Cómo planificar el paso a la movilidad en la empresa

El mundo de los negocios está en constante cambio y es necesario adaptarse a ello. Uno de los últimos que han llegado a las empresas es el de la movilidad, que nos ofrece importantes ventajas, pero que no podemos hacer de cualquier manera y necesitamos estructurar para obtener el retorno de la inversión realizada en el menor tiempo posible. Por eso hoy vamos a ver cómo planificar el paso a la movilidad en la empresa.

Cada empresa es diferente y quizás el primer paso para dar el salto a la movilidad sería plantear cómo nos beneficia la posibilidad de trabajar desde cualquier lugar o cualquier dispositivo, cuánto tiempo nos ahorra y cómo puede mejorar la productividad de nuestra organización. Existen diferentes estrategias que podemos adoptar en función de cómo trabaja nuestra organización, pero siempre teniendo en cuenta que lo que buscamos es mejorar nuestra productividad.

Trabajar en la nube o conexión remota a nuestra oficina

Quizás la primera decisión que debemos adoptar es cómo queremos trabajar en movilidad. Hoy en día, las alternativas pasan por trabajar conectados de forma remota a nuestra oficina, que es el método que se ha venido utilizando tradicionalmente en las empresas, o cambiar y dar el salto a la nube. Ambos modelos implican diferentes formas de funcionamiento, dispositivos, tipos de conexiones y seguridad, etc.

En el primer caso, la conexión remota a la oficina, se utiliza cuando las aplicaciones que tenemos que utilizar para trabajar en movilidad están en nuestros servidores o equipos informáticos instaladas. Esto implicará que nos conectamos a ellas a través de un portátil, ya que con un smartphone o una tableta quizás la experiencia no sea del todo buena, aunque dependerá del tipo de aplicación.

En este caso, podemos conectarnos de forma directa o a través de aplicaciones de terceros que facilitan y optimizan esta conexión. Vamos a necesitar una buena línea de comunicaciones en la oficina para que no se colapsen los accesos, sobre todo cuando tenemos varios usuarios accediendo a la vez desde fuera. También podemos tener problemas de lentitud, cortes en la conexión o simplemente el programa al que accedemos no está adaptado a la navegación móvil y hace complicado utilizarlo desde un smartphone o una tableta.

Esta es una de las razones por las que muchas empresas prefieren dar el salto a la movilidad migrando sus aplicaciones a la nube. De esta forma se puede acceder igual desde casa que desde la oficina al programa de gestión. También tenemos aplicaciones optimizadas o adaptadas a la navegación móvil que hacen más sencillo trabajar desde estos dispositivos táctiles.

Además, no tendremos problemas de lentitud o ralentización de la aplicación mientras estamos trabajando, puesto que está correctamente dimensionada para aceptar múltiples usuarios trabajando online de forma simultánea. A la vez nos permite un buen control de accesos de usuarios o trazabilidad de los datos y todo ello con las medidas de seguridad adecuada que garantizan que nuestros datos están a salvo.

¿Qué dispositivos necesitamos para trabajar en movilidad

movilidad
Si optamos por la primera opción, conexión remota a la oficina o a nuestro ordenador, necesitaremos un ordenador portátil para acceder. Es lo más cómodo, ya que, aunque una tableta o un smartphone nos pueden sacar de un apuro, en la mayoría de los casos, al no estar adaptadas a la navegación móvil las aplicaciones, resulta más cómodo, y sobre todo más productivo, trabajar con un teclado y un ratón delante.

En el segundo caso se abre mucho el abanico, ya que la nube nos va a permitir trabajar desde cualquier tipo de dispositivo y sistema operativo. No importa si accedemos desde un smartphone, tableta, portátil o híbrido, que ahora pueden trabajar como portátil pero se convierten en una tableta separándose del teclado. Esto nos permite aprovechar al máximo las posibilidades de estos terminales que muchas veces ya tenemos implantados en las empresas o las apps que ya estamos utilizando para adelantar trabajo.

En ambos casos no debemos preocuparnos por la seguridad de los datos, ya que en ningún caso se encuentran alojados en estos equipos, sino en nuestras oficinas o los servidores que tenemos contratados en la nube. En todo caso, lo que sí debe preocuparnos es administrar estos equipos si luego se van a conectar también en nuestra red local de empresa, para que no entren virus y tengamos controlado el software que los empleados que los utilizan tienen instalado.

El teletrabajo, una gran oportunidad para la conciliación

Por último, tenemos la posibilidad de utilizar el teletrabajo para conciliar de la mejor manera posible vida personal y laboral. Se trata de un aliciente que muchos empleados valoran positivamente a la hora de aceptar un trabajo en la empresa, ya que simplifica mucho su vida y los inconvenientes que pueden surgir en el día a día.

El teletrabajo es una parte importante de nuestra estrategia en movilidad, ya que nos va a permitir estructurar horarios y turnos de trabajo de una forma diferente, dar más calidad de vida a los trabajadores, lo que ayudará a mantenernos más motivados y que sean más productivos. La inversión a realizar en muchos casos es mínima, ya que la mayoría de los trabajadores ya disponen de conexiones a Internet o equipos informáticos con los que pueden conectarse para trabajar de forma remota sin problemas.

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