El comercio electrónico va más allá de la web online: calcula tus costes y stocks


Muchos emprendedores se están lanzando a la aventura del comercio electrónico, fundamentalmente atraidos por el efecto Zara y por la realidad de la economía, dado que los españoles cada vez le tienen menos miedo a las compras en la red. Pero el caso es que muchos de los que se aventuran en lanzar una tienda online cometen fallos de principiantes en todos los sentidos, dado que las diferencias con el comercio tradicional no son tantas como pudieran parecer en un principio.

El comercio electrónico tiene un backoffice muy importante y al igual que en el comercio tradicional tenemos que controlar los aspectos clave de nuestro negocio, debemos considerar estos mismos aspectos en una tienda online. Recordemos que la principal diferencia radica en la ausencia de establecimiento físico y en la flexibilidad horaria.

¿Has calculado los costes fijos de tu tienda online?

Muchos emprendedores parten de la premisa errónea de que el comercio electrónico no tiene gastos y que basta con colocar un catálogo en una web para que lleguen las ventas. Nada más lejos de la realidad. Al igual que en un local físico tenemos que pagar alquileres, suministros o seguros por ejemplo, una web requiere un servicio de alojamiento, un mantenimiento, unas actualizaciones y también tiene unos costes de tráfico mensual.

Además, de manera independiente al emprendedor, esa web necesitará un desempeño horario concreto, un sistema de atención al cliente que consume tiempo y recursos y un procesamiento propio de envío de pedidos si nos dedicamos a vender productos que requieran manipulación física y no sean servicios o descargas de software.

Todos estos costes deben estar perfectamente estimados, presupuestados y cuantificados, con el objetivo de determinar nuestros gastos fijos mensuales. Como todos los emprendedores que arrancan, su mano de obra no suele considerarse en estos proyectos y eso es un grave error. El emprendedor debe considerar su trabajo y valorarlo, dado que monta una tienda online para gesitonarla y trabajarla y si, en la tienda se trabaja gratis, no vamos por el camino adecuado.

¿Conoces el margen bruto y neto de beneficio por artículo vendido?

Determinar nuestros costes fijos mensuales, nos lleva a preguntarnos cuáles son nuestros márgenes comerciales. Normalmente, las tiendas online son meros intermediarios entre los productores y los clientes finales, por lo que cada artículo vendido tendrá un porcentaje de beneficio y una entrada neta en caja.

Ajustar estos márgenes son claves para determinar cuáles son los artículos más rentables, qué políticas promocionales podemos aplicar y cómo vamos a gestionar los gastos asociados a una compra. Tengamos presente que en el caso de productos, tenemos como mínimo dos tipos de gastos adicionales:

  • Costes de transporte
  • Costes financieros por el cobro

Muchas tiendas, no cobran los gastos de envío a partir de un determinado volumen de compra y no repercuten gastos adicionales por el cobro con tarjeta. Otras por contra, si repercuten al cliente estos gastos adicionales, por lo que estos criterios comerciales, pueden hacer que nuestra tienda sea competitiva o no frente a otras de la competencia.

Con estos márgenes de beneficio, podremos estimar el volumen de ventas de equilibrio o break-even de nuestra tienda. Este punto se determina calculando cuántas ventas necesito como mínimo al mes para cubrir los costes fijos calculados en el primer apartado.

¿Has calculado tu stock mínimo y tus plazos de reposición?

El objetivo mínimo de ventas a batir es la cantidad de ventas determinada en el punto anterior, por lo que con esta cifra, tendremos que evaluar cuál es el stock mínimo físico que debemos tener. Este stock mínimo vendrá determinado tanto por el volumen de ventas a realizar al mes como por el plazo de reposición de las existencias.

Supongamos que mi proveedor está en China y sus envíos tardan 45 días en llegarme para que yo pueda procesarlos. Con estos plazos, necesitaré tener el stock suficiente a las ventas de 45 días como mínimo, sumándole las cantidades mínimas de pedido que hacen que los gasots de transporte sean mínimos.

Por contra, si mi proveedor me surte en 24 horas, necesitaré un stock mínimo o casi nulo, dado que yo puedo dar plazos de entrega de tres días sin tener stock físico almacenado y todo lo que ello significa. Ojo, que este tipo de cálculos están condicionados por más factores, pero muchas tiendas online mueren bien de éxito por no poder atender sus pedidos, bien de desidia porque una vez han tenido el stock disponible no han sabido venderlo.

Conclusiones

Tal y como podemos apreciar en estas tres preguntas, el comercio electrónico tiene un backoffice de gestión equivalente a una tienda física y por tanto, no tod es el software o el alojamiento, dado que si no respondemos adecuadamente a estas preguntas, la mejor tienda del mundo a nivel tecnológico puede ser el mayor fracaso que tengamos.

En blog Sage | Las tiendas online se posicionan ante el invierno en España, Abaratar costes en comercio electrónico: el factor logístico
Imagen | Nuria (autorización de uso para Blog Sage)

Remo es licenciado en Química y LADE, relacionado con la dirección financiera y fiscal de empresas. Escribe habitualmente en los blogs Pymes y Autónomos y El Blog Salmón.

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