La alta mortalidad de las micropymes españolas

cementerio

Un reciente estudio publicado por ESADE nos alerta de la alta mortalidad de las micropymes españolas. Cuanto más pequeña es su estructura más sensibles se muestran a la crisis económica lo que las condena, en muchos casos, a su desaparición.

Esto contrasta con la opinión de algunos en el sentido de que las empresas pequeñas tienen mejor capacidad para adaptarse a las dificultades y que una estructura económica como la española, basada en una gran mayoría de pequeñas empresas, es mucho más flexible. Sin embargo los datos dicen lo contrario.

Los datos de estudio

Para realizar el estudio se han tomado los datos sobre permanencias, altas y bajas de empresas recogidos en el Directorio de Central de Empresas (DIRCE), del Instituto Nacional de Estadística, desde 2008, considerando éste el del inicio de la crisis.

En los últimos cuatro ejercicios, la tasa de supervivencia de las empresas españolas, calculada en base la proporción del número de permanencias sobre movimientos totales, se sitúa en el entorno del 80%.

Si tomamos los datos de 2011 veremos que las empresas sin asalariados tienen una tasa de supervivencia del 76%. Las empresas de 1 a 9 trabajadores, base de nuestro sistema productivo, tienen una supervivencia del 84%. Por último, las empresas de 10 a más empleados tienen una tasa de supervivencia superior.

En cuanto a lo que más influye en la supervivencia de la empresa española, con independencia del sector, las empresas con mayor número de trabajadores registran tasas más altas de supervivencia. Por tanto es más definitivo su tamaño que el sector en el que operan.

Conclusiones y causas

Una de las causas principales de estos datos está relacionada con el propio carácter de las micropymes, mucho más centradas en el mercado interno. Las grandes empresas suelen operar en varios mercados, por lo que la cada vez más débil demanda interna se compensa con los resultados obtenidos en otros países. Sin embargo la internacionalización es una asignatura pendiente de las empresas más pequeñas, por lo que quedan totalmente a expensas del comportamiento de la escasa demanda local.

Por otro lado un menor tamaño también se traduce en menor capacidad para financiarse. Las restricciones de acceso al crédito se hacen más evidentes para las micropymes que para las empresas más grandes, por lo que las pequeñas se están viendo más ahogadas por las dificultades para captar financiación.

La conclusión final es que no es necesario abandonar la configuración actual del tejido empresarial español, en el que el 90% de las empresas son micropymes, pero el estudio concluye que sí se hace evidente que se debería potenciar la sinergia entre sectores y compañías para crear empresas de tamaño medio y garantizar mejor su supervivencia.

En Blog SAGE | Sobrevivir: el objetivo de las empresas para el 2011
Imagen | Fartese

Mister Empresa es Master en Asesoría Fiscal y Contabilidad. Consultor empresarial y formador de emprendedores, pertenece a la red de mentores de empresas de la Xunta de Galicia y escribe en Pymes y Autónomos y en Actibva .
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