La importancia de tener valor para dejar un proyecto o un negocio a tiempo

Cuando se intuye que se está en la senda que conduce irremediablemente al fracaso de un negocio, son los socios los que tienen la llave para parar el carro y asumir que no funciona. Así lo han hecho Andreu Buenafuente y sus socios el pasado domingo, asumiendo de manera ejemplar el fracaso cosechado en su último programa televisivo y explicando el por qué optaban por parar un proyecto recién estrenado que no funciona como esperaban.

Emprender un negocio o embarcarse en un proyecto es una aventura apasionante que no siempre sale como se había planeado. Es más, la mayoría de las veces sucede justamente que no se cumplen las previsiones iniciales, obteniendo resultados inesperados, para bien o para mal. La tasa de fracaso de los proyectos de creación de empresa es una cuota importante de los que se lanzan a la aventura empresarial, sobreviviendo sólo las pocas que son capaces de superar todo cuanto obstáculo se pone delante.

Ventajas de saber parar a tiempo

Parar un proyecto a tiempo es una decisión que puede resultar dolorosa pero que a medio o largo plazo puede traer consigo beneficios importantes. Incluso puede ser la clave para que un negocio sobreviva y perdure en el tiempo. El refranero popular refleja esta situación a la perfección, “rectificar es de sabios”.

Si un proyecto ya se sabe que va a fracasar, lo mejor es parar cuanto antes, asumiendo los compromisos adquiridos y negociando con los distintos actores que intervienen en el mismo para que todos salgan perdiendo lo menos posible. Lo mejor es siempre ir de frente, sin engañar a nadie y explicando la situación tal como es y las opciones posibles.

Ojo, ser honestos no significa decir a todo que sí y no estar prevenidos. Puede que alguna persona relacionada en el proyecto intente aprovecharse de la situación y sacar tajada, que en este mundo hay de todo. Igual que se prepara un plan de proyecto o de negocio, se puede elaborar un plan de acciones para un cierre digno.

Si falla tu negocio, no es el fin del mundo

Sólo fracasan quienes se arriesgan a poner en marcha negocios y proyectos. Por desgracia, la falta de cultura emprendedora en España provoca que, al que fracasa en un negocio, por norma se le acuse de intentar dar un pelotazo, cuando no siempre es así. Ni mucho menos.

Un proyecto empresarial puede resultar fallido por muchos factores, incluso ajenos a los responsables del mismo. Quien monta un negocio que falla, como mínimo se lleva una importante lección aprendida, la cual le servirá para intentarlo de nuevo con una mejor disposición. Mirar hacia delante y aprender de los errores cometidos en el pasado es lo mejor que se puede hacer.

Si no que se lo pregunten a algunos importantes empresarios que hoy son considerados casos de éxito en España. Prefiero no dar nombres, pero si lo pienso, se me vienen a la cabeza varias figuras que antes de montar un negocio de éxito, se la pegaron de morros varias veces. Hay ocasiones en las que el camino resulta pedregoso al inicio y cuesta andar, para luego encontrar una senda donde todo va mucho mejor.

Dentro de un tiempo, me gustará ver cuál es el siguiente proyecto de Andreu Buenafuente. Igual sólo aplica unos retoques al que tiene ahora, tal vez aparezca en un nuevo campo que no tiene nada que ver con este. Lo mejor de todo, es que parece que ha echado el freno a tiempo y ha asumido su fracaso con la cabeza bien alta. Como bien dice al final del vídeo: “Nadie sabe nada”.

Vía | El Confidencial
En Blog Sage | Ocho lecciones aprendidas de Josep Guardiola para la gestión de proyectos |
Vídeo | Antena 3

Pablo Herrero

Pablo Herrero es Ingeniero Industrial en la especialidad de Organización Industrial, relacionado con la Ingeniería de Organización de empresas. Escribe habitualmente en el blog Fuera de Límites y ha colaborado en Pymes y Autónomos.

Puedes seguirlo en Twitter en @pabloherrero