Tres propósitos para 2013 que motivarán a tu equipo

Con la llegada de un nuevo año nos llenamos de propósitos, pero debemos lograr que estos se concreten en un cambio real que nos impulse hacia la productividad. La motivación de los empleados es fundamental en este cometido, por lo que podemos centrarnos en tres claves que nos serán de gran utilidad.

El secreto radica en la constancia y en implantar nuestras directrices en el ADN de todas las líneas del organigrama, mediante un mensaje sencillo que se vea mediante el ejemplo. No hablamos de cambios radicales, sino de coger una dirección natural basada en la comunicación que es relativamente fácil de implementar.

Valoraré más el esfuerzo y el éxito de los demás

Cuando dirigimos a un equipo humano tenemos que tener en cuenta aquello que nos mueve. Somos seres sociales y necesitamos de la aprobación y el apoyo de los demás. En las empresas esto tiene más peso si cabe, pues siempre existe un superior que controla y valora las actividades desarrolladas, al igual que compañeros que podrían trabajar en equipo.

En la mayoría de las ocasiones es un error que el jefe asuma un papel excesivamente autoritario, igual que asumir uno paternalista. Debemos valorar los esfuerzos que vayan en la dirección correcta y premiar el éxito, suministrando los apoyos necesarios para lograrlo.

No solo hablamos en términos de remuneración, sino de palabras, gestos y actos reales, que deben comenzar desde la dirección para contagiar a los equipos de trabajo.

El mensaje que debe quedar claro es que los esfuerzos colectivos generan un beneficio colectivo y que hacer bien el trabajo es reconocido abiertamente. Esto no solo crea una motivación orientada a la meta, sino también al camino.

Hablaré menos y comunicaré más

Buscar la eficiencia en el terreno de la comunicación, se traduce en el ahorro de palabras y en el derroche de talento. En otras palabras, condensar el mensaje y dibujar líneas rectas hacia nuestros mensajes, dejando al descubierto la estructura de aquello que pretendemos transmitir.

Tenemos que olvidarnos de los confusos laberintos dialécticos y para ello lo mejor es preparar lo que vamos a decir. Extraigamos las claves para así transmitir como auténticos líderes. Líneas claras y mensajes eficientes: no podemos pasar más tiempo hablando que comunicando, no podemos pasar más tiempo diciendo que debemos comunicar, que comunicando realmente.

Un mensaje claro motivará con mayor facilidad, pues presenta unos objetivos concretos, unos procedimientos específicos y se transmite mayor seguridad.

Escucharé más y daré voz a los que me rodean

La comunicación bidireccional se realiza más fácilmente en un entorno de confianza y este solo se puede configurar desde la alta dirección. Hay que comunicar la voluntad de escuchar, indicando las vías disponibles para ello y las personas responsables de cada asunto concreto.

Estos mensajes deben ser tratados con respecto y ser estudiados con la importancia relativa a cada caso concreto. Todos los trabajadores son fuentes de conocimiento y pueden ayudarnos a mejorar los procesos y a descubrir problemas que de otro modo solo detectaríamos cuando fuese demasiado tarde para evitarlos.

Es más, no solo abriremos estas vías sino que preguntaremos. Seremos activos para escuchar. Mostraremos interés porque se aprende con las orejas y los ojos (o equivalente), la boca solo nos ayudará a la hora de plantear las preguntas adecuadas.

Escuchando activamente haremos que todos se sientan parte importante de la organización y creará una mayor sensación de comunidad, pero hablamos de un compromiso firme y nunca debemos hacer “oídos sordos”. Si logramos crear un entorno en el que todos buscan el beneficio común, la comunicación será la clave de que todo se canalice hacia la motivación.

Como vemos, no hablamos de unos propósitos imposibles, pues estos se olvidan antes del primer trimestre. Hablamos de una filosofía lógica y humana que nos acercará un poco más hacia una empresa sana y con una gran fuerza de avance.

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Imagen | Emilianohorcada

Grudiz es máster en gestión de RRHH, ADE, Bachelor in Business Administration (EEUU), formador de empresas y gestor estratégico. Colaborador de la Escuela de Negocios MBA y Responsable de Marketing Online en Netfactory. Escribe en Pymes y Autónomos y en Actibva.

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