Pymes y autónomos adelantan 800 millones de IVA al año por facturas pendientes

La prensa económica se hacía eco esta semana de una información difundida por el sindicato de Técnicos del Ministerio de Hacienda (Gestha), según la cual cada año las pymes y los trabajadores autónomos deben pagar alrededor de 800 millones de euros en concepto de IVA por facturas que mantienen sin cobrar, y que algunas puede que no se cobren.

Aun siendo ilógica esta situación, la realidad es que la normativa vigente señala que el impuesto del IVA es exigible en el momento de realizar la cesión de los bienes o de prestar los servicios contratados, y no cuando se realiza el cobro de la factura. Por lo tanto, si entre uno y otro momento hay que liquidar ese impuesto, es el empresario o el autónomo quien debe adelantar el dinero a Hacienda, pese a la incertidumbre de no cobrar algunas facturas pendientes.

Según la nota recogida por esos medios periodísticos, el sindicato de técnicos apoya una directiva aprobada por el Consejo Europeo que recomienda a los distintos países modificar las legislaciones actuales en el sentido de permitir que el impuesto no se liquide hasta que se haga efectivo el cobro pendiente por los empresarios, de tal forma que no se resienta la liquidez de las empresas.

Ahora mismo nuestra legislación consiente aplazar la liquidación del IVA por facturas no cobradas con un interés de demora del 5% anual. Transcurrido ese plazo, los requisitos que Hacienda exige al empresario son de tal naturaleza que es mejor olvidarse y pasar por caja.

La economía sumergida no ayuda

El sindicato Gestha entra también en el espinoso asunto del fraude fiscal y la economía sumergida, donde se mueven uno de cada cuatro euros en nuestro país según el Círculo de Empresarios, informe que publicó bajo el título Libro Marrón y del que dimos cuenta en este blog en el momento de su publicación.

Para los técnicos tributarios es necesario implantar medidas para frenar ese fraude con investigaciones que analicen por sectores y por territorios dónde se produce con mayor frecuencia este hecho, quién lo fomenta y cómo, instando a las distintas administraciones a tomar cartas en el asunto con un compromiso serio.

A su juicio, estas administraciones deberían colaborar más entre sí de lo que lo hacen ahora, recopilando datos que pudieran compartir, además de seguir el rastro de los movimientos de capitales para evitar que ese fraude se produzca.

El 57% de las empresas tampoco pagan en plazo

Coincidiendo con esta nota del sindicato de técnicos, se ha hecho público otro documento realizado por Informa DB que señala que el 57% de las empresas españolas no cumple con los plazos comprometidos para sus pagos, ya de por sí amplios entre los 90 y los 120 días, retrasándose en casi 21 días respecto a la fecha pactada. Los peor pagadores son las administraciones públicas y los sectores inmobiliarios y de construcción, que superan los 30 días de retraso. La media europea sitúa este retraso en casi 14 días.

El informe indica que las mejor pagadoras son las pequeñas y las microempresas, pues más de la mitad de ellas cumplen sus compromisos de pago, mientras que las medianas y las grandes sólo lo hacen en un 8%.

Conclusiones

La situación que obliga a las pymes y a los autónomos a adelantar el IVA aún no cobrado es cómoda para Hacienda y un cuello de botella para la liquidez de los profesionales, de modo que cambiarla se antoja difícil. 800 millones de euros es una cifra que induce a la reflexión, aunque por ahora parece que cada cual va a tener que seguir ingeniándoselas para cobrar las facturas pendientes si no se cambia la legislación. Y nada se está haciendo en este sentido.

En Blog SAGE Experience | Subida del IVA
Imagen | renaissancechambara

JotaC es licenciado en Ciencias de la Información y desarrolla su actividad profesional en banca, en el área comercial.