Reforma laboral ¿y ahora qué?


Mucho se está hablando esta semana de la importancia y de la necesidad de que los agentes sociales, sindicatos y empresarios, lleguen definitivamente a un acuerdo sobre la tan ansiada reforma en el mercado laboral español. Pero, ¿Será esta la solución a todos los males?

Sin duda, esto será un paso importante que al menos hará que tanto trabajadores como empresarios dispongan de un marco común adaptado a las nuevas necesidades económicas y del mercado de trabajo. Ahora bien, ante una situación económica que no mejora, con un alto déficit, con altas tasas de desempleo, mínimas tasas de crecimiento y con alta presión fiscal, no parece que las medidas que se puedan tomar en la ansiada reforma laboral, sean los ingredientes perfectos para la salida de la crisis económica y el saneamiento de nuestro mercado laboral.

¿Es suficiente con una reforma laboral?

En un interesante artículo de opinión publicado en el diario económico Expansión, D. Iñigo Sagardoy de Simón plantea una importante reflexión. En el artículo se plasma la necesidad imperiosa de infundir una reforma en el mercado laboral español, pero aún más, plantea la necesidad de desarrollar un nuevo marco legal para las relaciones laborales en nuestro país.

Actualmente y desde hace más de 15 años, la norma marco ha sido y es, el Estatuto de los Trabajadores, una norma que aunque establece el marco general de las relaciones laborales (derechos y obligaciones) entre empresas y trabajadores, no está adaptada a las nuevas necesidades de los mercados, cada vez más globales, competitivos y cambiantes. Esta flexibilidad y adaptación a las empresas del siglo XXI, con necesidades muy diferentes a las de hace 15 años, hace pensar que toda reforma laboral debería estar ligada a una actualización y adaptación de las normas que regulan el mercado laboral español a día de hoy.

Las líneas maestras de la próxima reforma laboral

En el último documento de trabajo publicado por el gobierno, las principales líneas de actuación sobre las que se van a incidir en la próxima reforma laboral serán:

  • La reducción de la dualidad y temporalidad de nuestro mercado de laboral
  • Medidas que favorezcan el empleo de los jóvenes entre 16 y 24 años
  • Mejoras de los Servicios Públicos de Empleo Estatal y de la intermediación laboral
  • Revisión actual de la política de bonificaciones a la contratación
  • Negociación colectiva y flexibilidad interna en las empresas
  • Avances en la igualdad y no discriminación en el trabajo entre hombres y mujeres
  • Mejora del control de los procesos de incapacidad temporal
  • Fomentar el uso de la reducción de jornada como instrumento de ajuste temporal de empleo

Reforma laboral: impacto en los trabajadores y en las empresas

Todo el mundo está expectante sobre las medidas que se adoptarán como consecuencia de la inminente reforma laboral, pero, ¿qué impacto se prevé que estas medidas tengan en las empresas y en los trabajadores?

En base a las líneas de actuación planteadas en el documento que publicó el Gobierno el pasado 12 de abril, las medidas que mayor impacto pueden causar en el mercado laboral y en las empresas son las relacionadas directamente con las modalidades de contratación. Estas medidas van encaminadas a reestructurar el actual sistema de contratación, intentando evitar la actual dualidad y temporalidad existente en el mercado laboral. El objetivo es potenciar a toda costa la contratación indefinida, y para ello se pretende actuar en varias direcciones:

  • Medidas que potencien la contratación indefinida
  • Medidas que racionalicen y desincentiven el uso de la contratación temporal

Esto puede ser un arma de doble filo para las empresas que por circunstancias coyunturales, utilizan la contratación temporal como medio de ajuste de costes en su actividad diaria. Si las reglas de juego cambian a partir de la publicación de la reforma laboral, puede darse el caso de que determinadas empresas que por su naturaleza o actividad son propensas a la contratación temporal (sector servicios, turismo o el sector agrario), puedan verse profundamente afectadas por estas medidas, e incluso los costes laborales sean mayores de los que actualmente tienen.

El segundo impacto de la reforma laboral en los trabajadores y en las empresas es el correspondiente a las medidas para favorecer el empleo de los jóvenes. En este sentido el gobierno pretende desarrollar una serie de actuaciones que permitan alcanzar los objetivos marcados:

  • Bonificar la contratación de jóvenes, sobre todo aquellos entre 16 y 24 años que carezcan de cualquier título educativo o profesional
  • Potenciar los contratos para la Formación y en Prácticas, ya hace tiempo en desuso por las empresas

Todo ello sin realizar un cambio estructural necesario, como es el del sistema educativo, que permitiera cortar de raíz uno de los principales problemas que actualmente encuentran muchos de estos jóvenes cuando quieren entrar en el mercado laboral y del que no han podido beneficiarse, se trata de un proyecto formativo y que les hubiera permitido desarrollarse personal y profesionalmente. Al final si los valores del sistema educativo se diluyen, el mercado laboral se resiente.

Imagen | Looking Class

jesus campo

Jesús Campo Product Manager de Sage. Siempre alerta a los cambios y a las nuevas tendencias, en constante aprendizaje y buscando nuevas oportunidades.
“Intentando innovar para hacer la vida más fácil a las empresas”
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