Ahorra costes de oficina con iluminación LED de bajo consumo

LED-LAMP

Desde este blog, hemos lanzado diversas propuestas de ahorro de costes de oficina, en aras de una mejora de la cuenta de resultados del negocio. Todo punto en el que se pueda optimizar el gasto, siempre es bienvenido, más aún cuando se despilfarra dinero en algo que no aporta valor al cliente.

Hoy vamos a exponer el ahorro de costes de oficina a través de la iluminación, sustituyendo las bombillas y los tubos tradicionales, por bombillas LED de muy bajo consumo. Todo ello, por supuesto, sin perder un ápice de calidad de la iluminación y sin que el trabajo diario se vea afectado.

Ventajas de la iluminación LED frente a la iluminación convencional

La mayor ventaja de la iluminación LED en entornos profesionales, es la escasa potencia de los dispositivos instalados. Esto provoca que la energía consumida sea mucho menor que la de otros dispositivos convencionales, llegando a consumos un 84% menores. Sí, has leído bien, ahora lo explicaremos con el siguiente ejemplo.

Otro punto a favor de la iluminación LED son las 45.000 horas de duración que tienen, lo que supone, teóricamente, tener el foco unos 40 años ininterrumpidamente. En la práctica, los pequeños defectos de fabricación y las subidas y bajadas de tensión, seguramente acaben con la bombilla LED antes, pero con que duren la mitad, más de uno se conformaría.

Otro factor importante es el medioambiental, al ser las lámparas de tecnología LED menos contaminantes, tanto durante su proceso de fabricación, como a la hora de deshacerse de ellas. Con los LED, se acabó tener que gestionar residuos contaminados con mercurio y otros elementos nocivos para el medioambiente, lo que también supone una reducción de costes para la empresa.

El impacto en la factura eléctrica de las bombillas LED

Por ejemplo, un foco halógeno de 50W de potencia, se puede sustituir por otro de tipo LED, cuya potencia es de 8W. Esto significa que, en igualdad de condiciones, el consumo del LED será alrededor de un 84% menor que el del convencional. Si pensamos en un negocio que tiene las luces encendidas durante 12 horas diarias, por cada foco halógeno de este tipo, cada día la empresa gastará aproximadamente 11 céntimos de euro.

Puede parecer una cantidad ridícula, pero sumando el coste total mensual, trabajando 5 días a la semana, sale cada halógeno a 2,2 euros/mes (26,4 euros/año). Ahora toca contar el número de halógenos que hay instalados y multiplicar por 2,2 euros, para ver el importe total que supone en la factura el concepto de luz cada mes.

Si se cambia el halógeno por otra lámpara de tecnología LED, la cifra cambia bastante. Teniendo en cuenta que un LED con idéntica calidad de luz puede andar por los 8W de potencia, a igualdad de condiciones, es decir, trabajando 12 horas diarias y 5 días a la semana, al cabo de un mes, el coste de tener encendida cada bombilla LED será de 35 céntimos de euro, es decir, un 84% menos.

Para completar el análisis de la inversión, queda hablar del coste de sustitución de las bombillas convencionales, por las modernas de tipo LED. Estas últimas, LED de 8W como las citadas en el ejemplo, pueden rondar los 20€. Si tenemos en cuenta este precio y los consumos anteriores, resulta que al cabo de un año se compensa la sustitución de todas las bombillas por LEDs, pudiendo disfrutar a partir del mes siguiente de un ahorro considerable en iluminación, en torno a un 84% mensual.

Adicionalmente, en alguno casos se puede retirar el transformador que llevan incorporados algunos circuitos de focos halógenos, lo que supone una reducción de consumo (estos aparatos también consumen energía eléctrica). También supone una mejora ambiental, al eliminar el “ruido eléctrico” del transformador, ese que aparece en forma de zumbido cuando se enciende el interruptor.

Conclusiones

Ahorrar costes de oficina vía iluminación, es algo que se debe valorar para optimizar los recursos de la empresa. Cada vez que se pulsa el interruptor, supone un gasto de dinero, por lo que optar por sistemas más eficientes es una gran elección. Combinar bombillas LED con sistemas de automatización de encendido y apagado de luces, permite un ahorro aún mayor, lo que redunda en una mejora de un mayor alcance.

En entornos industriales, es posible aplicar un ejercicio similar para lograr interesantes ahorros de en la factura eléctrica, a través de la sustitución de lámparas convencionales por otras de tipo LED. En estos casos, por ser un poco más específicas las condiciones de iluminación, siempre es mejor pedir el asesoramiento de un buen especialista.

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Imagen | CreeLEDLighting