El comercio minorista español y sus necesidades financieras

El comercio minorista español representa el 10,65% del PIB y emplea al 16% del total de los trabajadores. Su principal característica es que sirve como canalizador de la mercancía, procedente de mayoristas o importadores, poniéndola a disposición del cliente en la tienda.

Los comercios en España están muy implantados y arraigados en nuestra cultura mediterránea y en nuestra tradición. Todas las ciudades presentan unas características de desarrollo común jugando los comercios un papel muy destacado.

Las entidades financieras no son ajenas a la importancia y al impulso al crecimiento y desarrollo que tienen este tipo de establecimientos y se vuelcan en proponer las mejores ofertas para ellos.

Cómo son los comercios en España

El comercio independiente o pequeño comercio es la típica tienda de barrio que suele tener unas pequeñas dimensiones y que se apoya en las ventas a través de un mostrador. Es un comercio que se suele especializar en un único sector: tintorería, textil, calzado, mercería, etc. Funciona de forma autónoma e independiente de otros comercios de su gremio o de su zona. El propietario puede tener el local en propiedad lo que le permite ahorrar en costes de alquiler y ofrecer una oferta competitiva.

Los pequeños comercios también tienen su versión en Internet y aprovechándose de las oportunidades que brinda la Red pueden gestionar el proceso comercial. Es la cuestión de la logística la que todavía requiere de mejores soluciones.

Cuando los comercios se asocian adquieren el músculo y la capacidad suficiente para conseguir objetivos comunes. Las asociaciones pretenden atraer al cliente a sus tiendas ofreciendo diferenciación, trato y espacios habilitados, como por ejemplo, las acciones de Navidad con las calles engalanadas.

Otras asociaciones que comparten un espacio común aunque mantienen su independencia son los mercados o centros comerciales que se agrupan alrededor de un hipermercado o gran superficie. Su objetivo es acceder a un perfil de cliente determinado y mantener una imagen concreta.

El comercio dedicado a la gran distribución en el que grandes empresas actúan de forma simultánea como mayoristas y minoristas, porque compran directamente a fabricantes o productores y venden al consumidor es un participante más del comercio minorista de España.

Más tiendas de gran interés y que constituyen una gran apuesta por el comercio minorista son las franquicias, son tiendas que forman parte de una cadena. Estas tiendas, de las que ya hemos hablado en Blog Sage, aprovechan el mismo nombre e imagen, venden productos similares en diferentes ubicaciones dentro de una misma localidad o en diferentes localidades.

Qué necesidades financieras tiene un comercio

En general todos los productos financieros que necesita un comercio son similares, sin embargo la actividad del comercio, la ubicación y los volúmenes de facturación condicionan las necesidades y le pueden permitir aprovechar sus oportunidades para negociar las mejores condiciones con su entidad financiera.

Los productos específicos para Comercios, que le permiten realizar su actividad comercial de forma eficiente, son:

  • Los programas de gestión para realizar su actividad. Como ya mencionamos en el artículo de la Banca Electrónica la facilidad que ofrecen los Bancos para operar por Internet no deben desaprovecharse
  • Cuentas específicas para comercios. Son cuentas corrientes que pueden incorporar tarifas planas para que mediante una única cuota mensual, el comercio pueda beneficiarse de una operativa en su cuenta sin cobros por apuntes, mantenimientos, ingresos de cheques y emisión de transferencias. Suelen ser cuentas remuneradas si se mantienen saldos vivos por encima de determinadas cantidades
  • Terminal Punto de Venta (TPV). El Terminal Punto de Venta (TPV) es una de las principales demandas de los comercios y es, por tanto, un producto clave para este segmento. El uso fundamental es que admiten el pago por tarjeta. Las características de este dispositivo permiten ofrecer TPV fijos o inalámbricos (conectados por ADSL) y móviles o GPRS (con pura conexión vía telefonía móvil). Un matiz de este producto es el TPV virtual (necesario para aquellos comercios con presencia en Internet). El TPV suele ser sin coste por parte de la entidad financiera siempre que se cumplan condiciones de facturación mínimas
  • Tarjetas permitidas. El comercio puede negociar con la entidad qué tipo de tarjetas captará por parte del cliente. Estas condiciones se fijarán con el Banco. Algunas tarjetas, por ejemplo las de asociaciones de comercios, ofrecen descuentos y fórmulas de pago al cliente que le pueden permitir acceder en mejores condiciones al producto final
  • Servicio multimoneda para que los clientes con tarjetas emitidas con monedas distintas al euro puedan realizar el pago en la moneda que elijan
  • Acceso a bonificaciones siempre que se contraten más productos o se realicen aplicaciones que aseguran saldos en la cuenta corriente
  • Avisos en el móvil. Los avisos en el móvil despreocupa al gestor del comercio en vacaciones porque le va a permitir conocer los ritmos de la facturación, el seguimiento de su saldo en cuenta corriente o la ejecución de operaciones a través del teléfono
  • Seguro comercio. Se trata de seguros multirriesgo pensados para dar protección a la mayoría de los riesgos de tipo comercial de forma personalizada y con unas condiciones específicas para los distintos segmentos del mercado

Las mejores condiciones de financiación deberán ser negociadas con la entidad financiera que está especializada en conocer las necesidades de los comercios y ofrecen apoyos y ayudas a la expansión de estas importantes micros y pequeñas empresas.

Imagen | Colin

Marcos es Ingeniero de Telecomunicación por la UPM y trabaja en Banca Comercial desde hace 15 años.

Ahora también es colaborador de Blog Sage Experience.