Cestas y regalos de navidad: cómo deben tributarlos la empresa y los trabajadores

Un año más, llega la Navidad. Y, con ella, empiezan los trasiegos de entregas a los clientes, empleados, proveedores o directivos de los “típicos” regalos de Navidad. Desde hace bastante tiempo, estos regalos son una tradición más que asentada, especialmente la ya consolidada cesta. Es una forma que tiene la empresa para mostrar gratitud hacia personas o instituciones que tienen relación directa con la empresa, o como forma de fidelizar a los clientes.

Sin embargo, más allá de este detalle, tenemos que saber que estos obsequios también tributan. Por eso, vamos a intentar aclarar cómo tributan los regalos de navidad a los empleados y dentro de la propia empresa, para que todo quede correctamente reflejado a efectos fiscales y de cara a la Agencia Tributaria.

Las cestas de Navidad de regalo, ¿desgravan?

La respuesta a esta pregunta es sí, aunque depende del impuesto del que estemos hablando. Si tienes una pyme y ofreces cestas a tus empleados, tendrán la consideración de gasto deducible a efectos del Impuesto de Sociedades siempre que formen parte del uso y costumbres de la organización respecto a sus empleados. O lo que es lo mismo, que se repitan en el tiempo. No es necesario que esta cuestión aparezca reflejada en el convenio colectivo del sector.

Si la empresa se ha deducido este gasto en el Impuesto de Sociedades, además de justificar documentalmente el mismo, deberá imputar a los empleados el gasto de cada obsequio como retribución en especie, por lo que se deberán realizar los apuntes correspondientes.

Sin embargo, en el caso del IVA, no sería deducible, a menos que estuvieran constituidas por artículos con el logo de la empresa, lo que permitiría considerarlas como objetos publicitarios, no como regalos. En este caso, el valor de dichos presentes no podría superar los 90,15€, de acuerdo con lo establecido en el artículo 7.4 de la Ley 37/1992, del Impuesto sobre el Valor Añadido..

En el caso del IRPF, la legislación establece que todos los gastos que estén relacionados con actividades de relaciones públicas con clientes y proveedores y que se repitan en el tiempo, desgravan en la declaración de la renta.

Y si recibo una cesta de navidad, ¿qué hago?

Pero, ¿qué ocurre con la contraparte? Aunque en la mayoría de ocasiones el regalo se acepta sin tener nada más en cuenta, ¿hay algo que se debe considerar antes de aceptar el regalo? Lo cierto es que Hacienda pone el ojo en todos los cambios e intercambios entre dos partes, y los regalos de empresas no iban a quedarse exentos.

En primer lugar, ¡enhorabuena!  Aunque se considera un regalo típico en épocas navideñas, no todo el mundo recibe una. Pero, cuidado. Aunque muchas personas piensan lo contrario, estos regalos tributan, ya que se consideran retribuciones en especie no exentas.

Por eso, debemos asegurarnos que el “regalo” viene acompañado con la correspondiente retención e ingreso a cuenta en Hacienda. Es decir, debemos comprobar que figura en la nómina e incluirse en la declaración de la renta.

Es más, deberá aparecer en el certificado de retenciones que se entrega a todos los empleados para hacer la liquidación de IRPF.

La fiscalidad de los regalos de empresa y promoción para terceros

Es importante si hemos adquirido este tipo de regalos para clientes, proveedores, colaboradores, etcétera, que en la correspondiente factura se haga constar que se ha incluido el logo de nuestra empresa. Esto es relativamente sencillo, puesto que este tipo de productos tienen un coste de forma general y otro diferente si van personalizados, es decir, con nuestro logo o publicidad.

Dicho logo debe ser permanente, es decir, no nos servirá una pegatina que luego se pueda retirar, sino que tiene que ir grabado de forma más o menos duradera. Todo esto es necesario si lo que deseamos es deducirnos dichos gastos y el IVA de estos regalos u objetos publicitarios. A efectos fiscales, la deducción de los regalos a clientes se limitará al 1% del importe neto de la cifra de negocios de la empresa que los realiza.

Otra opción que tenemos para realizar regalos es utilizar nuestros propios productos, que podemos ofrecer como muestras comerciales. En este caso, nos podemos deducir el IVA de los mismos, para lo que es necesario hacer constar en el albarán que no tienen valor comercial ni se pueden vender. Como no hay un valor medio establecido ni una norma clara, es posible tener algo más de juego a la hora de poder justificarlo.

Como en todos los gastos de las empresas, es necesario tener siempre las facturas correspondientes, donde vengan bien especificados los productos y sus características en función de la deducción que nos queremos aplicar. Siempre estamos a tiempo de que nos rectifiquen alguna factura que no está correcta o que no ha detallado con exactitud algún campo de forma adecuada.

En Blog Sage | ¿Es deducible la factura y el IVA de la cena de empresa de navidad?