El plante de los controladores aéreos ¿y si pasara en mi empresa?

El plante de los controladores aéreos españoles y el cierre del espacio aéreo español ha sido una de las noticias más importantes, si no la más, de los últimos días. Trabajadores que no acuden a su puesto de trabajo, lo abandonan o, incluso, se presentan a trabajar pero se niegan a realizar ninguna de las actividades para las que han sido contratados.

Lo primero que hay que dejar claro es que esta no ha sido una situación de huelga, no ha habido ninguna convocatoria ni se ha seguido el procedimiento legal para convocarla. Estamos hablando, en algunos casos, de unas supuestas bajas médica y, en otros, de una ausencia injustificada del puesto de trabajo o de presentarse en su puesto y negarse a trabajar. ¿Qué podría hacer un empresario que se viera en un caso similar?

La ausencia del puesto de trabajo

Ante la ausencia de uno o más trabajadores de su puesto de trabajo el empresario puede optar por dos vías: tramitar la baja del trabajador en la empresa como baja voluntaria o proceder a abrir expediente disciplinario y posteriormente despedirlo.

Hay que hacer constar en primer lugar que esta ausencia ha de ser por un periodo continuado o bien por pequeñas ausencias reiteradas. Un hecho aislado no debe suponer la toma de una decisión a este respecto y por supuesto esa, o esas, ausencias han de ser injustificadas.

El Estatuto de los Trabajadores no recoge esta situación pero sí algunos convenios, concretamente el de los controladores aéreos especifica este comportamiento como causa de despido disciplinario.

La diferencia entre la baja voluntaria o el despido disciplinario es que en el primer caso la voluntad de cesar en el puesto de trabajo es del trabajador, mientras que en el segundo es de la empresa.

La baja voluntaria

La baja voluntaria implica la voluntad por parte del trabajador de abandonar la empresa. Esto puede darse porque el trabajador lo comunica al empresario o porque una vez que el empresario requiera su incorporación al puesto de trabajo el trabajador haga caso omiso, careciendo de justificación para tal comportamiento.

En caso de una ausencia prolongada e injustificada del trabajador, el empresario debe comunicar a través de un burofax que dispone de un plazo determinado para su reincorporación al trabajo.

Ante la falta de respuesta o de justificación a ese requerimiento, el empresario debe comunicar, de nuevo por medio de un burofax, la decisión de la empresa del tramitar ante los organismos competentes la baja voluntaria del trabajador, que tiene efecto inmediato.

El despido disciplinario

El incumplimiento grave y culpable por parte del trabajador de las condiciones de trabajo fijadas en su contrato puede ser causa de despido disciplinario. Los motivos que pueden justificar este despido son:

  • Las faltas de asistencia o puntualidad al trabajo, han de ser repetidas e injustificadas.
  • La transgresión de la buena fe contractual o el abuso de confianza en el desempeño del trabajo.
  • La indisciplina o desobediencia.
  • La disminución continuada y voluntaria en el rendimiento.
  • La participación del trabajador en una huelga ilegal.
  • La embriaguez habitual o toxicomanía, cuando repercuten negativamente en el desempeño del trabajo.
  • Las ofensas verbales o físicas al empresario, a las personas que trabajan en la empresa o a los familiares que convivan con ellos.

Para proceder a un despido disciplinario, la empresa ha de abrir, primero, un expediente que ha de ser comunicado, mejor vía burofax, al implicado. El trabajador puede presentar las alegaciones que considere oportunas y la empresa, una vez analizadas las mismas, toma su decisión.

El despido disciplinario se considera como despido procedente por lo que el trabajador no tiene derecho a percibir indemnización. Si el trabajador no está de acuerdo con esa decisión, lo que puede hacer es oponerse presentando la demanda correspondiente, el caso se tratará en primer lugar a través del SMAC (Servicio de Mediación, Arbitraje y Conciliación) y si no hay acuerdo en esta instancia, serán los Juzgados de los Social quienes emitirán el fallo correspondiente.

Conclusión

Independientemente de las consecuencias de lo sucedido estos dos días pasados, civiles, penales o laborales, lo que si queda claro es que la ausencia injustificada del puesto de trabajo es motivo suficiente para que el empresario pueda tomar medidas disciplinarias e incluso económicas por la actitud de los empleados.

Veremos en qué acaba toda esta situación qué medidas se tomarán. Los trabajadores tienen sus medios para poder reclamar lo que ellos creen que son sus derechos sin llegar a estos extremos. Una situación como esta, en cualquier empresa, parece motivo suficiente para aplicar un fuerte castigo disciplinario, que podría concluir en el despido.

En Blog SAGE Experience | La motivación de los trabajadores en la empresa
Imagen | Håkan Dahlström

Mister Empresa es Master en Asesoría Fiscal y Contabilidad. Consultor empresarial y formador de emprendedores, pertenece a la red de mentores de empresas de la Xunta de Galicia y escribe en Pymes y Autónomos y en Yo llego a fin de mes.

Colaborador, de Blog Sage Experience.

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