Secuestro de la “Amígdala”


No hace mucho, exactamente el 15 de Noviembre de 2011, en el cuarto Congreso de Asesorías y Despachos Profesionales efectuado por Sage España, en concreto por su División de Despachos Profesionales, tuve el honor de presenciar una acertadísima así como emotiva intervención del Cirujano, Maestro y Conferenciante Mario Alonso Puig.

Nos afirmaba que la salud no sólo está definida por la ausencia de enfermedades, sino que quién tiene salud, goza de bienestar psicológico, emocional y social. Bajo esta premisa, nos invitaba a la reflexión, a que realizáramos de forma proactiva un viaje hacia nuestro interior, pero antes nos advertía de la existencia de unas voces internas, llamadas “Egóicas”, que no oyes pero que sí sientes, y que dependiendo de su fuerza, pueden afectar a tu forma de actuar en la vida.

Nos introducía así en el mundo tan complejo y a la vez fascinante del inconsciente, de lo intangible, es decir de las emociones, que de forma natural se convierten en las verdaderas guías de comportamiento tanto en el ámbito profesional como en el personal. En nuestro interior se producen pensamientos de todo tipo, y los negativos están abanderados por las siguientes voces:

  1. Voz de la “Desesperanza”: Que es la que te hace sentir que no hay salida
  2. Voz del “Miedo”: Es la que te dice no lo hagas es peligroso
  3. Voz del “Desprecio”: Esta voz te anula, llena al ser humano de ira y de resentimiento.

Con una exposición exquisita en las formas y atractiva en imágenes, el Maestro Alonso nos explicaba pacientemente cuál serían las inmediatas consecuencias de una invasión en tu vida de dichas voces, de la fuerza de los pensamientos negativos.

En definitiva nos daba muchas razones para prestar atención a tu estado anímico, porque dejarse llevar por el mundo de la desesperanza, el miedo y el desprecio, propiciaban una anulación de la perspectiva, acompañada de falta de creatividad, de pérdida de memoria, de dificultad para aprender y finalmente se le sumaba una incapacidad para mantener la concentración. Cuando tienes todos estos síntomas, ó la mayoría, es que estás “secuestrado por la Amígdala”.

Esta expresión, además de sorprenderme, me hizo “gracia”, yo no podía estar “secuestrada por la amígdala” si bien es cierto que en algún momento había tenido algún que otro síntoma aquí descrito….”porque había sido operada de Amigdalitis de pequeña”… Bromas aparte, lo que me di cuenta es que a mi alrededor había demasiada gente secuestrada sin que ellas fueran conscientes, y empecé a hacerme preguntas: ¿por qué habían sucumbido a estos pensamientos negativos?, y conociendo esta respuesta, la siguiente pregunta era clave, ¿qué podían hacer para salir de esa situación? Y por supuesto ¿de qué manera podemos ayudar a estas personas, los que todavía estamos y nos sentimos sordos ante estas voces tan dañinas?.

Bien, muy a groso modo, deduje que las causas eran más que evidentes, todos los días oímos historias complejas y de sufrimiento individual y colectivo, lamentablemente vivimos sumergidos en el desasosiego, la crisis ya no vive en cuerpo ajeno, ésta se levanta contigo, desayuna, almuerza, merienda y finalmente cena contigo, es tu fiel compañera desde hace ya demasiado tiempo, pero esta crisis económica, tiene una doble cara, y la más dura la viven desde el silencio más sutil nuestras quebradizas mentes.

Diagnóstico: “El miedo se ha apoderado de los cuerpos y ahora pretende hacerlo de las almas”.

Esta afirmación, no es baladí, si rascamos un poco más, podemos descubrir las demás aristas de nuestro malestar, éstas tienen descripciones muy simples: miedo a quedarte sin trabajo, el miedo a no encontrar salida, el miedo a perder tu situación de bienestar merecido durante tanto tiempo, que por el propio paso del mismo, ya era tuyo en propiedad y no en usufructo. El miedo a no encontrar el camino hacia un futuro próspero…., pero el miedo sólo te paraliza, y de forma natural te hace cómplice de tu propia forma de vida.

Podemos vivir con miedo, y ya está, entonces vivamos esperando que “otros” hagan “algo”…. Es una opción………pero no debería ser la más concurrida por los denominados “líderes de las organizaciones” (directivos y mandos intermedios), éstos si lo son, deben saber que el poder de la imaginación y la creatividad es el condimento perfecto para salir del secuestro, tanto propio como el de sus colaboradores, el de sus equipos.

Es aquí, y ahora dónde cobra mayor protagonismo la verdadera misión de un “líder”, que no es otra que crear una nueva realidad de los problemas (siento mucho decir la palabra que no se debe nombrar ni escribir, pero ya no tenemos tiempo para la “retórica” y para los “tapujos”, léanse “remiendos bien sonantes”).

Es decir, tenemos la obligación como líderes de crear ilusión, entusiasmo en nuestros equipos, tenemos la necesidad de construir una nueva visión, la de lo “posible”, tenemos que hacer foco en las actitudes positivas, desde la perspectiva, desde la confianza, la calma y la esperanza.

Nuestra mirada estará puesta en los obstáculos, pero sobre todo en los recursos que tenemos para superarlos. Estos recursos están en cantidades extraordinarias en cada uno de nosotros, sólo necesitamos invertir un poco de tiempo en generar vínculos basados en la autenticidad, en la integridad y el compromiso.

Después de bastante tiempo gestionando personas, me atrevo a deciros que es el momento de hacer énfasis en aquellos aspectos que a priori nunca han sido los relevantes para tomar decisiones, claro error, he descubierto que las personas siguen a su líder desde el momento que se sienten escuchados, desde el momento que se siente arropados, respetados.

Finalmente el poder del consuelo es inimaginable, la fuerza de sentirse en equipo es enorme, y pesa en el individuo de forma decisiva. Creo que es momento de hacer énfasis en la importancia de la persona como parte indivisible del grupo, de hacer uso real de la colaboración y cooperación, de utilizar cotidianamente la creatividad y la reinvención, de dentro afuera, tanto en lo personal como en lo profesional, y por supuesto hacer un buen uso de la comunicación entre el líder y su equipo.

Veredicto: El cuidado y la atención del mundo de las emociones harán que la amígdala se relaje y no nos mantenga en secuestro permanente.

Mario Alonso Puig concluía su intervención con una frase, con la que también me gustaría finalizar este artículo: “cuando te caigas, recuerda que sólo se caen aquellos que se atreven a caminar”, y en esta misma línea nuestro CEO Santiago Solanas nos mostró no hace mucho, un oportuno dicho japonés “Nana korobi ya oki” (si te caes siete veces levántate ocho)…… el problema no puede ser la caída, sino el no levantarse, el secuestro de la amígdala no tendría mayor relevancia, si fuésemos conscientes del mismo, por lo que es el momento de ayudar a aquellos que claramente no saben que están atrapados.

Posible solución: ¡En tanto dejemos libre a nuestra imaginación, hay salida!

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Imagen | Iñaki Mateos

Sabina Vázquez Anta es la directora de Consultoría y Formación DDPP en Sage España.