Los cuatro puntos básicos para diseñar un plan formativo de empresa

Si queremos establecer un procedimiento de formación interna en nuestra organización tendremos que preocuparnos ante todo de identificar las necesidades en dicha materia para poder priorizar y seleccionar los cursos a realizar.

Con esto tendremos que seguir un proceso de diseño que podríamos resumir en cuatro puntos básicos: establecer y concretar los objetivos, planificar y clasificar los contenidos, establecer el método pedagógico y realizar los preparativos de la acción.

Esto podríamos esquematizarlo de forma básica con el siguiente cuadro, que únicamente pretende transmitir una visión global del proceso de diseño formativo:


matricula

De igual modo no deberíamos comenzar una formación sin poder responder una serie de preguntas cuyas respuestas tendríamos que encontrar en el desarrollo del esquema propuesto. A su vez conforman algunas de las condiciones que tiene que cumplir un buen plan:

  • ¿Por qué queremos hacer una formación interna
  • ¿Qué material necesitamos y queremos impartir?
  • ¿Cómo vamos a dar la formación?
  • ¿Quién impartirá las formaciones?
  • ¿Quienes serán los formados?
  • ¿Con qué material contamos?
  • ¿Cuál es nuestro presupuesto?
  • ¿Dónde llevaremos a cabo la formación?
  • ¿Cómo comprobaremos que la formación ha sido un éxito?

Planificación a largo, medio y corto

El diseño del plan tiene que acompañarse por una programación profunda de su desarrollo que técnicamente se define en tres tipos: programación larga, media y corta. Cada una de ellas supone concretar aún más en la acciones.

La programación larga se realiza abarcando el curso por completo y se basa en ordenar los contenidos en bloques y periodos que se adapten con la realidad empresarial y a las necesidades de formación. Según nuestros objetivos podemos plantear que en un año se potencien ciertas competencias y respecto a eso planificaremos las acciones y su duración.

Con esta visión general clara seguiremos mediante la llamada programación media para hacer un esquema del contenido de las sesiones formativas para distribuir el material previsto en la programación larga.

Como último paso tenemos el más completo pues la programación corta supone especificar las actividades de cada sesión, el material necesario, la duración de las mismas, etc… Según se aumenta la materia a impartir y el número de formados, aumenta la complejidad de estos pasos y la dificultad de cuadrarlo con los horarios de los trabajadores para que interfiera lo menos posible con su trabajo diario.

Es imposible resumir de forma perfecta las fases del diseño de un plan formativo pero quizás este esquema pueda servir de apoyo para aclarar los pasos y las preguntas que debemos responder.

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Imagen | Germán R. Udiz

Grudiz es máster en gestión de RRHH, ADE, Bachelor in Business Administration (EEUU), formador de empresas, responsable de área fiscal y gestor estratégico. Escribe en Pymes y Autónomos y en Actibva.

Puedes seguirlo en Twitter en @Grudiz_