Cuatro razones por las que merece la pena cerrar en agosto

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Parar o bajar considerablemente la actividad, durante el mes de agosto es una política que siguen muchas empresas españolas. Los objetivos son variados, pero casi siempre se trata de aprovechar la época estival para que una parte de la gente descanse, mientras otras se dedican a poner a punto los medios de la empresa y a mantener unos servicios mínimos.

Hay muchos más motivos que hacen que merezca la pena parar la producción en estas fechas, algunos de los cuales los vamos a tratar en esta entrada. No todo es vacaciones y playa o piscina, sino que a veces compensa parar para que el negocio vaya mejor.

Mantenimiento

Todas las empresas, tanto industriales como de servicios, requieren una cierta dosis de mantenimiento a lo largo del tiempo, tanto correctivo como preventivo. Esas pequeñas reparaciones en las instalaciones o equipos que se van dejando pasar y no se acaban de hacer, o esa avería que tiene un equipo, es en agosto, cuando se ha parado, un buen momento para solucionarlo y que a la vuelta esté listo de nuevo.

En entornos industriales, es muy habitual ver que se desmontan máquinas enteras y se limpian, se repasan soldaduras, se ajustan las piezas móviles y se vuelven a montar, al remitir las exigencias de producción durante la época estival. De esta manera, podrán volver a funcionar correctamente, en un nivel que permita aguantar el tirón de la producción de los meses posteriores y evitando paradas por averías inesperadas.

En entornos de empresas de servicios es raro ver actuaciones en este sentido, pero no estaría de más que un técnico repasara, por ejemplo, los ordenadores o servidores de trabajo para limpiarlos por dentro; o también darle un repaso al sistema operativo, de tal manera que se dejen en perfecto estado para que los usuarios los tengan perfectamente preparados a la vuelta de vacaciones. Hacer copias e seguridad y comprobar que las que se han hecho a lo largo del año funcionan correctamente, es otra medida que merece la pena.

Descanso del personal

El principal motivo del patrón veraniego es el descanso de las personas que trabajan en un negocio. Parar varios días, permite “cargar las pilas” y, a regreso al puesto de trabajo, rendir a un nivel adecuado. La curva de productividad de un trabajador se resiente cuando se acumulan periodos de trabajo intensos y sin descanso, por lo que tomarse unas vacaciones para desconectar debería ser algo que nadie debería dejar pasar y, si es en un momento de poca carga de trabajo, como sucede en muchos negocios en agosto, tanto mejor para la empresa.

Durante las vacaciones, también se puede aprovechar el tiempo para pensar en el trabajo desde otra perspectiva, buscando oportunidades de mejora, maneras diferentes de hacer las cosas, acuerdos con terceros que pueden interesar. Se trata de usar otro prisma para mirar la realidad y que a veces no nos da tiempo a pararnos a reflexionar sobre ella por la carga de trabajo del día a día

Mejora de la cuenta de resultados

Si en agosto sucede que las ventas caen a niveles mínimos y, por tanto, los ingresos son nulos o casi, cerrar en agosto puede ser una manera de mejorar el resultado anual. Cerrar tiene un coste, al igual que abrir y no vender. Hay que valorar cual de las dos opciones conviene más, desde el punto de vista de la cuenta de resultados pero sin perder nunca de vista a los clientes, dado que para estos no debería tener impacto un cierre.

Impulsar cambios

Agosto es un buen momento para ejecutar algunos planes que conllevan grandes cambios. Dado que la actividad suele ser menor en muchos sectores, es posible que en agosto interese aprovechar para implantar nuevos procesos, instalar nuevas máquinas, mudarse a otras instalaciones, hay reformas y obras,… y otra serie de acciones similares.

Al igual que ocurre con el mantenimiento, hay acciones que tienen un gran impacto sobre la actividad y que no se pueden realizar en el día a día de una época normal de trabajo. Aprovechar momentos en los que la actividad baja a niveles mínimos, como sucede en muchos negocios en agosto, es una manera de amortiguar el impacto de estas acciones.

En Blog Sage | Como cerrar en vacaciones sin perder ningún cliente
Imagen | Osolev

Pablo Herrero
Pablo Herrero es Ingeniero Industrial en la especialidad de Organización Industrial, relacionado con la Ingeniería de Organización de empresas. Escribe habitualmente en el blog Fuera de Límites y ha colaborado en Pymes y Autónomos.

Puedes seguirlo en Twitter en @pabloherrero