La subida del IVA: repercusión para regímenes especiales


Ante la inminente subida del IVA el próximo mes de julio, tenemos que analizar el impacto que tendrá el alza de este impuesto en las actividades empresariales y profesionales que no se encuentran bajo la tutela del régimen general de IVA.

Fuera del régimen general tenemos multitud de actividades y sectores que no realizan el mecanismo típico de repercusión final del IVA a los consumidores sino que tienen distorsiones en la aplicación del impuesto, como pueden ser las actividades encuadradas en módulos, actividades con exenciones limitadas o actividades en recargo de equivalencia.

Actividades que tributan por módulos

La tributación por módulos o estimación objetiva es el sistema fiscal del cálculo del beneficio en función de unos índices de la actividad. Dentro de estas actividades podemos encontrar transportistas, pequeños hosteleros, algunas actividades de construcción…

La primera gran repercusión que ha tenido el alza del impuesto para todas estas actividades ha sido la elevación del módulo a pagar en todo este ejercicio. Este alza ya está contemplada en las propias tablas que se están aplicando durante el ejercicio dado que se ha distribuido de manera uniforme el alza de tipos para cada una de las actividades.

La consecuencia directa de la subida del IVA para las actividades en módulos ha sido la elevación de la cuota mínima a ingresar por el impuesto. Recordemos que el IVA en módulos se calcula a cierre de ejercicio como cuota devengadas – cuotas soportadas con el mínimo marcado por la orden de módulos.

Actividades con exenciones limitadas

Dentro del grupo de actividades con exención limitada se encuentran las actividades que están exentas del impuesto. Pensemos por ejemplo en las academias de ensañanza reglada, servicios médicos…

Este grupo de empresas no tiene posibilidad de deducción del impuesto soportado en sus compras dado que no lo repercuten en sus ventas tampoco. A efectos del IVA estas actividades empresariales o profesionales operan como usuarios finales y destinatarios del impuesto.

En estos casos, la subida del IVA representa mayores costes para la empresa, por lo que la única vía que tienen para amortiguar la subida del IVA es la elevación de sus precios de venta para absorber dentro de lo posible el incremento del impuesto.

Actividades en Recargo de Equivalencia

El otro gran grupo de actividades que se ven afectadas por la subida del IVA son todas aquellas que están en recargo de equivalencia. Dentro de este grupo tenemos la mayoría de actividades comerciales al por menor, regentadas por personas físicas o comunidades de bienes que tributen por el IRPF.

En este caso, nos encontramos en una tesitura muy parecida a las actividades con exención limitada, dado que aunque no se incrementan los tipos de IVA del recargo de equivalencia, si aumentan los tipos generales.

Las actividades de comercio al por menor venden siempre con IVA incluido, con la salvedad que no tienen la obligación de realizar declaraciones periódicas por el impuesto. En estos supuestos, el margen de maniobra es mayor, dado que se pueden amoldar los precios de venta de tal forma que la empresa no repercuta totalmente el alza de tipos de IVA que va a experimentar en sus compras.

Cada empresa debe analizar su segmento de actividad, sus precios, sus márgenes y su competencia, dado que muchas empresas aseguran que no van a repercutir el alza de tipos a los consumidores finales. Esta aseveración, puede generar importantes distorsiones en la competencia y habrá que vigilar con detalle los movimientos de todas las empresas de nuestro entorno.

En Blog Sage | La subida del IVA: aspectos prácticos para la facturación ante el cambio de IVA

Remo es licenciado en Química y LADE, relacionado con la dirección financiera y fiscal de empresas. Escribe habitualmente en los blogs Pymes y Autónomos y El Blog Salmón.