CFO, acounting manager, contable… La difícil tarea de saber a qué se dedica cada uno

España es un país rico en variedad; durante las fiestas populares, en algunos sitios se toca la guita y las castañuelas, mientras que en otros se hacen torres con personas o se visten de gigantes y cabezudos o se corre delante de los toros. En la variedad está el gusto. Por eso no es de extrañar que, a la hora de ponernos el cargo que ocupamos en una empresa, en LinkedIn o en un currículum, cada cual se lo guisa a su manera.

En el mismo CV, se puede ser controller financiero, para unos años más tarde ocupar la profesión de financial controller. Pero en relación a la dirección financiera, no es fácil saber si se es CFO, iniciales de Chief Financial Officer, cuando se gana más de una determinada cantidad de dinero, mientras que el finance director es de menor categoría, y los directores financieros lo son de empresas en pueblos de menos de 1.000 habitantes.

La variedad de combinaciones podría ser estudiada por los matemáticos, ya que las diferentes maneras de definir un puesto de trabajo es algo digno de análisis. Además, en los casos más extremos, es casi imposible intuir las funciones y responsabilidades de un puesto por su definición.

Los puestos de administración y finanzas tampoco tienen la exclusividad en este revuelto de nomenclatura. No son los únicos que no tienen claro el uso de un vocablo u otro para definir un determinado trabajo, ya que, por ejemplo, en Recursos Humanos los head hunter han encontrado competidores en profesionales que se definen como recruiters o buscadores de talento.

Cinco reglas para poner un cargo en un currículum o en LinkedIn

En España, no sale una tortilla de patatas igual a otra; se pueden parecer, pero alguna diferencia siempre hay. Con los currículums pasa lo mismo. El de cada uno es personal y único, lo importante es que transmita de la mejor manera las capacidades, experiencia y formación de cada uno, de cara a la consecución de mejoras profesionales. En cualquier caso, hay cinco reglas básicas que se pueden seguir:

  1. Lo importante es que se cumpla el objetivo establecido, que puede ser dispar, ya que, por ejemplo, en una multinacional los diferentes cargos pueden estar homogenizados y la definición que se hace del puesto de trabajo puede ser la misma en todos los países, de manera que uno que nos resulta extraño aquí, es la forma de definir a los trabajadores de diferentes países, que realizan las mismas funciones.
  2. Si pones que has trabajado de jefe o director, debe implicar la dirección de equipos, ya que todo jefe indio debe mandar sobre una tribu. Poner que se trabaja de jefe sin tener personal a cargo, puede parecer un poco raro a un reclutador, que pregunte por el número de personas que se ha dirigido.
  3. El cargo en inglés puede estar bien si trabajamos en una multinacional o aspiramos a ello. Pero si no es ese el caso, ¿por qué no utilizar nuestro idioma? El español es la segunda lengua del mundo por el número de personas que la hablan como lengua materna, tras el chino mandarín, y la tercera en comunicación internacional tras el inglés y francés.
  4. Es conveniente seguir una coherencia en la definición de puestos, de manera que puede no quedar bien en un mismo currículum poner diferentes nombres al mismo trabajo en distintas empresas.
  5. Además del título escueto del puesto, se debe describir de forma concisa, descriptiva, atractiva y relevante las funciones que se realicen, lo cual ayudará a los interlocutores a saber exactamente a qué se dedica cada uno.

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