La formación de los trabajadores

En otras ocasiones hemos hablado de la necesidad de la formación continua y del reciclaje de conocimientos dentro de la empresa. La tan demandada productividad depende, entre otros factores, de que los trabajadores, de todos los niveles de la empresa, puedan estar al día y mejorar su formación.

Una plantilla con mayores conocimientos para el desempeño de sus tareas, redundará, sin ninguna duda, en beneficio para los propios trabajadores y para las empresas. La normativa que regula las relaciones laborales, tiene un sistema que favorece esa formación, vamos a ver como funciona.

¿Qué es la Fundación Tripartita?

La Fundación Tripartita es uno de los órganos que componen la estructura organizativa, y de participación institucional, dentro del subsistema de formación profesional para el empleo. Tiene carácter tripartito, ya que su patronato está constituido por la Administración Pública, por las organizaciones empresariales y por los sindicatos.

Sus principales tareas consisten en colaborar y asistir técnicamente al Servicio Público de Empleo de Estado; en impulsar y difundir la formación profesional para el empleo, entre empresas y trabajadores y en prestar apoyo técnico a las entidades que forman los órganos de participación de este sistema. Sus responsabilidades se desarrollan en el marco del Real Decreto 395/2007 de 23 de marzo, que regula el subsistema de formación profesional para el empleo.

Los recursos que financian este subsistema provienen de la recaudación de las cuota por formación profesional que realiza la Seguridad Social, de las ayudas del Fondo Social Europeo y de las aportaciones que haga el Estado a través del presupuesto del Servicio Público de Empleo Estatal.

El funcionamiento de los cursos de formación

Las empresas dentro de las cotizaciones a la Seguridad Social, destinan una parte de esas cotizaciones a la financiación de la Formación Profesional. Estas cantidades aportadas dan derecho, anualmente, a una serie de créditos, que podemos utilizar para que los empleados asistan cursos de formación impartidos por entidades acogidas a determinados convenios con la Administración.

Las entidades que imparten estos cursos, pueden ser públicas o privadas. Sindicatos, organizaciones empresariales, academias o centros de formación pueden ofertar este tipo de cursos, que pueden ser presenciales o realizarse on-line.

Los créditos de los que dispone la empresa, para la realización de estos cursos o actividades formativas, están en función del número de trabajadores y las cantidades aportadas a la Seguridad Social en el concepto de Formación Profesional durante el año anterior. Estos créditos no son acumulables para años posteriores, si no se consumen en esa anualidad, se pierden.

Cómo utilizar esos créditos

Los créditos que dispone cada empresa se calculan de la siguiente manera:

  • Empresas de 1 a 5 trabajadores: 420 euros de crédito.
  • Empresas de 6 a 9 trabajadores: 100% de la cantidad cotizada.
  • Empresas de 10 a 49 trabajadores: 75% de la cantidad cotizada.
  • Empresas de 50 a 249 trabajadores: 60% de la cantidad cotizada.
  • Empresas de 250 ó más trabajadores: 50% de la cantidad cotizada.

Además, las empresas que concedan permisos individuales a sus trabajadores para su formación, dispondrán de un crédito adicional según lo dispuesto en el artículo 13.3 del Real Decreto 395/2007 y en el artículo 23 de la Orden reguladora de esta iniciativa.

Para utilizar esos créditos, la empresa y el trabajador pueden informarse de la oferta de cursos y escoger el que les interese, siempre teniendo en cuenta que la temática del curso debe estar relacionado con su actividad o suponer una mejora en la capacitación del trabajador. Cada uno de esos cursos lleva asociado un coste o el crédito necesario para su realización.

En el momento de la realización del curso la empresa paga el coste del curso y posteriormente lo descuenta de las cotizaciones a la Seguridad Social, de esta forma recupera el importe pagado, hasta el límite de créditos que disponga.

Los créditos son anuales y son colectivos, la empresa puede optar por utilizar los créditos en un solo curso, para un trabajador, o repartirlo en varios cursos o para varios trabajadores. En el caso de que el o los cursos tenga un coste mayor al crédito del que la empresa dispone, la empresa asume el pago de la diferencia.

Conclusión

Las empresas aportan parte de sus cotizaciones sociales a la formación profesional. Estas aportaciones pueden servir para que sus trabajadores puedan reciclarse o mejorar su capacitación, lo que beneficia a ambas partes, y lo puedan hacer de manera gratuita o a un muy bajo coste. Sería bueno que se aprovechara mucho más este sistema, que redundaría en el aumento de la productividad de esos trabajadores.

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Imagen | xornalcerto

Mister Empresa es Master en Asesoría Fiscal y Contabilidad. Consultor empresarial y formador de emprendedores, pertenece a la red de mentores de empresas de la Xunta de Galicia y escribe en Pymes y Autónomos y en Yo llego a fin de mes.

Colaborador, de Blog Sage Experience.

Puedes seguirlo en Twitter en @misterempresa