Ocho errores típicos al darse de alta como autónomo

Hay un amplio abanico de motivos que pueden llevar a una persona a darse de alta como autónomo: querer dedicarse a lo que realmente le apasiona, ser el propio jefe o, simplemente, construir un futuro profesional cuando no se encuentra trabajo por cuenta ajena.

El proceso de  alta como autónomo es sencillo, rápido y sin coste alguno, siendo posible completarlo en poco tiempo. Pese a ello, cuando se va a dar comienzo cualquier actividad, las dudas siempre asaltan a cada paso. Caer en algún error durante este proceso es bastante común. Y aunque hay ciertas confusiones que pueden subsanarse con facilidad, otras pueden suponer ciertas sanciones que, al inicio de la actividad, es posible que terminen provocando hasta un bache económico. Veamos cuáles son los errores más típicos para que no caigamos en ellos.

1. No capitalizar el paro antes de darse de alta

¡Cuidado! Si tenemos en mente solicitar el pago único del desempleo para emprender, es necesario que se solicite antes de darnos de alta en la Seguridad Social. De lo contrario, todos nuestros planes pueden esfumarse, ya que perderemos el derecho a capitalizar el paro posteriormente.

2. No elegir el epígrafe adecuado en el IAE

Cada una de las profesiones tiene su propio epígrafe dentro del Impuesto de Actividades Económica (IAE). Elegir una u otra determinará la forma en la que tributemos. Por ello, a muchos autónomos les surgen dudas en ese preciso momento.

Es importante elegir bien y, de no saber tomar una elección adecuada, contar con ayuda profesional. Imaginad que vayamos a desarrollar una actividad con varias tipificaciones. ¿Elegimos un solo epígrafe? ¡Error! Se utilizarán tantos epígrafes como sean necesarios.

3. Desconocer la obligación de darse de alta en el RETA

Esta confusión es muy común. Muchas personas piensan que con darse de alta en Hacienda es suficiente y desconocen la obligatoriedad de hacerlo en el RETA (es decir, la SS).

Y no solo es importante hacerlo en la forma, sino también en el tiempo. Dejar pasar el tiempo como si nada y no darse de alta en el RETA, nos puede salir caro. Literal. Tenemos 30 días naturales para darnos de alta en la Seguridad Social desde que se haya tramitado con Hacienda. Para ver lo que supone un retraso, vamos a poner un ejemplo.

Imaginad que gestionamos el alta en Hacienda el 1 de mayo, pero que tramitamos el alta en RETA el 15 de junio. No solo nos cobrarán las cuotas atrasadas (una en este caso, la de mayo), sino que puede que tengamos que afrontar un recargo de un 20% de las mismas por demora. Y, para más inri, resulta que perderemos el derecho a bonificaciones y/o reducción en tu cuota de autónomo por esto. ¿Merece la pena, verdad?

4. No aplicar bonificaciones en el momento de tramitar el alta

Hagamos especial énfasis: las bonificaciones o descuentos en la cuota de autónomos se solicitan al tramitar el alta, no después.

Por ello, es posible que tengamos derecho a ciertas bonificaciones, como la tarifa plana de 50 euros, y que por desconocimiento o descuido, estemos pagando de más.

5. Elegir mal la base de cotización

La mayoría de los autónomos suelen elegir la base mínima de cotización para así pagar la cuota más baja. No obstante, hay que tener en cuenta que esta será la base que se aplique a la hora de calcular la pensión de jubilación.

Aunque se puede modificar todos los años, habrá casos en los que será conveniente aumentar la base, especialmente para aquellas personas con una edad cercana a la edad de jubilación. Sin embargo, hay que tener en cuenta que una base de cotización elevada puede comprometer nuestra renta actual, especialmente al inicio de la actividad, cuando los ingresos son bajos. En definitiva, en el equilibrio está la clave.

6. No reflejar tu vivienda si trabajas desde casa

Hay muchos autónomos que trabajan desde casa, pero que desconocen que pueden deducirse ciertos gastos que surgen del desarrollo de su actividad. Para que esto sea posible, el autónomo deberá indicar, a través del modelo 036, la superficie de la vivienda que dedica a la profesión. No olvidemos que las facturas y el alquiler o casa deben estar a su nombre para que sean deducibles.

7. Elegir el método de tributación menos conveniente

Los autónomos pueden tributar por el método de estimación directa o estimación objetiva. La diferencia entre uno y otro es tan importante que marcará la diferencia en la cuota que tendrás que pagar a Hacienda. Por ello, es muy importante elegir aquel método que mejor se adapte a las circunstancias personales.

8. Comprar material deducible antes del alta en Hacienda

Antes de repercutir en cualquier tipo de inversión relacionada con el desarrollo del trabajo como autónomo, es recomendable haber tramitado el alta en Hacienda para que no se tenga ningún problema a la hora de deducir el IVA, ni Hacienda sancione al trabajar por saltarse un requisito administrativo formal.

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