Cuando el just in time falla

Just-in-Time

El just in time, o en castellano “justo a tiempo”, es una fórmula de trabajo que se basa en tensar al máximo un proceso, evitando al máximo el despilfarro que supone la acumulación de stocks y la fabricación de productos defectuosos. Esta forma de trabajar requiere un conocimiento pormenorizado de los procesos de toda aquella organización que lo quiera implantar y muchas horas de trabajo y ajuste de la cadena productiva.

El just in time es una fórmula muy extendida en sectores punteros, como por ejemplo es el de la industria de automoción en todo el mundo. Las marcas que ensamblan vehículos trabajan con la filosofía justo a tiempo y sus proveedores están obligados a entregar material siguiendo sus rígidas directrices. También se les exigen determinados requisitos como la presencia “cerca” del punto de entrega del material, mantener un nivel de stock de seguridad, entre otras. Siempre con el objetivo de evitar paradas de la cadena, aunque esto no siempre se puede evitar, como veremos a continuación.

Hay que ser conscientes de que por mucho sistema just in time que se monte en un proceso productivo, siempre existe la posibilidad de que éste se pare cuando uno de los intervinientes en el proceso no cumple su cometido. Por ejemlo, por culpa de un proveedor que no entrega el material a tiempo. Es lo que sucede cuando se monta un flujo de trabajo tan tenso. Esto es justamente lo que le está pasando estos días a un importante grupo automovilístico, que se está viendo afectado por una importante parada en varios de sus centros productivos europeos.

Un simple fallo del proveedor, es capaz de tumbar todo un megaproceso productivo de varias grandes planta de ensamblado de vehículos, en uno de los sectores líderes en logística (dicen que va casi una década por delante en conocimiento en esta materia sobre otros menos avanzados). Como se puede ver, el just in time no está exento de otros riesgos más difíciles de prever. Por por ejemplo, pueden surgir los problemas cuando al otro lado del mundo se resquebraja la tierra, como cuando tuvo lugar el fatídico terremoto de Japón del pasado mes de marzo, que también dejó desabastecidas a varias industrias que trabajan en just in time.

Sin duda, son lecciones aprendidas de cara a la elaboración de los planes de contingencia necesarios cuando uno trabaja con un flujo tan tenso. Es necesario conocer cual es el eslabón más débil de la cadena, pero también qué hacer si ésta se rompe. También da que pensar a los que no estamos en el mundo de los grandes procesos de fabricación, es decir a los que nos movemos en el mundo de las pymes y los autónomos.

A veces da la sensación de que los pequeños y medianos queremos ser iguales que nuestros “hermanos mayores”, como los de automoción de este ejemplo,  implantando el just in time o casi. Pero debemos plantearnos que quizá estemos persiguiendo una utopía, algo que con nuestros recursos jamás podamos alcanzar, siendo mucho más rentable pensar en nuestras limitaciones y cuellos de botella reales y trabajar contra ellos. De esta manera quizás nuestras fábricas dejen de parecerse a las de este grupo de automoción que estos días está sufriendo la parada, aunque con una diferencia importante que es la frecuencia de los problemas.

Para este y otros grupos del sector de la automoción, parar la fabricación es una noticia, mientras que para muchos de nosotros es algo habitual y que incluso asumimos como “normal”, cuando no debería ser así. Moraleja, mejor aplicar aquello del “Mamá, vísteme despacio que tengo prisa” y ponernos en nuestro sitio, que parar continuamente, tener dolores de cabeza y tirar el dinero intentando que nuestros procesos sean lo que no son en realidad.

En Blog Sage | Dirigir la estrategia empresarial hacia nuestras limitaciones
Imagen | Mesho0o0o

Pablo Herrero
Pablo Herrero es Ingeniero Industrial en la especialidad de Organización Industrial, relacionado con la Ingeniería de Organización de empresas. Escribe habitualmente en el blog Fuera de Límites y ha colaborado en Pymes y Autónomos.

Puedes seguirlo en Twitter en @pabloherrero