Si no puedes pagar a tiempo, define tu esquema de prioridades de pago


Por desgracia, muchas empresas no pueden cumplir puntualmente con sus compromisos de pago establecidos y tienen que incurrir en moras y retrasos para abonar sus deudas a sus acreedores. En esta situación, cuando no tenemos liquidez suficiente inmediata para afrontar todos los pagos, se hace necesario contar con un esquema de prioridades de pago.

El esquema de prioridades de pago es un documento que establece las jerarquias de pago dentro de todas las cuentas a pagar, teniendo en cuenta distintos criterios, ya sean financieros, ya sean criterios de subsistencia básica de la empresa. Veamos cómo se debe definir esta estructura de prioridades de pago.

El criterio financiero, ante todo

A la hora de postponer pagos, el criterio financiero debe primar por encima de todas las jerarquías. A igualdad de necesidad de pago, pagaremos más tarde el pago que menores costes financieros nos origine. Por ejemplo, no pagar los autónomos en el plazo estipulado nos genera un recargo del 3% dentro de los primeros dos meses.

Este 3% de recargo equivale a 18% TAE, por lo que si un préstamo bancario me representa un 21% en intereses de demora y una comisión por impago, será mejor el abono del préstamo bancario antes que la Seguridad Social. Por contra, si lo que estamos hablando de dejar de pagar en plazo son los seguros sociales, debemos tener presente que no pagar las cuotas obreras lleva un recargo automático del 20% sobre el importe total dejado de ingresar.

En los casos que estemos evaluando no abonar impuestos o pagos a la Seguridad Social, debemos recurrir siempre que sea posible al aplazamiento y fraccionamiento del pago, dado que la administración y la Ley General Tributaria ofrece siempre esta posbilidad.

Criterios de necesidad, independientes al criterio financiero

Pero desgraciadamente, cuando los problemas de liquidez aprietan, los problemas no se pueden simplificar tanto como hemos hecho en el apartado anterior de un mero cálculo financiero. Existen infinidad de casos que requieren distintas prioridades de pago, tal y como vamos a ver.

  • A los trabajadores sólo les pagamos nosotros, a los proveedores, todos los clientes. Con esta máxima, nuestros empleados deben tener siempre máxima prioridad para cobrar.
  • No todos los proveedores son igual de importantes. Por ejemplo, el proveedor que me surte de materia prima es más importante que el proveedor de servicios publicitarios. Cada empresa tiene unas preferencias dostintas y debemos mantener siempre el nivel normal de actividad.
  • El sistema financiero tiene mayores posibilidades. Los préstamos hay que pagarlos siempre, pero también nos pueden ofrecer soluciones puente, refinanciaciones o vías paralelas para posponer en el tiempo los pagos. El punto principal es anticiparnos al impago y a la mora bancaria.
  • Hay que avisar, dar la cara y negociar. Si tengo la certeza expresa que no voy a poder abonar un préstamo o una factura comprometida dentro de cinco días, avisa al proveedor o al banco y dale una alternativa de cobro viable. No desaparezcas y no torees en tu empresa. La seriedad nunca se puede perder, aunque vengan problemas.

En todo caso, tal y como comentamos hace unos días, lo importante es cobrar puntualmente para evitar este tipo de situaciones que siempre son desagradables en todas las empresas.

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Imagen | Mar Estrama

Remo es licenciado en Química y LADE, relacionado con la dirección financiera y fiscal de empresas. Escribe habitualmente en los blogs Pymes y Autónomos y El Blog Salmón.

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