La última carrera

Fernando-Alonso

Dentro de un rato, conoceremos al nuevo campeón del mundo de Fórmula 1. Varios pilotos llegan con opciones de alzarse con el título y, a la vez, de hacerse un hueco en la historia del automovilismo. Ayudado por su equipo, sólo uno lo logrará y, como siempre ocurre, nadie se acordará del segundo. Todo el trabajo realizado desde el pasado mes de marzo está en juego, pero se sigue trabajando a tope para obtener el mejor rendimiento y la mejor puesta a punto de cada coche. Nada puede fallar. Los competidores no muestran sus cartas y cada uno se centra en afinar su estrategia de cara a la carrera.

Todo esto que está sucediendo estos días en el circo de la Fórmula 1, me recuerda a un proceso de venta. El cliente al que hay que convencer es el público, tan exigente como el que más. Los pilotos son los comerciales, los que dan la cara en cada carrera vendiendo sobre la pista. En el paddock tenemos a los ingenieros y a algún directivo, con sus cuadros de mando, intentando saber qué tal va la empresa en cada momento.

El equipo de I+D+i ha diseñado y desarrollado mejoras constantemente para el coche. Un grupo de mecánicos es el que pone a punto el producto y se encarga de cambiar las ruedas y echar gasolina en carrera. Igual que los técnicos que están por detrás cuando hacemos una presentación en vivo a un cliente y cruzamos los dedos para que no se nos ponga pesada una maldita tuerca o para que la manguera no se atasque. Sólo vale ganar. En caso contrario, nadie se acordará de nosotros, la venta se la llevará otro y todo el esfuerzo de tantos meses de trabajo será en vano. Esto es competir.

También existe la competencia interna, que puede dar al traste con la estrategia de la empresa. Esto le pasa a la escudería Red Bull Racing, que tiene a sus dos pilotos peleando por el primer puesto y la dura pelea que llevan ambos a lo largo de la temporada puede provocar que no gane ninguno. Dicen que en la Fórmula 1 las órdenes de equipo no están bien vistas, pero si estamos en mi empresa y yo soy el jefe de la escudería, ni me lo pienso: todos a una y a dejarse de tonterías. Caiga quien caiga.

¿Qué tendrán preparados los distintos equipos? 305 km en el circuito de Yas Marina separan a cuatro competidores de lograr un título mundial ¿Qué prepararías tú si te llamara un cliente para decidirse por tu producto o por el de otros tres de la competencia?

Conclusiones

En esta entrada hemos visto que, desde el plano teórico, es fácil establecer un símil entre el deporte de la Fórmula 1 y un mercado cualquiera. En ambos se compite para lograr un objetivo: ganar. En la práctica, es algo más difícil, pero no está de más que, como mínimo, hagamos una reflexión periódicamente para saber al menos si nuestro negocio es competitivo. Si los resultados son los correctos o no, si tenemos buen coche y buenos pilotos, si nos falla el cuadro de mando y por eso no sabemos cómo va el bólido en cada vuelta o cuando debemos bajar revoluciones para conservar el motor.

Saber si los de I+D+i están haciendo un buen trabajo o si seguimos compitiendo con el coche de Keke Rosberg de los años 80 y no nos habíamos enterado, mientras los demás tienen el difusor más que dominado. Si se quiere ganar títulos, digo dinero, cada carrera, perdón, cada venta, cuenta. Cuando llegamos a la última y estamos ya muy cerca de convencer al cliente, la tensión se acumula para todos los competidores con opciones y no queda más remedio que seguir pisando el acelerador a fondo hasta el final.

NOTA: Esta entrada fue publicada antes del desenlace de la última carrera del Campeonato de Fórmula 1 de 2010. Sea cual sea el resultado, que aceptaremos con deportividad, seguro que aprenderemos otra buena lección que desde el deporte podremos aplicar en nuestras pequeñas y medianas empresas.

En Blog Sage | Pilotar la empresa igual que Fernando Alonso su fórmula 1 en Korea
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Pablo Herrero

Pablo Herrero es Ingeniero Industrial en la especialidad de Organización Industrial, relacionado con la Ingeniería de Organización de empresas. Escribe habitualmente en el blog Fuera de Límites y ha colaborado en Pymes y Autónomos.

Puedes seguirlo en Twitter en @pabloherrero