Establecer un sistema de compra venta de vacaciones

Compraventa-de-Vacaciones

El mundo de la empresa a uno nunca deja de sorprenderle. Lo último que me ha llamado la atención es la estrategia de una compañía que permite comprar o vender días de vacaciones a sus empleados. En mi opinión, la idea me parece muy buena, tanto para la empresa como para los trabajadores, aunque tiene sus pros y contras.

Un sistema como este supone implantar una visión innovadora de las vacaciones, muy diferente de la que muchas empresas tienen a día de hoy, en pleno siglo XXI, en la que aún hay donde se ve mal lo de irse a descansar. Estoy de acuerdo en que no se puede aplicar en el 100% de los casos y en que hay que poner unos límites y reglas para que funcione, pero así a bote pronto, la idea me parece excelente.

Gana la empresa y ganan los trabajadores

Con un sistema de compraventa de vacaciones, empresa y trabajadores salen ganando porque está estableciendo formalmente un sistema de gestión de vacaciones con reglas aplicables a todos sus empleados. En base a las funciones y responsabilidades de cada uno de ellos, se podrán aplicar unas normas u otras, ya que no tienen por qué o deben ser necesariamente las mismas para todos los segmentos internos de trabajadores.

Es otra fórmula más de remunerar al trabajador, permitiéndole ampliar los días pactados en convenio o por contrato. El trabajador elige y tiene más opciones a la hora de plantearse sus vacaciones a lo largo del año, es decir, tiene más opciones. Plantearlo como una forma de retribución variable, es otra manera de verlo como una ventaja: si se cumple un determinado objetivo, se le conceden al trabajador “X” días de vacaciones extra a cargo de la empresa.

Se completa el proceso de gestión de vacaciones

Hacer un viaje, atender asuntos personales, cuadrarlas con el resto de la familia o amigos,… para el trabajador no es fácil acertar al 100% siempre con la elección de los días. La solución tradicional de pedir permisos especiales al jefe y toda la gestión personal que conlleva, es muy fácil que pueda ser vista como “discriminatoria” por algún empleado y generar problemas, por lo que está claro que no es la mejor manera de resolver estos asuntos.

Si se implanta un sistema de compraventa de vacaciones, en realidad lo que se está haciendo es completar el proceso de gestionar el absentismo. Cada trabajador dispone de unos días determinados de vacaciones y puede optar a comprar más jornadas a cambio de dinero. Poner límites no es muy difícil, por ejemplo, el número de días máximos al año que se pueden comprar o bien determinadas fechas en las que se bloquea la compraventa. Todo ello, acorde con las normas internas de funcionamiento de cada departamento, ya que la empresa debe seguir funcionando.

Riesgos y limitaciones legales

Hay que tener en cuenta que la ley no permite en España que un trabajador perciba una compensación económica a cambio de días de vacaciones no disfrutados, salvo en contadas excepciones. Si uno lo piensa, tiene sentido, ya que se podría producir una situación de abuso por parte de los empleadores y sería un descontrol.

Por otra parte, un sistema de compraventa de vacaciones no está exento de riesgos. Disponer de flexibilidad está bien, pero debe ser controlado y evaluado constantemente, para evitar que se generen cuellos de botella en el día a día de los proyectos o del trabajo en curso y ajustarlo a las necesidades reales. Por ejemplo, un riesgo es que todo el personal compre vacaciones en las mismas fechas y se quede la empresa “desierta”. En algún período puede que no ocurra nada y hasta sea beneficioso, pero no siempre tiene por qué suceder así.

Conclusiones

Este tipo de sistemas no se ven mucho por España. En realidad, se trata de ampliar el alcance del proceso de gestión de vacaciones, dotándolo de una mayor formalidad y estandarizando las opciones para todos los empleados. Es perfectamente aplicable a todo tipo de empresas, independientemente del tamaño. Se trata de revisar en cada caso dicho proceso y cuadrar los intereses de ambas partes, empleador y trabajador. También hay que tener en cuenta que puede ser una vía de ahorro de costes para la empresa, vía ingresos por compra de vacaciones o por cambiar salario extra por días libres.

Sé que a muchos esto les parecerá algo imposible o que no tiene interés. Yo estoy convencido de que es todo lo contrario y, como decía Obama, “yes, we can”. Y tú ¿Te gustaría que lo aplicaran en tu empresa?

En Blog Sage | Consejos prácticos para irse de vacaciones
Imagen | Pasotraspaso

Pablo Herrero
Pablo Herrero es Ingeniero Industrial en la especialidad de Organización Industrial, relacionado con la Ingeniería de Organización de empresas. Escribe habitualmente en el blog Fuera de Límites y ha colaborado en Pymes y Autónomos.

Puedes seguirlo en Twitter en @pabloherrero