Utilizar el brainstorming para encontrar soluciones adecuadas

El brainstorming es una técnica de generación de ideas que puede resultar muy efectiva en un proceso creativo. Se suele utilizar tanto en procesos de innovación como para buscar alternativas en la resolución de problemas, tomas de decisiones, etc.

La también denominada tormenta de ideas es una técnica grupal que esencialmente consiste en generar el mayor número de ideas posibles para poder dar con la adecuada para la cuestión propuesta.

Cuestiones previas

Como cualquier técnica en grupo debemos buscar un número de personas adeucado para que sea posible la generación del mayor número de ideas posible pero también que sea posible gestionarlo, un grupo del entorno de 10 personas suele ser el adecuado.

Debemos buscar participantes con perfiles diferentes, como casi siempre los grupos que mejor funcionan son aquellos que están compuestos por distintos tipos de personalidades, eso va a enriquecer tanto el proceso de producción de ideas como el posterior de selección de las mejores al disponer de varios puntos de vista para abordar el tema propuesto.

Se debe de nombrar una persona que dirija el proceso, esta persona ha de servir tanto de impulsor como de coordinador y controlador del todo el procedimiento. Ha de tener la capacidad de crear el ambiente idóneo para que las personas puedan expresarse con libertad, liderar la sesión en los casos en que sea necesario y conseguir que todos los participantes se involucren.

La primera fase de la sesión

Antes del inicio de la sesión ha de marcarse cómo se va a desarrollar la misma, poner en antecedentes a los participantes sobre la cuestión que se plantea y los objetivos a alcanzar.

A continuación se desarrolla la primera fase que consiste en que, por turnos, cada uno de los participantes va exponiendo una idea o un concepto que le sugiera el tema planteado. Durante el tiempo prevismante fijado los participantes irán, alternativamente, lanzando aquellas ideas que les sugiere ese tema. La persona que dirije el proceso habrá de anotarlas para poder trabajar con ellas en la siguiente fase.

Es importante que los participantes se sientan cómodos, que se expresen con libertad y puedan aportar todo tipo de ideas, a veces las que parecen más descabelladas pueden ser las mejores. El objetivo de esa fase es tener el mayor número de ideas, conceptos o soluciones posibles, de la cantidad acabará saliendo la calidad.

La siguente fase

Una vez que se termina el tiempo fijado para la fase de generación de ideas debemos trabajar en el proceso de selección de las mismas. En la fase anterior lo que se pretende es que se aporten ideas y no se comentan, ahora es el momento en que se puede debatir.

De todas las ideas generadas en la primera fase debemos escoger un número determinado, aquellas que el grupo considera que son las mejores. El número de ideas seleccionadas debe estar entre cinco y diez.

A continución se han de fijar unos criterios de valoración de las ideas “finalistas”. Estos criterios han de estar adaptados al tema propuesto, por ejemplo si utilizamos esta técnica para una toma de decisiones sobre un problema en cuestión debemos adaptar esos criterios a la problemática planteada en cuanto al plazo de ejecución de la acción a realizar, su coste, etc.

Lo que procede es que cada participante dé una valoración de las ideas seleccionadas en base a cada uno de los criterios propuestos, se otorgará una puntuación de cada idea sobre cada uno de los criterio de evaluación designados y de esa manera la idea más valorada será la que, a entender del grupo de trabajo, puede ser la idónea.

Consideraciones finales

Como en todo proceso creativo es importante no coartar la creatividad de los participantes en ninguna de las fases.

Las ideas finalistas no seleccionadas deben tenerse en cuenta a la hora de que la solución propuesta no pueda ejecutarse. Lo importante es que se puede disponer de varias alternativas, el contexto en el que se analiza el problema puede haber cambiado en el momento en que se puede poner en marcha la solución por lo que podemos utilizar otras ideas si las circunstancias cambian o la finalmente seleccionada no surte el efecto deseado.

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Imagen | Shuttleworth Foundation

Mister Empresa es Master en Asesoría Fiscal y Contabilidad. Consultor empresarial y formador de emprendedores, pertenece a la red de mentores de empresas de la Xunta de Galicia y escribe en Pymes y Autónomos y en Actibva .
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