Las tiendas online se posicionan ante el invierno en España

Después de la noticia del lanzamiento de Zara online y de todo el revuelo que se creó, es el momento de hacer una reflexión de cómo se están posicionando el resto de tiendas en Internet de cara al invierno que viene.

La cuestión fundamental es que Internet ha entrado completamente en nuestras vidas y es accesible desde cualquiera de los múltiples terminales que se llevan en los bolsillos. También se puede visitar la tienda en cualquier momento y lugar porque los terminales disponen de capacidades que los hace indiferentes a las particularidades de la web. En todos los aparatos podemos hacer lo mismo e incluso hay algunos terminales, como los de Apple, donde se puede hacer más rápido, con aplicaciones específicas, y con una mejor experiencia de usuario.

Los pioneros en el comercio electrónico en España fueron los clubes privados como Privalia, BuyVip pero ahora están llegando todos los demás: El Corte Inglés, Zara, Springfield, Mango (esta es una veterana en venta online pero aprovechará el impulso dado por sus competidores para posicionarse), Bimba&Lola…

Qué previsiones de compra estiman las tiendas online

La experiencia de la compra de ropa por Internet ya ha cambiado, se ha pasado de mostrar fotos estáticas y carritos de la compra muy torpes y rígidos a web llenas de dinamismo donde se puede probar la ropa de forma virtual, se puede elegir y comprar a toda velocidad y sobre todo, se puede recoger en la tienda favoreciendo otra compra e incrementando la experiencia.

Las previsiones del comercio de moda online son optimistas y se esperan alcanzar volúmenes de negocio en torno al 6% del total de la facturación.

La facturación de estas tiendas en el año 2006 era de 60 millones de euros, en el año 2009 ya era de 195 y se espera que en el 2010 alcance los 370. El 2011 es más esperado para dar el salto de calidad y de cantidad alcanzando los 650 millones de euros de facturación. Por ahora el poderío lo tienen los outlets con el 60% de la cuota de las ventas pero seguro que este número puede cambiar conforme avancen las cadenas de moda tradicional.

El usuario medio de estas tiendas consume alrededor de 200 euros y de los productos que elige en su cesta de la compra despuntan las camisetas. Al parecer los hombres y las mujeres compran por igual y el consumo por edades tiene el máximo en torno a los 30 años y disminuye según se aleja de esa cifra.

En las tiendas online lo que se ha comprado de forma mayoritaria es transporte y alojamiento pero conforme se amplié la oferta se puede cambiar la tendencia, así ya se observa el fuerte incremento del material deportivo y de la ropa posicionándose entre las compras más frecuentes de los ciudadanos españoles. Por tipo de producto consumido, es la ropa la que destaca con un 60%, los zapatos con un 25% y los complementos con un 15%.

Aunque la compra en la calle mediante paseos, escaparates, entrar y salir es muy valorada y aprociada, lo cierto es que los jóvenes que vienen no están tan dispuestos a mantener este ritmo de búsqueda y quieren resolver su problema rápidamente porque no tienen tiempo para hacer ese tipo de compras tan dilatada en el tiempo.

Qué factores impulsarán el éxito de la iniciativa

El éxito de estas tiendas pasará por la frecuencia y la repetición del proceso de compra. Cuando eso suceda es posible que las tiendas de moda de las ciudades pasen a convertirse en meros centros distribuidores de mercancía al cliente. Para conseguir repetir la experiencia de compra las redes sociales tienen mucho que decir y aquellas tiendas que compitan por tener el mayor número de usuarios pueden triunfar.

Zara acaba de alcanzar los 5 millones de usuarios en todo el mundo en Facebook y eso puede ser un perfecto escaparate para que se comparta la experiencia de compra, para darle valor frente a otros usuarios de la red, para repetirla y para difundirla entre el resto de clientes.

Ya se puede leer en los muros de las redes sociales a clientes que están dejando de ir a las tiendas físicas y además comentan que el comercio tendrá que evolucionar y adaptarse porque la comodidad de la compra online, las opciones que se ofrecen para revisar el producto, para pagarlo y sobre todo para recibirlo son muy competitivas frente al comercio tradicional.

Para las pymes el comercio electrónico es otra salida natural, como lo es para las grandes marcas, para posicionar su producto o servicio en un canal adicional. Incluir su catálogo en Internet no asegura que rompan el mercado pero al menos les va a facilitar ampliar el número de consumidores a conquistar y establecer nuevas relaciones con clientes que buscan algo especial, concreto y que genera experiencias diferentes. El posicionamiento en Internet también es un ejercicio de higiene para racionalizar el catálogo y para gestionar más eficazmente los procesos comerciales especialmente los dedicados a la atención al cliente como el uso del correo electrónico, el posicionamiento en buscadores, la gestión de la logística y el servicio posventa.

Pero sobre todo la pyme puede aprovechar la masiva presencia de los clientes en las redes sociales para posicionar su artículo y su marca en ellas y conseguir notoriedad aprovechándose de los típicos “me gusta”, compartir los enlaces a sus sitios en Internet y mantener activa la conversación dialogando abiertamente con el cliente.

En Blog Sage | Lecciones aprendidas con el lanzamiento de Zara online, El comercio electrónico en España aumenta a buen ritmo
Imagen | Ed Yourdon

Marcos es Ingeniero de Telecomunicación por la UPM y trabaja en Banca Comercial desde hace 15 años.

Ahora también es colaborador de Blog Sage Experience.