6 errores de criterio que llevan a las pymes a no adoptar soluciones en la Nube

Cuando una empresa pretende buscar soluciones y herramientas que mejoren su forma de trabajar y le permitan ser más eficaz, siempre surge la opción de la Nube. Este tipo de tecnología, de la que se habla mucho en la última década, lleva con nosotros muchos años. Pero, a pesar de ello, siguen existiendo bastantes prejuicios sobre la misma. Vamos a ver seis errores de criterio que llevan a no adoptar soluciones en la Nube para pymes y autónomos.

El impulso tecnológico de la última década, la mejora de las comunicaciones, ha permitido desarrollar nuevas soluciones basadas en la Nube que hasta hace poco eran impensables, tanto a nivel de software como de hardware. Podemos tener la centralita de nuestro negocio en la nube, lo mismo que nuestro programa de facturación, nuestro CRM o el correo electrónico.

1. No confían en la seguridad

Los recelos de muchas empresas parten de la desconfianza. No saben dónde están sus datos. La Nube parece un concepto etéreo, mientras que un viejo servidor en el cuarto de al lado puede parecer mucho más fiable. Y, sin embargo, tal y como se ha demostrado en reiteradas ocasiones, no lo será.

Porque, al final, los datos de nuestra contabilidad están dependiendo de una sola máquina. Si falla cualquier componente, tendremos problemas para recuperar la información. Desde un fallo de disco duro a cualquier otro componente informático provocan un día o dos, como mínimo, sin trabajar. Eso si tenemos copia de seguridad y se está realizando correctamente. Además, se tendrá que encargar alguien especializado, o en caso contrario, dejar de lado nuestro negocio para solucionarlo nosotros mismos.

Las soluciones en la Nube para pymes y autónomos facilitan que, ante cualquier fallo puntual del servidor que guarda nuestros datos, se utilice automáticamente otro para seguir dando servicio. El cliente final ni siquiera notará que ha existido un problema, ya que el balanceo entre máquinas en un centro de datos suele ser automático. Por supuesto, es el proveedor de servicio en la nube el encargado de llevar a cabo todo el proceso sin que se necesite intervención de los usuarios finales.

Por último, los datos están a salvo de problemas de virus, ransonware, etc. Por mucho que tengamos un problema que afecte a nuestro ordenador de la empresa no se trasladará a los datos que tenemos en la nube. Bastaría buscar otro equipo con el que acceder para seguir trabajando sin mayores inconvenientes.

2. No entienden el contrato

La Nube puede parecer una tecnología muy compleja y muchas empresas, a la hora de determinar los niveles de servicio que garantizan la calidad del mismo, simplemente no entienden el contrato. Esto les hace dudar. Nunca se han planteado qué nivel de servicio les ofrece su servidor local o cuánto tiempo de inactividad han tenido el último año debido a diversos problemas o a mantenimientos.

Pero no sólo se trata de eso, también los términos legales que contienen o la falta de un estándar con el que comparar dos soluciones dificultan, para muchas empresas, tomar una decisión. Lo cierto es que una pequeña empresa no tendrá los medios técnicos ni los conocimientos informáticos que sí ofrecen los proveedores de soluciones en la nube para que el acceso a los datos esté siempre disponible.

3. No ven un beneficio sobre el modelo actual

En otras ocasiones el principal problema es que la pyme no ve el beneficio que le ofrece la Nube. La empresa está anclada a un modelo de trabajo en sus instalaciones. Y muchas veces mantiene ineficiencias  debido a esta fórmula de trabajo en local. La Nube puede ayudarnos a adoptar soluciones de movilidad. Hoy en día, en muchas organizaciones, se trabaja más fuera que dentro de la empresa. Pero también favorece la colaboración entre los diferentes empleados.

Pero, además tener acceso a aplicaciones y datos de negocio, permite ayudar a implantar políticas de conciliación. Los empleados pueden trabajar desde cualquier lugar, sin tener que desplazarse a la empresa. No hace falta alargar la jornada laboral esos días de presentación de impuestos, porque se puede continuar desde casa en caso de ser necesario sin tener que estar agobiados por quién recoge a los niños después del colegio…

También para una pequeña empresa, donde muchas veces no hay contratado a un contable en su plantilla, una solución en la Nube puede ser más barata, ya que puede realizar los apuntes y tener las cuentas al día sin necesidad de desplazarse cotidianamente a las oficinas para realizar su trabajo.

4. Consideran que es una tecnología compleja

Muchos ven la Nube como una tecnología compleja. Pero para la pyme será todo lo contrario, mucho más sencillo que la forma tradicional de trabajar. Será el proveedor de servicio el que se ocupe de tener nuestro software de facturación actualizado, el que se encargue del mantenimiento del mismo, de realizar copias de seguridad, etc.

5. Una cuestión de costes

También es una cuestión de costes. Las pymes piensan que en muchos casos ya tienen un hardware y software heredado que todavía pueden exprimir. Pero lo cierto es que, a medida que un ordenador, un servidor o un programa va cumpliendo años, se necesita realizar una mayor inversión en mantenimiento. En la Nube, como hemos visto, de esto se ocupa el proveedor, al igual que de las actualizaciones.

Por el contrario, en la Nube se paga por lo que se usa. Esto da mucha flexibilidad a las empresas, contratando más o menos recursos en función de sus necesidades y volumen de negocio. Además, no se necesita disponer de ordenadores tan potentes, se va a trabajar en la Nube. Tampoco se tendrán que renovar los equipos tan a menudo. Y se puede acceder desde cualquier dispositivo, tanto un ordenador como una tablet.

6. Si no hay Internet no trabajamos

Por último, existe un miedo irracional que tiene que ver con la dependencia de las comunicaciones. Si no hay Internet no se puede trabajar. Puede que esto fuera así hace diez años, pero hoy en día, que cada smartphone tiene conexión a Internet, no hay mayor problema. Además con la posibilidad de trabajar en cualquier lado y que en cada casa tenemos una línea de banda ancha, no hay mayor inconveniente.

La Nube es una exigencia en toda empresa eficiente

Ya hemos visto que, con frecuencia, las percepciones sobre la Nube son equivocadas. Se trata de un instrumento muy útil al servicio de las pymes y los aútonomos, como podemos ver en este video.

 

Con la Nube se utilizan mejor los recursos. Además, podemos realizar tareas que antes no podíamos, en lugares hasta hace poco inaccesibles, con equipos humanos en colaboración permanente y con las máximas garantías de coste ajustado, calidad, comodidad, flexibilidad y seguridad.

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