Comercio exterior, ese gran desconocido


Las pymes, los autónomos, la mayoría de microempresas que tenemos dentro del mapa productivo tienen una gran asignatura pendiente con el comercio exterior, bien para proveernos de mercaderias, productos o servicios, bien para colocar en otros paises nuestros productos de manera que consigamos abrir nuevos nichos de mercado.

Las barreras que se presentan en la empresa para realizar transacciones comerciales con el extranjero las encontramos en la falta de formación, tanto lingüistica como en logística comercial, como en aspectos de desconocimiento del mercado origen o destino de nuestros productos. No obstante, nadie nace enseñado y comprar y vender fuera de nuestras fronteras no es un privilegio sólo para las grandes empresas sino que es un recurso al alcance de cualquiera que tenga interés por mejorar su posición empresarial.

De compras por el extranjero

Supongamos que yo soy un comercio de ropa, complementos o cualquier otro tipo de producto que puedo adquirir en terceros paises a menores costes que los que me ofrece mi proveedor particular ¿Puedo comprar artículos en China, India, Turquia o Francia? Por supuesto que sí, de manera independiente a que seamos autónomos, sociedades, cooperativas… La forma jurídica no impide realizar ninguna operación comercial por lo que la primera barrera ya la tenemos superada.

Requisitos en Hacienda.
Ahora bien, debemos diferenciar si el pais de origen (o destino) es zona intracomunitaria y por tanto con sujeción al IVA o por contra es zona extracomunitaria, que serían el resto de paises. El primer paso es darnos de alta como operadores intracomunitarios en Hacienda si vamos a operar con paises que se encuentren dentro de la Comunidad Europea. Este punto se realiza por los siguientes motivos:

  • Si yo soy operador intracomunitario, las compras que realice fuera de España están exentas del IVA del país de origen y tendré que autorepercutirme el IVA de las compras.
  • Si por el contrario, realizamos una venta a un pais comunitario, venderemos nuestros artículos exentos de IVA, siempre y cuando el receptor esté dado de alta como operador intracomunitario.

Ahora bien, imaginemos que yo compro en India una serie de productos. Estos productos tienen que ser transportados hasta España y este transporte requiere unas condiciones. Las condiciones de transporte se fijan mediante los incoterms, que son las palabras que expresan quién se hace cargo de los gastos de transporte, quién asume el riesgo y ventura del traslado de las mercancias y cual es el punto de entrega. Por ejemplo

  • CIF: El vendedor corre con todos los gastos hasta posicionar la mercancía en el puesto de destino, incluyendo el seguro de transportes
  • EXW: En la que el vendedor vende sus productos en su propia fábrica y el resto de gestiones depende del comprador.

El ICEX nos ofrece la lista de incoterms detallados (PDF) con las obligaciones de cada una de las partes a la hora de formalizar una operación comercial internacional.

Necesito ayuda, nuestro agente de aduanas

La salida y entrada de mercancias de los distintos paises requiere un despacho aduanero tanto de salida del pais de origen como de entrada en el pais de destino. Este paso por las aduanas es un paso complejo, que requiere realizar una serie de declaraciones tanto liquidando impuestos y aranceles si los tiene como declarando los valores y las mercancias que introducimos en el país.

Las personas cualificadas para llevar a cabo esta tarea son los agentes de aduanas y todos los que conozco, realizan una labor de asesoramiento a las empresas en sus pasos de compras y ventas internacionales. Localizar algún agente de aduanas es tan fácil como acercarnos a nuestra Cámara de Comercio y solicitar el listado de agentes que operen en nuestra zona, siendo estas figuras, los “directores” en nuestras operaciones de compra y venta en otros mercados.

Cobrar y pagar, el cierre del círculo

Una de las grandes barreras que se presentan en el comercio internacional para las pymes pasa por los mecanismos de cobro y pago junto con la desconfianza del éxito de nuestras compras y ventas. Nadie paga una cantidad importante por adelantado si no conoce al proveedor o no ha comprobado físicamente la mercancia y nadie se fía de enviar una venta importante a un tercer país sin una garantía de cobro.

Las cartas de crédito son el mecanismo usual para cobrar o pagar en el comercio internacional. Una carta de crédito es una orden de pago condicionada, por lo que las entidades financieras actuan como garantes de la transmisión de la información y del cumplimiento de los requisitos comerciales que hayamos fijado.

Supongamos que yo estoy comprando una determinada partida de complementos en India, pero que no pagaré hasta que la mercancia llegue a destino y haya cruzado mi aduana. En este sentido, yo emitiré una carta de crédito condicionada a la obtención de la autorización de mi aduana para la entrada de dicha mercancia.

El vendedor por su parte, habrá fijado una retención del contenedor mediante su agente de aduanas o consignatario que impide la entrega hasta que yo haya pagado efectivamente. Obviamente, las condiciones se cumplen y en este sentido, los intermediarios son los propios garantes de que la operación llega a buen puerto.

Como vemos, el comercio internacional parece complejo, pero en el fondo, no deja de ser una compra o venta a mayores distancias y con más intermediarios.

En Blog Sage | Los diez pirales para la internacionalización de la empresa, El comercio exterior es un reto para las pymes
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Remo es licenciado en Química y LADE, relacionado con la dirección financiera y fiscal de empresas. Escribe habitualmente en los blogs Pymes y Autónomos y El Blog Salmón.

Puedes seguirlo en Twitter en @Remo_