¿Dónde están mis clientes?


Existen periodos donde el descenso de clientela se hace notar hasta el punto en el que nos preguntamos: ¿dónde están mis clientes? No es en estos periodos cuando debemos cuestionarnos si hemos hecho algo de manera incorrecta, el momento es el día a día. En la actualidad, vemos otras formas de promoción, maneras de alcanzar a un público al que desconocíamos, o roles a seguir para acceder a un sector de público que habita fuera de nuestras fronteras.

Hoy en día, vemos cómo las redes sociales empiezan a posicionarse por delante de la televisión, hablamos de 4.300 millones de euros en publicidad este último año, el doble que el año anterior y el triple que en 2009. Facebook se lleva la mayor porción de esta tarta cargada de alicientes para las empresas, con un 68% del mercado; no lejos hallamos a Twitter con una cifra tal de 107 millones de euros en por la parte de ingresos publicitarios. Lo veo lógico, Facebook tiene más de 650 millones de clientes: ¿quién puede llegar a tantas personas? Este número de adeptos es mayor que algunas religiones populares.

La rapidez de conocimientos que Internet nos brinda y la facilidad que tenemos para atender a noticias de la mano de dispositivos móviles nos vuelven vulnerables y receptivos a todo lo que alcanza a nuestros gustos. Es ahí donde comienza el ingenio de cada uno para aprovecharnos de la situación y de donde podemos tirar de ideas para promocionar nuestra empresa. Mi padre me dijo: las opciones están ahí para todos; sólo debes aprovecharlas. Éste es un claro ejemplo del consejo.

No hace mucho vi cómo una campaña de publicidad de Fnac consistía en pulsar el archiconocido botón “Me gusta” de Facebook sobre algún producto estrella para rebajar su precio. Es una acción gratuita que corre sobre el caballo ganador Facebook, también gratuito, dando como resultado una campaña donde el usuario final es el que gana con un coste mínimo por parte de la cadena francesa.

El secreto: la tecnología

Como vemos en la definición de Tecnología: Tecnología es el conjunto de conocimientos técnicos, ordenados científicamente, que permiten diseñar y crear bienes y servicios que facilitan la adaptación al medio ambiente y satisfacer tanto las necesidades esenciales como los deseos de las personas. Sin más. Es un barco de comunicación que no comprende fronteras. Una herramienta para hacer llegar el mensaje como jamás se conoció.

Aprovechar la tecnología es, cada vez más, una obligación para que los negocios respiren. Al igual que en otras épocas los negocios debían tener un luminoso en la puerta, ahora deben tener participación en la red de redes. Destaquemos que una Web es un escaparate para el mundo que nunca duerme.

Si debemos destacar el uso de la tecnología para promocionar una empresa o una idea debemos empezar por el trabajo del SEO, el optimizador de páginas Webs. Las hace “entendible” de cara a los principales buscadores y llega a escalar puestos entre las búsquedas en los motores ante Internet. También optamos con la figura del SEM; aquel encargado de promocionar el marketing entre buscadores. Sin lugar a dudas, dos figuras importantes en la empresa, y que cada vez más, oímos.

Herramientas como Facebook con su gran cantidad de artilugios para promocionarnos o la casi inmediata respuesta de Twitter nos hacen estar presente en la vida de los usuarios de Internet evitando así que se deba desplazar para ir a buscar lo que necesita, o que varíe su rumbo de Webs a visitar diarias. Fortalecer la comunicación con el cliente dotándola de comodidad, es sin lugar a dudas, una buen proceso para no perderlos.

Conclusión: tecnología igual a evolución

Cuando empezaron a usarse molinos de agua o turbinas de vapor en fábricas fue para mejor, para dotar de mayor velocidad a los negocios; se podía decir que eran adelantos tecnológicos; ahora asistimos a un cambio similar en un tiempo diferente. Adaptarnos es inteligente, y crecer el trabajo de cada día.

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