Riesgos del teletrabajo

Los riesgos de trabajar de forma remota y medidas para evitarlos

Trabajar de forma remota permite a las empresas acceder a beneficios en el plano laboral, al ofrecer a sus trabajadores opciones para compaginar su vida laboral o personal y flexibilizar su jornada, entre otros puntos positivos. Sin embargo, no todo son ventajas, ya que existen ciertos riesgos del teletrabajo que deberían tenerse en cuenta para evitar problemas en el negocio. Estos son algunos ejemplos:

Acceso a los datos mediante conexión segura

Cuando se trabaja en remoto, se debe hacer de forma que el acceso a la información sea a través de una red segura. Bien a través de cable de red, bien a través de wifi, la conexión debe estar configurada para que los datos viajen encriptados y con la seguridad de que no pueda acceder a ellos cualquiera de forma simple.

Aunque se pueda pensar que esto no es importante porque la empresa es pequeña y no maneja operaciones relevantes, hay que tenerlo presente porque un atacante podría arruinar el negocio con una simple acción como robar datos de clientes y publicarlos en Internet, situación que podría traer consecuencias indeseables con las personas afectadas e incluso con la Agencia Española de Protección de Datos.

Si se trabaja desde lugares públicos, se necesita una VPN

Conectarse para trabajar en remoto desde sitios públicos es un riesgo que debe gestionarse y no hay que descuidar la posibilidad de que alguien con malas intenciones nos cace cuando estamos en un aeropuerto o en un centro de negocios. Tal vez nadie tenga intereses en nuestro negocio, pero puede que de rebote caigamos en alguna red malintencionada, por lo que toda precaución es poca para evitar las consecuencias.

Por tanto, en aquellos casos de teletrabajo en los que se requiere el acceso a través de redes públicas, es importante montar una VPN para que la conexión a los datos sea a través de una pasarela segura. De esta manera, se dispone de un canal que permite encriptar los datos y no deja a la vista de cualquiera el acceso a los sistemas del negocio.

Otra herramienta que ayuda en estos casos es un firewall, configurado para controlar en todo momento las conexiones entrantes y salientes en el equipo, evitando así los accesos no deseados a nuestro equipo.

Seguridad de dispositivos y su información

Otro riesgo a considerar en el caso del trabajo en remoto es el de la pérdida de un dispositivo que pueda contener datos sensibles o contar con acceso a los sistemas de información del negocio. Un teléfono móvil, un ordenador, un disco duro, un pendrive y otros dispositivos están expuestos a situaciones de pérdida y robo, por lo que hay que tomar medidas para minimizar el impacto que pudieran tener.

Todos los equipos que lo permitan, deberían contar con software específico para su localización y posibilidad de borrado seguro de datos en remoto. En los teléfonos es algo que se puede hacer a través de aplicaciones que en muchos casos vienen de serie, mientras que en los ordenadores hay que buscar software específico para disponer de esta opción. Así, con este tipo de aplicaciones se podrá borrar la información sensible en caso de que un equipo caiga en manos ajenas.

Los discos duros y pendrives no pueden contar con este tipo de software, pero sus datos sí pueden ser protegidos mediante una encriptación fuerte de los datos. Más vale prevenir que curar, ya que la historia ya ha mostrado las terribles consecuencias que para un negocio puede tener perder un dispositivo de este tipo.

Hay que contar con los riesgos físicos extra

En el hogar, al igual que en cualquier centro de trabajo, hay que tener presentes los riesgos de incendio, inundación y otros que pueden provocar la pérdida de equipos o de la información que contienen. En un hogar, además, puede haber una dosis extra de riesgo si existen niños pequeños, quienes en uno de sus juegos pueden provocar sin saberlo una debacle. Por ejemplo, tirando al suelo un equipo (teléfono, ordenador), derramando un líquido sobre un dispositivo, borrando datos de forma accidental o habilitando la entrada de malware por la instalación sin control de software.

Por tanto, estos riesgos extra del teletrabajo desde el hogar deben ser considerados y hay que poner en marcha medidas mitigadoras. Por ejemplo, no dejar al alcance de ningún menor los medios de trabajo, cerrar la puerta de la habitación en la que se trabaja cuando no se está en ella, poner contraseña a los dispositivos para evitar los accesos no autorizados en el entorno doméstico, entre otras medidas.

La nube es la mejor amiga para mitigar riesgos del trabajo en remoto

El acceso a los datos y aplicaciones a través de la nube ha supuesto un gran avance para poder mitigar riesgos del trabajo en remoto. Sí, es cierto que al estar accesibles desde cualquier lugar conectado a la red se puede intentar acceder, lo cual puede parecer inseguro, pero en un sistema bien configurado y gestionado, gracias a la nube se evitan malas prácticas que podían poner en riesgo al negocio.

Por ejemplo, se necesitan menos dispositivos como pendrives o discos externos para hacer copias de seguridad o guardar información para “sincronizarla” a mano entre distintos equipos, se evita la práctica de enviarse al correo personal datos “para seguir trabajando en casa”, entre otras que suponían un riesgo para el trabajo fuera de la oficina.

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