Maneras de molestar a la gente con tus acciones de publicidad

Publicidad-Molesta

Muchas empresas hoy en día se apoyan en la publicidad para rentabilizar su negocio. Sin ella, algunas no podrían ni siquiera subsistir, ya que es su única o su principal fuente de ingresos. Se le pide a las personas que quieren disfrutar de sus servicios que paguen mediante su atención, con el objetivo de comunicarles un mensaje publicitario de un tercero. Es un pacto que aceptan las dos partes: servicio a cambio de atención.

Sin embargo, parece lógico que la cosa no funcione cuando el usuario no solicita ningún servicio y se le interrumpe con publicidad de manera inesperada o se introduce el mensaje publicitario por canales personales por el método de la fuerza bruta. Es decir, cuando se le molesta para comunicar un mensaje que, además, ni siquiera tiene que ser compatible con él. Veamos unos ejemplos de situaciones molestas para los clientes:

1 – LLamar a cualquier hora a su teléfono para intentar venderle algo: Si es al teléfono fijo de su casa en horario de descanso y, a ser posible, mediante un servicio de llamadas que no sea profesional, “mucho mejor” (nótese el tono irónico).
2 – Dejar panfletos en el buzón de su domicilio o metérselos por debajo de la puerta de casa: En esta época de elecciones, hay días que uno no sabe si está ante su buzón o una urna electoral.
3 – Colocar folletos en el parabrisas del coche: Esto debería estar prohibido, por motivos medioambientales y porque puede suponer un peligro para la corculación. Muchas veces te das cuenta de que tienes un panfleto colgando en un limpiaparabrisas cuando estas conduciendo y lo de intentar desengancharlo del “limpia” sin bajarse, tiene tela. Si llueve, “puntuación extra”, ya que “está genial” ver como se queda pegado el papel al cristal y no lo saca ni Chuck Norris.
4 – Enviar mensajes sms a su móvil: Si es en horas de descanso, trabajo o incluso cuando se está durmiendo, la iniciativa será “excelente”. Si además lleva un enlace a una página web para visitar desde el móvil y el cliente no tiene contratado un plan de datos, “chapeau”.
5 – Retransmitir tu mensaje a todas horas sin parar: Por ejemplo, ahora que llega el verano, si tu negocio está cerca de la playa, pon un buen altavoz a cacarear un mensaje hacia la gente que está disfrutando de sus vacaciones sobre la arena y el agua salada. Si hace falta avioneta con cartel haciendo vuelo rasante para despertar a los incautos que se echan la siesta, también: no hay que reparar en medios.
6 – Enviar emails con ofertas comerciales: Si son solicitados, los correos con ofertas comerciales no tienen por que tener un efecto negativo. Si no lo son, y el destinatario no los ha solicitado, será una mala idea y lo más probable es que provoque un impacto negativo y el correo acabe en la sección de spam.
7 – Abre una cuenta en Facebook, crea eventos e invita a todos tus contactos: Las redes sociales están muy bien, pero sigo pensando que una estrategia pull, en lugar de una push es lo mejor para no molestar a tus clientes actuales y potenciales. Es decir: No les abrases a eventos, posts en su muro, etiquetas en fotos,… sino que mejor deja que sean ellos los que vayan a tu muro, en el que debe haber contenido de calidad.
8 – Monta una promoción en la que regales algo y haya un botón de “Enviar a todos mis amigos”: En toda lista de contactos siempre hay alguien que lo hace, no sé cómo se las apañan los que montan estas campañas, pero es raro que no llegue alguna. Utiliza esas cuentas de email sin el consentimiento de los propietarios legítimos.
9 – Organiza un concurso en el que gane el que tenga más “Me gusta” o votos: Hace tiempo que pude observar como funciona cierta persona ante estas acciones comerciales, que hacía lo siguiente. Dedicaba mucho tiempo, incluso dentro del trabajo; creaba un puñado de cuentas de email falsas y movilizaba a familia, amigos, profesores, vecinos y parientes de hasta quinto grado para que le ayuden a lograr la victoria. En definitiva, usaba la técnica del punto número 6, de enviar spam a todos sus contactos. Quien recibe estos correos, puede actuar y hacer lo que le pide su amigo-familiar-… spamer. Pero también puede recibir un doble impacto negativo, que a mi es lo que me pasa con todos hoy en día. Por un lado, el contacto se convierte en “pesado”. Por otro, la marca en “spammer”.

En alguna ocasión, al hablar de este tipo de publicidad molesta, alguien ha comentado que funciona a pesar de que se consigue una tasa de éxito que tiende al cero por cien. El truco está en que se hace sobre una base de gente enorme, lo que en términos absolutos, permite muchas veces alcanzar objetivos. Que dicho sea de paso, no siempre son los de vender un producto inmediatamente, sino también los de comunicar un mensaje, crear imagen de marca,…

Lo que no se cuenta son los usuarios que interpretan el mensaje de forma negativa, es decir: la “tasa de cabreo”; la “tasa de gente que está harta de que le llames a casa repetidamente y no pares”; la “tasa de este correo se va directo sin leer a la carpeta de spam”; la “tasa de amigos borrados del Facebook por pesados con los concursos”; y otras más que se nos ocurran.

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Pablo Herrero

Pablo Herrero es Ingeniero Industrial en la especialidad de Organización Industrial, relacionado con la Ingeniería de Organización de empresas. Escribe habitualmente en el blog Fuera de Límites y ha colaborado en Pymes y Autónomos.

Puedes seguirlo en Twitter en @pabloherrero