¿Está tu trabajo amenazado por los robots?

Con el goteo de noticias que vienen apareciendo en los medios de comunicación sobre la robotización y los avances en la inteligencia artificial, muchos trabajadores sienten que su empleo está amenazado. El cambio se está produciendo justo ahora y estamos entrando en la IV revolución industrial. Pero ¿cómo saber si tu trabajo está amenazado por un robot? Esta es la duda que puede surgir para muchos de nosotros.

Hay que tener en cuenta que los robots ya están implantados en muchos sectores, como por ejemplo la automoción, donde juegan un papel fundamental en las cadenas de montajes. Esta misma tecnología se aplica a muchos campos; eso sí, especialmente amenazados están los puestos de trabajo cuya especialización y conocimientos son bajos. Los trabajos repetitivos que suelen requerir formación de bachillerato o FP son los primeros en cubrirse con robots.

La amenaza sobre conductores, cajeros u obreros de la construcción

Ya existen experiencias de fabricación donde la sustitución de los humanos por robots ha supuesto una mejora del 250% en la productividad y, además, una reducción del 80% de los errores de producción. Esto permite que muchas empresas vuelvan a producir en su país de origen y, de esta forma, tener mucho más controlado el proceso. Lo malo es que esto no tiene que significar que se va a producir una mejora del empleo.

También existen muchos otros ejemplos de sectores que pueden verse amenazados, como por ejemplo los conductores. Los vehículos autónomos suponen que se puede prescindir del conductor total o parcialmente, lo que implica un reducción importante del empleo en este área. Afectaría tanto a taxistas, camioneros o maquinistas de tren. Proyectos como el taxi autónomo o camiones inteligentes son sólo el primer paso.

Hay que tener en cuenta que la legislación europea no permite que un vehículo autónomo vaya sin conductor. Pero puede cambiar la legislación y, sobre todo, los convenios, dado que la atención del conductor es menos necesaria y puede descansar durante la mayor parte del tiempo tomando los mandos sólo cuando entra en zonas urbanas, por ejemplo. Otro ejemplo de empleos amenazados lo representan los repartidores con el uso de los drones.

Labores de inspección que hasta ahora realizaban varias personas se pueden encargar a robots que, gracias a sensores y a nuevas tecnologías, realizan el trabajo incluso con mayor precisión. Lo mismo ocurre con algunas labores agrícolas, donde un tractor autónomo puede hacer el trabajo que antes requería una o varias personas.

Lo vemos también ya en muchos supermercados, donde partes de las cajas se sustituyen por puntos de venta autónomos. Así, es el propio cliente el que va pasando códigos y luego paga sin necesidad de intervención de persona alguna. De esta forma, una cajera se puede ocupar de atender las pequeñas incidencias que puedan producirse en un grupo de cajas. Este avance ya se ha normalizado en otros sectores, como en el de las gasolineras, donde en muchas ya ni siquiera hay nadie para cobrar y todo se hace de forma automatizada.

Otros sectores como la construcción, que hasta hace poco demandaban mucha mano de obra, también están viendo cómo la robótica está avanzando para permitir realizar muchas de las tareas que hasta ahora demandaban a varios profesionales. Además, son más eficaces y rápidas, lo que permite reducir tiempos y costes. Es sólo un ejemplo, porque la robótica se encuentra ya trabajando en multitud de sectores en los que veremos cómo, poco a poco, se va limitando la necesidad de mano de obra.

Pero también asesores de seguros, viajes o contables

Pero no podemos quedarnos sólo en los trabajos manuales. La inteligencia artificial, el uso del Big Data y la computación permiten que otros sectores se reinventen poco a poco. Un ejemplo pueden ser los asesores de seguros, que hasta hace nada eran un recurso imprescindible para la mayoría de la gente para encontrar la mejor opción para sus necesidades y que empiezan a ser sustituidos por inteligencia artificial, que analiza mejor los riesgos.

Por no hablar de Internet y los comparadores, que ya son un recurso muy utilizado que permite para muchos clientes prescindir de los servicios del asesor, tanto en el sector de los seguros como en el de las agencias de viajes. Hace poco más de 15 años, sacar un billete de avión obligaba a la mayoría de los viajeros a acudir a una agencia de viajes. ¿Cuántos lo hacen hoy en día?

Lo mismo ocurre en otros sectores, como el de contabilidad. Los nuevos recursos permitirán automatizar muchas de las tareas que ahora requieren la atención constante de una persona. La digitalización seguramente no eliminará al contable, pero sí redefinirá su rol y el nivel de supervisión que se necesita, dejando más tiempo para otras tareas que no se puedan automatizar.

No, los robots no se van a rebelar contra la humanidad

Lo cierto es que todo este movimiento de la IV revolución industrial puede volver a revivir el movimiento ludita surgido con la primera revolución industrial del hombre contra la máquina. Un movimiento neoludita que pretende evitar la tecnificación e introducción de robots en los procesos de producción.

Los robots no van a tomar conciencia sobre sí mismos y van a destruir la humanidad. Pero sí pueden modificar el rol de la clase media tal y como hoy la conocemos. Los trabajadores de manufacturas y servicios que pueden ver cómo sus empleos desaparecen, si no lo han hecho ya, por el traslado de las fábricas a otros países con costes laborales menores tendrán que reciclarse a otros sectores. Y este ajuste no será nada fácil.

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