Cómo vestir en el trabajo: aunque la mona se vista de seda…

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Cómo vestir en el trabajo es algo que no debemos descuidar. Dependiendo de cada situación, siempre hay una ropa más adecuada que otra. El traje, la ropa de seguridad o una de un estilo tirando a “casual”, al final se convierten en nuestro escaparate personal cuando visitamos a un cliente, pudiendo ser un factor clave a la hora de que éste se forme una opinión de nosotros o nuestro trabajo.

No sólo tenemos que preocuparnos por el “packaging” de nuestros productos, por el diseño de nuestra web o la fachada de nuestra oficina. Nosotros mismos, cuando tenemos contacto con el cliente, somos una extensión de la imagen corporativa de la empresa. Nuestro “envoltorio” también importa, por lo que se torna necesario seguir algún criterio razonable para ir correctamente vestidos en cada ocasión y evitar que nuestra ropa ejerza una influencia negativa en nuestros negocios. No queremos que nuestros vendedores la fastidien por ir mal vestidos, no tampoco pasarnos de vueltas y asustar a nadie llevando mejores trapos mejor que un “gentelman” o un modisto italiano.

1.- Cuida la vestimenta con especial atención en aquellas áreas en las que exista un contacto visual con el cliente. Cualquier detalle puede contar y ser importante para un cliente. Dejarle una buena imagen, seguro que es uno de ellos.

2.- Si quieres que tus empleados vistan uniformes limpios todos los días, proporciónales un número suficiente de prendas para cubrir todos los días de trabajo. Puede parecer obvio, pero no es la primera empresa en la que veo que a los trabajadores les dan sólo una camisa para usar durante toda la semana.

3.- Comunica las pautas de vestimenta y aseo a todo el mundo. Ejemplos sencillos de buenas y malas prácticas serán un complemento idóneo que muchos agradecerán.

4.- Si la empresa proporciona la ropa de trabajo, explícale a tu gente cómo debe lavar la ropa. De esta manera, se evitará que se deteriore en el proceso de lavado (decoloración, prendas encogidas,…).

5.- Antes de visitar a un cliente, investiga su perfil y adáptate a sus costumbres. Ir a visitar a un pastor de traje o a un ejecutivo en bañador y sandalias, a lo mejor no es una buena idea. En caso de duda, siempre hay alguna fórmula mixta que nos permita cierta flexibilidad (pantalón sport con americana,…)

6.- Predica con el ejemplo si eres el responsable de un grupo de personas y el uniforme de trabajo es para todos, sé tú el primero.

7.- La ropa de seguridad cumple una misión muy importante, protegernos en caso de accidente, evitando sus consecuencias o minimizando los daños ocasionados. No dejes de usar la ropa de seguridad, aunque no encaje bien con la vestimenta que llevas. Por llevar zapatos o gafas de protección vistiendo un traje, no pasa nada. Cuidado si la gente lleva ropa ignífuga, salvo que quieras que una chispa te convierta en “stripper” improvisado.

8.- Que alguien con quien hagamos negocios venga aparentemente muy bien vestido, no significa que sea bueno. Hay mucho charlatán que hace que se cumpla el refrán que dice “aunque la mona se vista de seda…”.

9.- Hay que ser conscientes de que las condiciones atmosféricas no son las mismas a lo largo del año. No se trabaja igual en verano que en invierno, por lo que tener esto previsto ayudará a que la gente trabaje en mejores condiciones y también a dar una mejor apariencia a los clientes.

En conclusión, debemos fijarnos bien en la ropa que vestimos a la hora de trabajar. No queremos que nuestros clientes piensen que no estamos a la altura de sus expectativas, ni tampoco que vamos sobrados. Lo más importante es el trabajo que hay detrás y no queremos fastidiarlo por una indumentaria inadecuada. Es nuestro escaparate hacia el exterior, lo que los demás van a ver de nosotros, así que es un factor más que puede contar la hora de que un cliente se decante por nosotros o se vaya a la competencia. Cuidemos nuestra imagen y ella cuidará de nosotros.

En Blog Sage | Competir atacando el producto aumentado
Imagen | TalcahuanoFotos

Pablo Herrero

Pablo Herrero es Ingeniero Industrial en la especialidad de Organización Industrial, relacionado con la Ingeniería de Organización de empresas. Escribe habitualmente en el blog Fuera de Límites y ha colaborado en Pymes y Autónomos.

Ahora también es colaborador de Blog Sage Experience.