La realidad de emprender frente al cine de Hollywood

Mark-Zuckerberg-Facebook

El jueves de la semana pasada (28 de octubre), se publicó en uno de los principales diarios de Galicia una noticia sobre un proyecto de dos jóvenes emprendedores cuyo titular era: “Dos jóvenes de 15 años crean Pervi, una red social gallega”. Sentí curiosidad y la leí completa, para ver de qué se trataba exactamente. Lo primero que se me vino a la cabeza era que había nacido una nueva red social vertical, cuyo elemento diferenciador era el idioma y que muy probablemente fracasaría, igual que otras similares.

Continué leyendo y vi que no iban por ahí los tiros. Se afirmaba en el texto que “La web, que nace para competir con Facebook, fue programada en cinco días en un domicilio de Redondela”, así que me animé a leer el resto. A medida que avanzaba por el texto de la noticia (aquí se puede leer completa), se confirmaban mis sospechas sobre ciertos asuntos de lo que es realmente emprender. Los comento a continuación.

¿Es esto emprender?

Para empezar a emprender, se necesitan una idea de negocio, iniciativa, conocimiento sobre el sector y una buena dosis de espíritu empresarial. Es muy bonito el mito de dos chicos que crean algo en un garaje, que resulta que crece y se convierte en algo grande, pero no es este el caso. Es más un ejercicio de programación en lenguaje PHP de dos chicos algo inquietos con la informática han colgado en Internet y que puede sobresalir sobre la media.

Busqué en el texto la idea de negocio y vi que el producto lanzado es una red social “que nace para competir con Facebook”. Ahí parece estar la primera pata necesaria para emprender. Sin embargo, se está vendiendo la aplicación como si fuera algo que aporte valor al público ya presente en las redes sociales o que anime a los que no están a entrar en ellas, cuando resulta que lo único aparentemente novedoso es un sistema de puntos y un ránking. La herramienta, si no aporta valor al cliente, no sirve para nada.

El siguiente pilar, que es la iniciativa, parece que también está presente. Dicen que dos chavales se arrancan y ponen en marcha el proyecto ellos solitos. Nos lo creemos, aunque si nos paramos a echar cuentas, hay algo que no encaja. Dicen que los ambos “iniciaron el proyecto el martes de la semana pasada y lo inauguraron en la Red el sábado”. Si tenemos en cuenta las horas de colegio, comer, dormir,… podemos estimar que tuvieron disponibles para programar unas 6 horas diarias, es decir, alrededor de 60 horas en total (30 cada uno) ¿En este tiempo definen requisitos, programan y lanzan una red social dos quinceañeros?

NOTA: Según el organismo regulador de los nombres de dominio de España (www.nic.es) el dominio pervi.es fue dado de alta el domingo 24 de octubre (captura de pantalla).

Toca identificar la tercera pata y me fijo en el nivel de conocimiento del mercado. No se menciona al principal competidor de Facebook en España, que es la red social Tuenti, recientemente adquirida por Telefónica por 70 millones de euros. Si queremos ser optimistas, podemos suponer que se trata de una laguna del periodista, aunque tampoco se habla de otras webs como Menéame o Digg, que bien podrían ser tenidas en cuenta por los sistemas de puntuación que tienen (karma) y sus populares rankings.

Lo siguiente que nos queda por hallar en esta noticia es el espíritu empresarial. Podemos intuir que hay actitud en los chavales. Sin embargo, huele a que de fondo hay un enfoque de “éxito rápido”, eso que tanto vende en los medios desde la llegada de los programas tipo reality show y que no lleva a ningún sitio que no sean debates entre verduleras y macarras. El éxito cuesta trabajo, sacrificio, sudor y hasta lágrimas. Si te haces empresario, haciendo un paralelismo con lo que dijo Arturo Pérez-Reverte la semana pasada, hay que saber que hay que venir llorado de casa.

Lo positivo que se podía haber contado

Hay elementos positivos que se podían haber destacado en esta historia. Tal vez no existan en realidad en esta historia o es que se vende más papel si se cuenta con otros tintes el asunto. Por ejemplo, estaría muy bien que la historia contara que hoy en día hay un par de jóvenes con una iniciativa de crear una herramienta y ponerla a andar en internet.

En la era de los “ni-nis”, del funcionariado en plan negativo como meta vital y de la crisis en todos los sectores, tener iniciativa es algo que a la juventud de este país deberíamos transmitirle como positivo los más experimentados. Si luego resulta que la red que han creado no llega a ninguna parte y no pasa de un juego de chavales, no pasa nada. Como mínimo, habrán aprendido una importantísima lección, que seguramente no olvidarán jamás y que no se enseña en ninguna escuela a día de hoy. Y se habrían divertido como jamás imaginarían.

Conclusiones: La realidad el día después

Al día siguiente, animado porque iba a escribir esta entrada, intento acceder de nuevo a la web y resulta que está caída (Captura de pantalla). Sólo aparece un mensaje que dice textualmente:

Actualmente estamos mudando Pervi a un hosting más potentes, además de arreglar motivos legales.Disculpe las molestias.

A las 22:00 horas, más de lo mismo, pero esta vez en formato “error 404” del servidor. A lo mejor tienen algo que ver (modo ironía ON) las altas medidas de seguridad y privacidad implementadas en esas 60 horas de trabajo: “Preocupados por la confidencialidad y los problemas relacionados con el acoso, sus creadores se reservan «poder total» para «suprimir» cualquier inconveniencia, y garantizan «el máximo nivel de privacidad, incluso en las fotos que se suben, algo que ni siquiera Facebook ofrece ahora»”. Y esto, en tan sólo 5 días ¡Chuparos esa Mark Elliot Zuckerberg y Zaryn Dentzel!

Los altos requisitos que de la LOPD para este tipo de sitios y que la AEPD está persiguiendo al milímetro, la creación de la empresa (en tiempo récord y en horario no lectivo), así como el resto de trámites legales, como la edad mínima para poder ser autónomo o empresario, tampoco tendrán nada que ver. Pero ya sabemos que no debemos confiar a ciegas cuando nos dicen que un producto es el no va más o si la cosa sale adornada con tintes de película de éxito o mito.

La sociedad española necesita que la creación de empresas se incremente considerablemente para que podamos superar esta época de crisis y estas falsas lecciones que nos quieren vender no ayudan. Al contrario, probablemente desanimen a más de uno antes de haber recorrido la mitad del camino. Estos chicos seguramente serán durante una temporada los más populares de su colegio, pero esperemos que no le cojan alergia a esto de ser empresarios en el futuro y que no les señalen sus compañeros por un error del que sólo son responsables sus progenitores.

Por último, desde aquí, les animo a ambos a que sigan intentando cosas y que no tengan nunca miedo a equivocarse. Siempre que te caes, te puedes levantar si tu quieres. Vale que esta vez no haya salido, pero ¿y lo que han aprendido?

En Blog Sage | “La Red Social”, película sobre los orígenes de Facebook, como ejercicio de emprendimiento
Imagen | Deneyterrio

Pablo Herrero

Pablo Herrero es Ingeniero Industrial en la especialidad de Organización Industrial, relacionado con la Ingeniería de Organización de empresas. Escribe habitualmente en el blog Fuera de Límites y ha colaborado en Pymes y Autónomos.

Puedes seguirlo en Twitter en @pabloherrero