Vacaciones con tablet y móvil del trabajo, ¿me los llevo?

Que dilema, nos vamos de vacaciones, miramos para el teléfono móvil del trabajo, abrimos el cajón, ya casi no le queda batería, estamos a punto de dejarlo en la empresa, pero en el último momento, me lo llevo por si acaso. El móvil también ha trabajado duro, necesita vacaciones, pero no se viene con nosotros a tomar el sol, se viene para atender llamadas, si procede realizarlas y revisar la bandeja de entrada por si hay algo importante que solucionar.

Llevarse el móvil o la tablet del trabajo, no es una mala opción, sobre todo dependiendo de puesto que ocupemos en la empresa. Tampoco se puede perder un cliente importante, o dejar de solucionar un problema critico de la empresa por estar tomando el sol. Pero, lo que si es importante, es seguir una serie de reglas que nos permitan disfrutar de un merecido descanso.

Siete formas de permanecer conectados a la empresa y disfrutar de las vacaciones

En nuestras vacaciones hay una cosa que tenemos que tener clara, y es que estamos de vacaciones. Para defender nuestro descanso podemos realizar una serie de tareas antes de salir de la oficina:

  1. Dejar un mensaje de respuesta automática de ausente por vacaciones en donde incluyamos nuestro periodo vacacional.
  2. Dejar un mensaje en el teléfono, remitiendo a otra persona de la oficina que quede encargada de nuestros asuntos.
  3. Dejar recado de que solo se nos moleste por asuntos realmente importantes en los que sea indispensable nuestra intervención.
  4. Establecer como forma de contacto el correo electrónico.
  5. Fijar una franja horaria para revisar los mensajes recibidos y realizar actuaciones solo sobre los importantes.
  6. Formar y facilitar el trabajo de la persona que se ocupara de nuestras tareas en nuestra ausencia. Es importante explicarle todo lo concerniente al trabajo pendiente, lo que es urgente, lo que es importante y, sobre todo, cómo actuar en caso de un imprevisto. También debemos dejar nuestro trabajo al día, en orden y con las tareas que deban ejecutarse en nuestra ausencia debidamente planificadas. Si hacemos esto, redundará en beneficio de la empresa, y en el nuestro propio, ya que se minimizaran las consultas durante nuestras vacaciones.
  7. Delegar tareas entre los miembros del equipo.

Y a la vuelta de las vacaciones es todo un detalle, traer unos productos típicos de la zona donde disfrutamos de nuestras tranquilas vacaciones, para compensar con un detalle a nuestros compañeros que han estado velando por nuestro descanso.

Imagen |  José Ramón Fernández

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