El uso del ordenador de la empresa para fines personales

La posibilidad de que los trabajadores utilicen los equipos informáticos de la empresa para fines personales es un tema que levanta muchas suspicacias. ¿Hasta que punto la empresa puede controlar la manera de utilizar de sus recursos para éstos no se destinen a otros usos?

¿Puede la empresa controlar el comportamiento de sus trabajadores sin violar su derecho a la intimidad? ¿Puede sancionarlos por ello?

Conectarse a las redes sociales u otras páginas

El hecho de que un trabajador se conecte a las redes sociales u otras webs durante su jornada laboral utilizando los medios de la empresa reduce notablemente su productividad. ¿Qué puede hacer la empresa ante ello?

Independientemente de que los medios que se utilicen sean de la empresa y el trabajador esté dejando de realizar sus tareas para estos propósitos privados, la empresa no puede, sin más, tomar medidas contra él sin acreditar ese comportamiento con pruebas fehacientes.

La cuestión es que, sin cumplir ciertos requisitos, la empresa no puede obtener esas pruebas sin vulnerar el derecho a la intimidad de las personas. Por tanto, la primera medida que la empresa debe tomar para prevenir o poder atajar estos casos es fijar unas normas de uso de los equipos. Establecer qué cosas se pueden y no se pueden hacer y qué controles se van a establecer para supervisar el cumplimiento de esas normas.

El hecho de que los trabajadores conozcan y admitan esas normas concede a la empresa la facultad para auditar los equipos y comprobar si el uso de éstos es el adecuado. Si la empresa no establece y comunica esas normas, no podrá utilizar las pruebas obtenidas para tomar medidas sancionadoras, ya que se considerará que su obtención no ha sido lícita.

La cuenta de correo electrónico de la empresa

Ni que decir tiene que las cuentas particulares de correo electrónico son “inviolables”, pero ¿que ocurre con las cuentas corporativas? Si el trabajador estuviera ausente de su puesto por cualquier causa y la empresa recibiera información relevante a través de esa cuenta, es lógico pensar que se pueda revisar su contenido.

El correo electrónico de la empresa es de uso laboral, por lo que la empresa puede acceder a esas cuentas con toda legitimidad. La empresa no necesita el consentimiento del trabajador para ver su contenido y el hecho de que se use también para fines particulares no implica que se esté invadiendo su intimidad si la empresa revisa esos mensajes.

A pesar de todo esto, la empresa está obligada a informar al trabajador de las reglas de uso de esas cuentas de correo, así como de los controles que se pueden establecer para comprobar ese uso.

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Imagen | Pablo Casuriaga

Mister Empresa es Master en Asesoría Fiscal y Contabilidad. Consultor empresarial y formador de emprendedores, pertenece a la red de mentores de empresas de la Xunta de Galicia y escribe en Pymes y Autónomos y en Actibva .
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