Cultura financiera, la asignatura pendiente

Vivimos en una sociedad totalmente bancarizada en la que es habitual que cualquiera tenga más de un contrato o cuenta, incluso con distintas entidades financieras. Casi todas nuestras transacciones de cobros y pagos están intermediadas por la banca, lo cual es bueno porque aporta seguridad, comodidad e incluso transparencia fiscal.

A nivel empresarial también es práctica común trabajar con más de un banco o caja, a los que se confía mayor o menor negocio en función de las condiciones que aplica cada uno y la especialización que demuestren en la actividad particular de cada empresa. Ahora bien, que el tráfico financiero transite por estas redes bancarias nos hace preguntarnos si se saben aprovechar bien todas las ventajas del sistema o, dicho de otra manera, si hay suficiente cultura financiera para entablar una relación de igual a igual con nuestro banco.

En la mayoría de los casos la respuesta será claramente negativa. Salvo que contemos con un director financiero, que no es lo habitual dentro del tejido empresarial español, en general faltan conocimientos específicos –y tiempo material para dedicarse a ello– para realizar análisis sobre ingresos, beneficios, retorno de la inversión, gestión del riesgo, flujo de caja,… todo un sinfín de tareas que deben estar en manos de especialistas. Bastante hay con dedicarse al día a día.

Si a eso añadimos las mayores exigencias de las entidades bancarias, de las que no se puede prescindir, resulta que llevando la reflexión al extremo deberíamos saber casi más de finanzas que de nuestro propio negocio.

El saber no ocupa lugar

¿Recuerdan la figura del facilitador financiero? Se trataba de un mediador entre el banco y la empresa a la que le habían denegado una operación. Surgió en plena crisis promovida por las autoridades económicas con el fin de intentar ablandar las exigencias de las instituciones financieras ante las compañías.

La idea de su creación no era mala desde el punto de vista de apoyar al empresario ante los bancos y cajas, pues se supone que actuaba como experto, pero en la práctica sus resultados eran nulos porque las decisiones de los responsables bancarios de riesgos eran inamovibles. Recientemente esta figura ha pasado a mejor vida debido a su inviabilidad, así que los empresarios siguen como siempre utilizando sus propias armas para hacerse valer ante las entidades financieras.

Con facilitador o sin él, los conocimientos en materia financiera se hacen cada vez más necesarios para pymes y autónomos, por lo que hay que sacar algo de tiempo para no quedarse obsoleto. Si de lo que se trata es estar al día sin emplear mucho esfuerzo, a través de las cámaras de comercio locales los empresarios pueden acceder a sus programas de apoyo, cursos presenciales o a distancia que permiten cubrir esas carencias. También las distintas asociaciones empresariales se ocupan de ello. Estas enseñanzas están muy enfocadas a la práctica y los temarios son muy concretos, por lo que son una posibilidad muy interesante para no quedarse atrás.

Otra opción puede ser explorar entre los cientos de cursos gratuitos disponibles en Internet, cuya mayor ventaja está en que se pueden seguir al ritmo que cada uno se proponga. La oferta es amplia, y justamente por esto la dificultad consiste en encontrar el adecuado a los intereses de cada uno, aunque si se dedica el tiempo necesario en su búsqueda se pueden localizar documentos interesantes.

Preparando a las nuevas generaciones

Cada vez existe más conciencia de la necesidad de contar con una cultura financiera en todas las capas de la sociedad, de ahí que sean bienvenidas iniciativas como la promovida por el Banco de España y la CNMV, a la que se ha adherido la Confederación de Cajas de Ahorro. El Plan Nacional de Educación Financiera, que así se llama la propuesta, tiene como objetivo acercar las finanzas a los ciudadanos para que comprendan los diferentes productos y el funcionamiento de este mercado desde la escuela.

Aunque empezará a impartirse a partir del próximo curso en 30 institutos de 14 comunidades, la buena noticia es que los empresarios del futuro tendrán un mayor conocimiento financiero desde su juventud, lo que les permitirá superar muchas de las carencias que se tienen actualmente.

Existe ya un portal de consulta gestionado por estos organismos denominado finanzasparatodos, con amplia información financiera pero sin entrar en profundidades, pero por algo había que empezar.

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JotaC es licenciado en Ciencias de la Información y desarrolla su actividad profesional en la banca, en el área comercial.