Emprendedores… no, gracias

Hace unos meses, participé en una conversación con varias personas del entorno financiero, en ella un responsable de riesgos de una entidad de crédito manifestaba en “petit comité”, que ellos no financiaban a emprendedores, que “huían de todo tipo de proyectos de ese estilo”.

Desde luego, dada la situación económica actual y la crisis de financiación a las pymes, es muy normal encontrarse con este tipo de manifestaciones, que, si bien no son públicas, si corresponden a un sentimiento generalizado en todo lo que rodea a las entidades de crédito, por lo que, si ya de por sí es difícil empezar un negocio, es más todavía si te encuentras con el cartel de “Emprendedores… no, gracias“.

No sirve ser emprendedor

Aunque por motivos distintos, yo tengo la misma opinión. Ellos no están dispuestos a asumir el riesgo de prestar dinero a proyectos nuevos, de gente sin experiencia en el mundo de los negocios y cuyos proyectos no pueden ser valorados desde el prisma de la rentabilidad. Yo lo veo desde el punto de vista de que la fase de emprendedor debe ser abandonada con la mayor rapidez posible, para asumir el papel que corresponde, que no es otro que el de empresario.

Muchos proyectos de emprendedores tampoco encuentran inversores dispuestos a apostar por ellos y la razón principal es que no basta ser emprendedor para desarrollar un proyecto empresarial, lo que se necesita, lo que los bancos valoran, los que los inversores buscan y lo que yo creo que es vital para ese desarrollo, son empresarios.

El emprendedor es aquel que encuentra un hueco en el mercado donde desarrollar una idea de negocio, el que tiene la motivación suficiente para coger esa idea y salir a la calle para defenderla, para buscar dinero para convertirla en un negocio y el que le dedica tiempo, paciencia y trabajo al proceso de transformación de esa idea en una empresa, pero eso no es suficiente.

De emprendedor a empresario

La inmensa mayoría de los emprendedores centran sus esfuerzos en el proceso en que su idea se va a transformar en su empresa, ese es el gran objetivo. Sin embargo pensar así es cometer un gran error, porque el trabajo de verdad empieza después, y los grandes esfuerzos los hay que hacer cuando la empresa ya existe y hay que hacer que ésta perdure en el tiempo y sea rentable.

Porque lo que realmente están dispuestos a financiar los bancos, lo que los inversores buscan para colocar su dinero y lo que yo creo que hay que plantearse no son los proyectos, sino las empresas y eso se consigue pensando como empresarios. Pensando en organización, en planificación, en producción, en ventas, en competencia, en rentabilidad, todo eso es el corazón de un negocio y en eso es lo que va a valorar el mercado, los inversores, los financieros, los proveedores o los clientes.

No podemos esperar a tener la empresa para hacer esa transformación, el desarrollo personal del emprendedor ha de ir paralelo al del proyecto, y si es posible incluso por delante. Porque si nuestro papel es liderar el proyecto, liderar la empresa, no podemos quedarnos estancados en la fase larvaria. Si el crecimiento de nuestra empresa va por delante del nuestro no seremos capaces de hacernos con las riendas de la misma y eso lo verán todos los que queremos que se impliquen con nosotros.

Lo que verá el entorno

Una gran idea transformada en una gran empresa pero en manos de un emprendedor es como darle una pistola a un niño. Lo que verá nuestro entorno no sólo es lo que nosotros proponemos, lo que nuestros productos o servicios tienen de innovadores, o lo prometedor que puede ser nuestro negocio. Lo que verá, será un gran coche con un conductor que no le llega a los pedales.

Por eso nuestro coche bonito, rápido, seguro y fiable debe de tener un conductor de garantías y esa es la razón por la que debemos estar a la altura y pensar como empresarios, no como emprendedores.

En Blog Sage Experience | Cosas que nadie cuenta antes de emprender
Imagen | Dru Bloomfield

Mister Empresa es Master en Asesoría Fiscal y Contabilidad. Consultor empresarial y formador de emprendedores, pertenece a la red de mentores de empresas de la Xunta de Galicia y escribe en Pymes y Autónomos y en Yo llego a fin de mes.

Colaborador, de Blog Sage Experience.