mejor a la hora de hacer una entrevista de trabajo que otra en bañador o en una fiesta con amigos liándola parda. Tampoco procede hablar como un “hoygan” en el chat previo a la conexión, siendo recomendable dejar los emoticonos y abreviaturas para otro momento. Son cosas obvias, pero que a la hora de la verdad uno se encuentra hasta en los entrevistadores, no sólo en los entrevistados.

Como programas recomendados para videoconferencia para pymes y autónomos, el más común y a la vez muy completo es Skype. Fue de los primeros en llegar y convertirse en populares, llegando al gran público doméstico y también a la empresa de cualquier tamaño. Para las pequeñas y medianas, encaja perfectamente su versión gratuita, aunque para quienes necesiten algo más (conexiones de grupos, llamadas de teléfono,…) siempre tienen la opción de pago, que por una pequeña cantidad permite esas y más funcionalidades.

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Pablo Herrero
Pablo Herrero es Ingeniero Industrial en la especialidad de Organización Industrial, relacionado con la Ingeniería de Organización de empresas. Escribe habitualmente en el blog Fuera de Límites y ha colaborado en Pymes y Autónomos.

Puedes seguirlo en Twitter en @pabloherrero