Mi primera vez (como empresario)

Emprender

Recientemente tuve una interesante conversación en la que un amigo me comentaba sus primeros pasos como empresario. En realidad, como pequeño empresario, de un negocio que había montado en paralelo a su trabajo habitual y que quizás algún día se convierta en el principal.

Al emprender, esta persona se dio cuenta de que ciertos aspectos del negocio deben cuidarse, ya que de no hacerlo, la gestión y el día a día pueden llegar a ser de lo más tedioso. Por un lado está el esfuerzo necesario para aportar valor al cliente, que es la clave del negocio; pero a la vez, hay que dar el callo en temas de impuestos, administrativos,… como los siguientes:

1. Ser ordenado con las facturas y documentación, a la hora de guardarlas, así como con la necesaria para calcular, presentar y demostrar, si procede, todo lo relativo a impuestos. Una carpeta física para documentos en papel, una carpeta en el ordenador (y copia de seguridad) para la que esté en formato electrónico y un fichero a modo de registro, ayudan.

2. Conviene llevar una tarjeta con la información de tu empresa (CIF, domicilio,…) para cuando tengan que hacerte una factura, por lo menos, hasta que no te la sepas de memoria.

3. Hacer una planificación para pagar impuestos como el IVA (facturas de última hora…) nunca está de más. Permitirá ajustar gastos en cada trimestre para tratar de equilibrar el soportado y el repercutido por la actividad profesional.

4. Al principio, no está de más contratar un asesor para que se encargue del papeleo fiscal y societario, y dé recomendaciones al respecto. Su experiencia permitirá que tú le dediques tiempo al negocio y no a temas burocráticos. Aunque cueste algo, es más que posible que salga rentable.

5. Cuidado con los plazos de presentación y pago de los impuestos: dejarlos bien apuntados en un calendario es algo más que recomendable para no pasar apuros, no correr el riesgo de sanción por impago o presentación fuera de plazo y poder cumplir la planificación prevista de pago de impuestos.

6. Ojo con los asesores de terceros: lo que ellos digan no tiene por qué ser lo más beneficioso para tu empresa. Confía en los tuyos y valora opciones siempre.

7. Contar con un margen de tiempo extra para ingresar el dinero de las primeras facturas, ya que las primeras veces pueden fallar algunas cosas que no preveías (hay que estar de alta como empresa, algún dato que no se haya incluido por error,…).

8. Conocer las experiencias de otros emprendedores ayuda a evitar errores a la hora de dar los primeros pasos. Se pueden leer en la red o captar en eventos dirigidos al colectivo de los que dan los primeros pasos en el mundo de la empresa.

¿Qué os parecen estos consejos que comentaba esta persona? Si alguien se anima a ampliarlos o dar su visión, en los comentarios puede hacerlo. Cuando uno empieza un negocio siempre, de alguna manera, se “paga la novatada” en algo: que si un impuesto con el que no se contaba, una factura que no se ha hecho bien, un documento que se pierde,… Se aprende a base de palos, de eso no me cabe duda, pero si se pueden evitar los malos tragos y el estrés inicial, mucho mejor.

En Blog Sage | Evaristo Babé y Diego Ballesteros, SinDelantal.es: “Emprender es una experiencia increíble”
Imagen | Pablo Herrero

Pablo Herrero
Pablo Herrero es Ingeniero Industrial en la especialidad de Organización Industrial, relacionado con la Ingeniería de Organización de empresas. Escribe habitualmente en el blog Fuera de Límites y ha colaborado en Pymes y Autónomos.

Puedes seguirlo en Twitter en @pabloherrero