Liberados sindicales, ¿cuántos hay en tu empresa?

El próximo miércoles se vivirá en España una jornada de huelga general planteada por los sindicatos mayoritarios para protestar contra la reforma laboral, el ajuste del déficit y la amenaza de la reforma de las pensiones anunciados por el Gobierno. No vamos a entrar en si es justa o no, ni en si existen suficientes motivos para llevarla a cabo, pero lo cierto es que intentar paralizar una economía ya de por sí tocada del ala no parece lo más conveniente, aunque sólo sea durante 24 horas.

Conforme se ha ido acercando el día, distintas voces han cuestionado la labor de las organizaciones sindicales de nuestro país, y más concretamente la figura del liberado sindical. Como la actualidad manda y el tema está candente, vamos a refrescar resumidamente los distintos conceptos y las figuras que giran en torno al mundo sindical.

Qué es un representante sindical

Aunque el movimiento sindicalista tal como ahora lo conocemos ya actuaba en el tardofranquismo no autorizado legalmente, es a raíz de promulgarse nuestra actual Constitución cuando se reconoce el derecho de libertad sindical como defensa de los intereses de los trabajadores, desarrollado en la Ley del Estatuto de los Trabajadores y la Ley Orgánica de Libertad Sindical.

Ese derecho significa que los empleados de las empresas pueden elegir a sus representantes para negociar las mejoras salariales y sociales ante sus empleadores, dentro del marco legal establecido.

Se les vota cada cuatro años y por norma general corresponde un representante por cada diez trabajadores, así que si la plantilla no supera esa cifra, no podrá contar con él. Si el número de empleados supera los 50, es posible crear un comité de empresa que se formaría con los delegados elegidos.

Como las cifras son difícilmente computables incluso hasta para las propias centrales sindicales, los grandes números dicen que puede haber unos 350.000 representantes entre el sector público y el privado, correspondiendo a este último alrededor de 300.000.

Las horas sindicales

El artículo 68-e del Real Decreto Legislativo 1/1995 reconoce que los delegados pueden disponer de un crédito de horas mensuales dentro del horario laboral para realizar tareas de representación, que las empresas no les pueden descontar de su salario, de modo que son remuneradas. La escala es la siguiente:

  • Hasta 100 trabajadores, 15 horas
  • De 101 a 250 trabajadores, 20 horas
  • De 251 a 500, 30 horas
  • De 501 a 750, 35 horas
  • De 751 en adelante, 40 horas

Estas horas sindicales son a título individual de cada representante, pero la posibilidad de cederlas a uno de ellos es lo que ha creado la polémica en torno a los liberados, pues sumando el tiempo de todos el agraciado puede eximirse de acudir a su empresa si así lo desea.

El liberado

El mismo Decreto Legislativo reconoce que podrá pactarse en convenio colectivo la acumulación de horas de los distintos miembros del comité de empresa o de los delegados de personal, en uno o varios de sus componentes, pudiendo quedar relevado/s del trabajo, sin perjuicio de su remuneración.

Y aquí es donde está el quid de la cuestión y el origen de las críticas hacia esta figura. A bote pronto, y pensando en el interés de los propios trabajadores, no es muy lógico que opten por tener liberados por dos razones: pueden perder la perspectiva del día a día de sus representados y sus inquietudes al no estar a pie de obra y, por muchas tareas que tengan, tampoco parece razonable que sus funciones ocupen toda la franja horaria que la empresa tiene encomendada al resto porque su trabajo se lo tendrían que repartir los demás.

Aunque no se tienen cifras exactas, la CEOE calcula que en el sector privado podría haber unos 4.200 liberados, mientras que en el sector público los datos son difíciles de concretar por la existencia de diferentes administraciones y sus distintos intereses políticos.

Conclusión

Como en cualquier actividad humana, ha de presuponerse la buena voluntad de las personas en cada uno de sus actos, por lo que se ha de concluir que el liberado así elegido por el resto de delegados, dedica toda su jornada con honestidad a los quehaceres sindicales.

En la pyme su figura en la práctica es inexistente, por la imposibilidad que tiene cualquier representante de acumular las horas necesarias que le permitan liberarse de realizar su trabajo habitual. En todo caso, y dado que el tema está de plena actualidad, no olvidemos que la legalidad ampara su existencia en las condiciones señaladas.

Imagen | erKURITA

JotaC es licenciado en Ciencias de la Información y desarrolla su actividad profesional en la banca, en el área comercial.