La fórmula de Alessi refuerza el diseño innovador

Se considera a Alessi como un líder mundial del diseño de productos para el hogar, especialmente para la cocina. Alessi se identifica a si mismo como un laboratorio de investigación y de aplicación del diseño más que un artesano de productos.

Una de las características de sus productos es que han contado con grandes diseñadores de reconocido prestigio internacional como Michael Graves, Philippe Starck, Richard Sapper, Ettore Sottsass, Stefano Giovannoni, Ron Arad and Alessandro Mendini. Entre los productos que estos diseñadores han ayudado a hacer a Alessi muy grande están las teteras, las cafeteras, los sacacorchos y los exprimidores como el que ilustra el artículo.

La gestión del talento en Alessi

Uno de los principales activos de la factoría es la gestión del talento. En la compañía sus técnicos despliegan toda su capacidad para actuar de intermediarios, entre la mejor y la más reconocida capacidad para diseñar productos y el sueño final del cliente. Desde la fábrica consideran que hablar del cliente como generalidad no les aporta porque no reconocen ningún elemento diferenciador en ello y por eso creen que su principal objetivo está en la ilusión y en los sueños que el cliente experimentará cuando adquiera el producto.

Todos los procesos que se desarrollan en Alessi incluyen elementos fundamentales como una fórmula, que se menciona más adelante y que básicamente es capaz de evaluar el potencial de los diseños creados mediante cuatro parámetros claves, los técnicos expertos que actúan como intermediarios entre los diseñadores y los ingenieros que ayudarán a crear el producto final, los proveedores de materiales con fuertes controles de calidad y con excelente capacidad de producción. Además desde Alessi mantienen la política de mantener en el mercado una amplia cartera de productos y de posicionar sus diseños en el mercado durante largos períodos de tiempo.

La fórmula de Alessi

La fórmula de Alessi es un mecanismo, profundamente innovador y absolutamente necesario en su negocio, para estimar las ventas de los productos que fabrican y comercializan. El objetivo de la fórmula es comprender cuál es la reacción del cliente final hacia el nuevo producto anticipando además el impacto que tendrá en el proceso de producción.

Para valorar la fórmula se introducen cuatro componentes:

  • El SMI que representa la sensación, la memoria y la imaginación que sugiere el objeto en las personas. Es lo más parecido a clasificar la belleza de las cosas
  • La funcionalidad o el uso que los clientes pueden esperar del objeto para integrarlo en su uso cotidiano
  • La capacidad del objeto para comunicar y transmitir valores y derrochar personalidad y modernidad. Las campañas de los productos de Alessi están llenas de actualidad y estilo y los hace indispensables en cualquier catálogo de diseño. Además incluye elementos que transmiten alegría y sonrisas haciéndolos tremendamente atractivos
  • Precio del objeto

Cada uno de estos elementos de la fórmula se valora, en una escala de uno a cinco, y el resultado final que se asocia al producto es la suma de todos.

Como ejemplo práctico de aplicación se puede mencionar el exprimidor diseñado por Philippe Starck en la década de los 90 y que se puede analizar con la fórmula obteniendo en el caso del SMI un valor de 5, en la capacidad para comunicar un 5, en la funcionalidad un 4 y en el precio otro 4.

Ese resultado de 18 se traduciría en ventas de unas 100.000 piezas al año mediante un algoritmo que alinea el valor de la fórmula con el número de ventas. 20 años después de este diseño, el SMI del producto se mantiene pero ha bajado la comunicación, a un valor de 4, la funcionalidad ha bajado a 2 porque no es un objeto con gran estabilidad y facilidad de uso y además el precio ha caído al 3. El nuevo total de 14 representa unas ventas de unas 50.000 unidades anuales que tampoco está nada mal.

El ejercicio de trasladar la experiencia, el diseño, la marca, la funcionalidad a un resultado numérico no deja de resultar sorprendente e innovador.

Como reto para todos queda poder descubrir las propias fórmulas aplicables a cada negocio. Para ello es necesario analizar los proyectos realizados, identificar los casos de éxito y de fracaso, clasificar los productos y servicios como buenos y malos entendiendo las razones de ello. A partir de ahí será posible construir y definir parámetros y establecer clasificaciones de la cartera de productos. En todo este proceso debe tenerse en cuenta al cliente como objetivo final de nuestra actividad y que puede quedar bien representado en alguno de los parámetros que se identifiquen en la fórmula. Por ejemplo, en el caso de Alessi creo que la experiencia del cliente y la fuerza de la marca son dos de los pilares clave sobre los que se asienta el éxito de todo su hermoso trabajo.

Imagen | Tilemahos Efthimiadis
En Blog Sage | La Marca

Marcos es Ingeniero de Telecomunicación por la UPM y trabaja en Banca Comercial desde hace 15 años.

Ahora también es colaborador de Blog Sage Experience.