El Mercado Alternativo Bursátil, otra fuente de financiación

Entre las distintas fórmulas conocidas por las empresas para obtener financiación –bancos, ICO y entrada de inversores, fundamentalmente– se está abriendo paso lentamente un nuevo mercado parecido al de la Bolsa, aunque a menor escala y para compañías de mediana capitalización.

Se trata del Mercado Alternativo Bursátil (MAB), al que pueden acudir empresas cuyo tamaño las hace inaccesibles al mercado continuo tradicional y que hasta ahora no tenían otra manera para financiarse que la bancaria. Gracias al MAB, también se abre una nueva ventana para los inversores, que tienen la oportunidad de diversificar sus carteras si buscan una rentabilidad en el medio y largo plazo en compañías en crecimiento.

El objetivo de este mercado es facilitar a las empresas la obtención de fondos por la vía de la ampliación de capital, prácticamente con los mismos requisitos que una salida a bolsa. La ventaja es que al tratarse todavía de una institución muy reciente, puede “lleva de la mano” a las compañías durante todo el proceso.

El Asesor registrado y el Proveedor de liquidez

Para hacernos una idea de las magnitudes que se trabajan en este mercado, el rango de las empresas tiene una horquilla de entre 25 a 75 millones de euros de fondos propios, y las ampliaciones de capital entre los 6 a 12 millones de euros. Por tanto, estamos hablando de medianas empresas con un interesante potencial de expansión.

Aquí se han creado dos figuras novedosas, la del Asesor registrado y la del Proveedor de liquidez. El primero ayuda a las empresas a cumplir con los requisitos de información necesarios para iniciar el proceso de admisión, mientras que el segundo es un intermediario que se preocupa de fijar un precio adecuado para las acciones, además de facilitar su liquidez.

Para acceder a este mercado hay que cumplir ciertos requisitos y seguir los pasos que exige el proceso. Primeramente, el nivel de transparencia en la empresa aspirante ha de ser mayor en los órganos de gobierno y en la documentación que ha de aportar, por lo que se va a producir un cambio cultural importante en su seno. Como es lógico, los posibles inversores van a analizar la información con detalle, y la anterior opacidad de la compañía –nadie le exigía lo contrario– llega a su fin.

Tras adoptar los acuerdos sociales oportunos para incorporarse a este mercado, se nombrará al asesor registrado, que elaborará el folleto informativo, y al proveedor de liquidez, generalmente una institución financiera. A modo de ejemplo, podemos ver el documento (PDF) presentado por la última empresa que ha sido admitida recientemente, AB Biotics, donde actuó como entidad colocadora Caja Madrid Bolsa.

Proceso de incorporación al MAB

Con el folleto informativo terminado se produce la solicitud de incorporación, documento que contiene información extensa de la compañía, de su negocio y de las expectativas de crecimiento.

El MAB inicia el proceso de tramitación analizando la solicitud, y acuerda su admisión o no. Los trámites duran entre tres y seis meses, por lo que no es un proceso rápido.

Finalmente, si el MAB aprueba su incorporación, publica la resolución en el Boletín de Cotización y se produce la inclusión en el Registro de Anotación en cuenta. A partir de ese momento, la entidad colocadora busca los inversores en el mercado.

Hasta ahora se han incorporado Zinkia (productora de entretenimiento creadora de Pocoyó; fue la primera en hacerlo, en julio del pasado año), Imaginarium, Gowex (telecomunicaciones), Medcomtech (distribución de material médico), Negocio (periódico económico gratuito), Neuron Biopharma (biotecnología), Bodaclick (portal organizador de bodas) y la mencionada AB Biotics.

Ventajas añadidas

Entrar en el Mercado Alternativo Bursátil aporta a las empresas otras ventajas añadidas a las puramente financieras, como son una mayor notoriedad entre clientes y proveedores, un aumento de la presencia en los medios de comunicación financieros, una mejor posición de la marca y un refuerzo en las acciones comerciales y de marketing.

Por otro lado, obtener financiación en los mercados no supone ceder el control de la empresa, pues los accionistas van buscando rentabilidad en compañías solventes, además de liquidez.

Existen también iniciativas de apoyo por parte de algunas administraciones, como en las CCAA de Galicia y Madrid desde el lado de la oferta, y en las de Cataluña y Madrid incentivando fiscalmente a los inversores que adquieran estos valores.

En resumen, el MAB es un interesante mercado donde las empresas pueden obtener fondos de unos inversores que buscan rentabilidades a mayor plazo, sin los vaivenes de los índices de las bolsas.

Imagen | BlatanWorld.com
Más información | Mercado Alternativo Bursátil

JotaC es licenciado en Ciencias de la Información y desarrolla su actividad profesional en la banca, en el área comercial.