E-seniors vs millennials: cómo aprovechar los cambios tecnológicos de la Administración

Mucho se habla hoy en día sobre los millennials, sobre su capacidad de adecuación a las nuevas tecnologías, sobre su bla, bla, bla… Sin embargo, creo que estamos infravalorando la capacidad de su generación predecesora, tecnológicamente hablando, que podríamos denominar como generación Hybrid (perdón, pero en inglés parece que estos términos suenan mejor).

Generación consumidora de papel (comics en la infancia, libros a partir de la adolescencia, periódicos para informarse) y analógica de herencia, pues nace y crece tecnológicamente alrededor de un aparato: la televisión. No es la edad el principal diferenciador entre un hybrid y un millennial, sino sus hábitos de consumo tecnológico lo que los delata.

E-seniors: seguidores de los cambios tecnológicos

Sólo hay que pararse un momento en cualquier centro comercial en el pasillo de los portátiles. Veremos, por un lado, a una persona mirando las características de todos y cada uno de ellos, con el ceño fruncido y, probablemente, preguntándose por qué tienen el mismo disco duro desde hace 5 años. A su lado, se para otra durante aproximadamente un minuto, piensa en voz alta algo así como “para que quiero tanto peso” y se va, directamente a la zona de “movilidad” en busca de una tablet. Identificados, ¿verdad?

Profesionalmente, en las empresas y despachos profesionales, esta generación tiene su propia representación, a quien podríamos denominar e-senior.

E-senior es aquella persona cuya primera pregunta ante cambios tecnológicos de la Administración es: “¿Es obligatorio?”. Para, en caso afirmativo, continuar con un “otra vez a …”. Sin embargo, no hay quien tenga mayor experiencia en aplicarlos y en renovar su negocio o su despacho a raíz de ellos. Nadie.

Pasar de las colas en la administración de turno a enviarles la información a través de aquel aparato que hacía un ruido insoportable, la sustitución de las cartas certificadas por correos electrónicos, la de la firma manuscrita por la electrónica, la comunicación electrónica con las entidades financieras, o el nacimiento de las soluciones de gestión integral (las denominadas ERP), son los hitos en el camino de la transición tecnológica en las empresas hacia las autopistas de la información y, los e-senior, son los que han abierto ese camino, a cambio de estar siempre en medio, haciendo de puente en ese mundo híbrido.

El e-senior es el sustento de lo portátil (PC, discos duros, pendrive) y, por lógica, de la nube híbrida. Pero también lo es de las impresoras multifuncionales (con FAX, por supuesto, por si acaso) y de la industria del papel (reciclado, eso sí). Es el máximo exponente de su generación, moviéndose con comodidad entre el mundo impreso-analógico-local y el de la nube.

Una nueva oportunidad para coger la autopista

El planteamiento de una nueva manera de presentar las facturas y liquidar el IVA a través del nuevo sistema de Suministro Inmediato de Información (en siglas el SII), constituye un nuevo hito que, una vez más, debe hacer replantear la manera de comunicarse, no ya con la administración, sino entre las propias empresas, aprovechando la inmediatez de la relación Administración-Empresa para trasladarla a la relación empresarial. No es una locura abrir esa vía, sino que técnicamente es hasta razonable. A cualquier millennial le parecerá hasta tardía.

Estamos hablando de un sistema que nos permitirá establecer mecanismos para trasladar información de las facturas de manera masiva, nos permitirá consultar las facturas comunicadas y conciliarlas con las que otra entidad (AEAT) dispone. Además podremos disponer de un borrador de nuestra liquidación. Incluso este sistema es perfectamente trasladable la misma filosofía entre clientes-proveedores habituales, entre empresas y sus asesores, entre empresas de un mismo grupo, o entre todos, ¿por qué no?

Acogerse a este procedimiento de comunicación con la AEAT, además, implica que ya no tengamos que dedicar tiempo a la confección de resúmenes anuales, ni a la de libros de factura. Inversión de la que realmente poco rédito pueden obtener las empresas y que, estas sí, únicamente implican una carga.

Tenemos ahí otro soporte que se podría aprovechar en el establecimiento de esta nueva comunicación, la e-factura o factura electrónica, un “invento” desaprovechado, hasta revolucionario diría yo, pero desaprovechado, por no ser obligatorio excepto que trabajes con la Administración.

Mucho se ha hablado de los beneficios que reporta frente a las de papel, incluso sobre el modelo combinado que proporcionan los otros modelos de factura electrónica (como las facturas en .pdf). A éstos podríamos añadir el de ser una herramienta relevante en el nuevo sistema.

El Suministro Inmediato de Información (SII)tiene una mayor dificultad de encajar en los actuales modelos híbridos que en uno nuevo basado en la misma filosofía apoyados en la e-factura y en servicios en la nube que faciliten la comunicación y conciliación entre empresas. Como e-seniors, la tendencia será llevarlo al primero, porque, como a todos de los de su generación tecnológica, es en el que se sentirán más cómodos, a pesar de que será el más costoso.

Sí, tú, eres tú, ¿te has visto reflejado? A ti, va dirigido este post. A ti, que no entiendes porque se habla tanto de esta nueva generación, si tú viste nacer internet, el e-mail, la hoja de cálculo y a la mayoría de ellos. A ti que has contribuido a la construcción de esta autopista, precisamente a ti, sí, por construir una autopista que no acabas de utilizar. Podría ser el momento.