¿Qué puede suceder si se incrementa el IVA?


El IVA es un impuesto indirecto que grava el consumo. Los empresarios y profesionales están obligados a ingresar lo recaudado por el impuesto, pero es el consumidor quien lo soporta en su mayor medida.

Existen tres tipos de gravamen dentro del IVA. El tipo superreducido se aplica a los productos denominados como bienes de primera necesidad (pan, leche, queso, huevos, verduras, periódicos…), de ahí que presenten un menor tipo impositivo. El reducido engloba a productos alimenticios, transporte de pasajeros, servicios de hostelería, ocio, etc. Y también está el tipo general, que se aplica cuando no pertenece el producto o servicio ni al superreducido ni al reducido.

En la actualidad el tipo impositivo para el superreducido es del 4%, para el reducido del 8% y para el tipo general del 18%. Antes de la reforma de julio de 2010 los impuestos que soportaba el consumidor eran del 4%, 7% y 16%, respectivamente. Aunque la situación podría cambiar este año o el próximo.

¿Aumentar IVA = recaudar más?

Desde el Gobierno se plantean incrementar el IVA con la finalidad de cumplir con el objetivo de déficit para 2014. Pero un incremento del tipo impositivo puede ir reñido con un aumento de la recaudación por parte del Estado. Si atendemos a la última reforma, la subida se tradujo en una menor recaudación fiscal.

Esta caída vino motivada por el debilitamiento de la demanda interna y el descenso en el consumo, lo que repercutió negativamente en muchas empresas. Además España es uno de los países europeos que menor recaudación logra por este tipo de impuesto indirecto en proporción al PIB, motivado principalmente por la evasión fiscal, según señalan los expertos.

Desde diversos organismos oficiales destacan que se podría producir un incremento del IVA este año o como muy tarde el próximo curso. El Fondo Monetario Internacional (FMI) ha instado al Gobierno a un aumento del IVA del 18% al 20% en el caso del tipo general, mientras que el reducido podría pasar del 8% al 9% permaneciendo invariable el superreducido.

En caso de producirse la subida de los impuestos, el gran damnificado sería el consumidor final, que vería como este impuesto se traduce vía precios, lo que provocará un incremento en los precios y una caída del consumo interno. Pero no sólo se verá afectado el consumidor, sino que los empresarios también verán reducidos sus resultados debido a un posible menor volumen de ventas, por lo que seguirán debilitadas las cuentas de las empresas. Ésta situación hace que el Gobierno muestre su recelo a la hora de incrementar el IVA.

La reforma en caso de producirse, afectaría a la mayoría del tejido empresarial español. Elevaría tanto el tipo reducido como el general, por lo que únicamente quedaría sin aplicar cambios el tipo superreducido. Por tanto, los productos que no sufrirían ningún cambio serían los periódicos y alimentos de primera necesidad, por lo que las empresas más dedicadas a este tipo de bienes serían las menos afectadas por las medidas.

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Imagen | Tax Credits

Post realizado por el panel de Expertos de Sage España.

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