Obligar a la banca a aceptar las daciones en pago, una condena para las pymes y autónomos

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En las últimas semanas, diversos medios han resaltado noticias sobre el apoyo de agrupaciones como la FEMP y partidos políticos como IU, a la causa que pugna a favor de la modificación de la Ley Hipotecaria, de tal manera que se obligue a las entidades financieras a aceptar la dación en pago: entregar la vivienda para cancelar el total de la deuda. Se argumenta que es una medida justa, para garantizar el derecho a una vivienda de quien no pueda pagar su hipoteca, y que también que es una medida que se aplica en otros países.

Se trata de una medida que aparentemente poco tiene que ver con el día a día de las empresas españolas, sin embargo, podría ser la gota que colme el vaso en una época como esta, de falta de liquidez en las entidades financieras y sus terribles consecuencias, que se extiende al resto de agentes de la economía nacional, es decir, a las empresas ¿Cómo afectaría a las pymes y a los autónomos la aprobación de esta medida?

¿Qué es la dación en pago?

La dación en pago es una fórmula alternativa a la vía contenciosa en aquellos casos en los que una persona física o jurídica no puede hacer frente al pago de una deuda. En el caso de una deuda hipotecaria, un cliente puede solicitar una dación en pago y la entidad puede optar por aceptarla, cancelando la deuda y “haciendo cuentas”, o continuar por la vía del litigio, que conllevaría un proceso judicial y un probable embargo, tras meses o años de pelea en los juzgados.

Cuando digo “haciendo cuentas”, es por que la entidad vuelve a tasar la vivienda para ajustar el valor al momento en el que se solicita la dación, se compara con la deuda viva y se determina si falta alguna cantidad para saldarla al 100% o queda algo pendiente. Esto suele generar tensiones entre las partes, ya que al cliente, que entrega una vivienda que en su momento fue tasada por un valor (precio) mucho mayor que el resultante a día de hoy, le cuesta comprender la diferencia desfavorable para él entre ambas. Lo que se suele hacer en muchas ocasiones, es condonar la parte pendiente, si es muy pequeña, o bien abrir un nuevo riesgo en forma de préstamo personal (y no hipotecario) por un principal igual a dicha cantidad de dinero.

¿Qué consecuencias tendría modificar la Ley Hipotecaria?

Obligar a las entidades financieras a aceptar obligatoriamente las daciones en pago, es decir, viviendas a cambio de cancelación de deuda hipotecaria, libraría a todas aquellas personas de las obligaciones contraidas voluntariamente en el momento de la formalización de la hipoteca que ahora les ahoga, o dicen que les ahoga. Esto supondría, entre otras cosas:

  • Incremento del activo de las entidades financieras, pero en forma de viviendas y en un momento en el que su transformación en activo líquido es extremadamente complicada.
  • Cancelación de deuda de clientes que realmente no pueden pagar, pero también de clientes que sí podrían pero que no están dispuestos porque no les conviene.
  • Deterioro importante de los ratios principales y de la cuenta de resultados de las entidades, lo que les dejaría peor posicionados que ahora de cara a obtener préstamos en el mercado interbancario, tanto a nivel nacional como internacional. Es decir, las demás entidades les prestarían el dinero a un tipo mayor, ya que el riesgo de impago se incrementaría.
  • En definitiva, las entidades pondrían una menor cantidad de dinero en el mercado y a tipos más altos, lo que estrangularía aún más a las pymes y los autónomos españoles.

Teniendo en cuenta que el problema que las hipotecas firmadas en los últimos años ha surgido con una responsabilidad compartida entre los clientes, la banca, el organismo regulador (Banco de España) y el Gobierno, aprobar ahora una medida como esta castigaría aún más la economía de los que no han asumido el compromiso de la compra de una vivienda, prefiriendo optar por la alternativa del alquiler, más flexible y que exige un menor nivel de compromiso (me refiero principalmente al año del contrato mínimo de alquiler, frente a varias décadas de hipoteca).

En la ecuación anterior, ninguno de los participantes está libre de culpa y lo que no puede consentir el Gobierno es que ahora pague el pato la banca y, por extensión, las pequeñas y medianas empresas españolas, que ya están bastante al límite y nada tienen que ver en esto.

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Imagen | Daquella manera

Pablo Herrero

Pablo Herrero es Ingeniero Industrial en la especialidad de Organización Industrial, relacionado con la Ingeniería de Organización de empresas. Escribe habitualmente en el blog Fuera de Límites y ha colaborado en Pymes y Autónomos.

Puedes seguirlo en Twitter en @pabloherrero