¿Ya no quedan artesanos en España?

La pregunta con la que titulo esta entrada es la que me hacía al ver el vídeo que la ilustra. En él se puede ver a una persona que, tras jubilarse, sigue apasionada por su trabajo y se entretiene haciendo cosas relacionadas con su profesión, de una manera que a mi me parece espectacular.

Confucio dijo “encuentra un trabajo que te guste y no volverás a trabajar ni un sólo día de tu vida”. Mucha razón lleva esta afirmación y el caso de este “artesano del torno” que vemos en el vídeo estoy seguro de que es uno de ellos.

Dominar una profesión con arte y ejecutarla con pasión, no es algo trivial. Si uno echa un ojo a las estadísticas de los alumnos matriculados en ciclos de Formación Profesional (PDF página 87), puede ver que hoy en día dominan los de las ramas de Sanidad, Administración e Informática ¿Dónde quedaron los torneros, los fresadores y esos “mecánicos de toda la vida”?

Las cifras sobre matriculados en Formación Profesional en España dicen que las aulas en las que antiguamente se impartían materias relacionadas con los trabajos manuales, ya no atraen a tanta gente como hace años. Las “materias sucias”, esas que se estudiaban antes y que tenían lugar en talleres llenos de herramientas pero también de grasa, han ido pasando de largo para muchos de los alumnos que han optado por esta vía de formación, los cuales han preferido estudiar en la universidad o en algún módulo otros ámbitos “menos artesanales”.

Lo anterior se puede interpretar como una respuesta al mercado laboral español, el cual, por ejemplo, en los últimos años ha demandado “toneladas” de programadores informáticos para desarrollar software en diversos entornos. Pero también, se puede interpretar como parte de la burbuja en este “estado del bienestar” que hemos vivido los españoles en los últimos años, al optar los jóvenes estudiantes por vías profesionales que ofrecían dinero más fácil y con menos esfuerzo que otras.

Lo anterior ha llevado a una escasez de profesionales de algunas especialidades en algunas áreas geográficas y ha permitido que estos incrementen su “caché”. Recuerdo a un amigo mio de la industria del metal gallega contándome su visión del tema: resulta que cuando quiere contratar a un operario para una máquina fresadora, le piden habitualmente un salario muy superior al del ingeniero responsable de la instalación industrial y como apenas hay profesionales del ramo, la negociación con ellos no es fácil. El mundo se había dado la vuelta, ganando más dinero ahora un (buen) profesional del torno que muchos ingenieros superiores.

Si volvemos al documento anteriormente señalado, en el apartado relativo a las estadísticas de estudiantes de FP en paro, resulta desolador ver el panorama de los estudiantes de los módulos de Administración (PDF página 80) ¿Qué hacemos con esta gente? ¿Hay que esperar a que se vuelvan a crear suficientes empresas como para darles trabajo a todos?

Enlace | Vídeo original en Youtube
En Blog de Sage | El impacto de la educación sobre la cultura empresarial

Pablo Herrero
Pablo Herrero es Ingeniero Industrial en la especialidad de Organización Industrial, relacionado con la Ingeniería de Organización de empresas. Escribe habitualmente en el blog Fuera de Límites y ha colaborado en Pymes y Autónomos.

Puedes seguirlo en Twitter en @pabloherrero