¿Se puede financiar el pago del Impuesto sobre Sociedades?

El próximo 25 de julio acaba el plazo para presentar el Impuesto sobre Sociedades, momento que supone el pistoletazo de salida para las vacaciones de muchas de las personas que se dedican a la gestión fiscal de las empresas. Sin embargo, la alegría de la obtención de beneficios se puede ver ensombrecida por la falta de liquidez para afrontar el pago del Impuesto, por lo que antes de cargar el coche con los bártulos para disfrutar de las vacaciones hay que dejar amarrado cómo se va a realizar el pago del Impuesto sobre Sociedades.

Las principales vías para financiar el Impuesto de Sociedades son las entidades con las que trabaje la empresa o la Agencia Tributaria, por lo que, para decidirse por una u otra opción, se deberán tener en cuenta factores como las comisiones, el tipo de interés o la necesidad de garantías o avales.

Aplazamiento o fraccionamiento del pago de impuestos con la Agencia Tributaria

El 30 de abril de 2009, el ministerio de Economía y Hacienda publicó en el BOE la Orden EHA/1030/2009, por la que se amplió el aplazamiento o fraccionamiento de pago de impuestos (a excepción del pago de Retenciones), sin garantías, a 18.000€ desde los 6.000€ anteriores. Esta cantidad se ha visto incrementada posteriormente con la Orden HAP/2178/2015, de 9 de octubre, por la que se eleva el límite exento de la obligación de aportar garantía en las solicitudes de aplazamiento o fraccionamiento a 30.000 euros. Por lo tanto, si se quiere evitar presentar garantías, o directamente no se está en disposición de aportarlas, sin duda, el aplazamiento del pago del Impuesto de Sociedades directamente con la Agencia Tributaria será la opción a elegir.

La Agencia Tributaria viene recibiendo en los últimos años más de 25.000 solicitudes anuales de aplazamiento o fraccionamiento de deudas situadas entre los 18.000 y los 30.000 euros, ascendiendo el importe de las solicitudes de aplazamiento entre estos importes entre 2011 y 2014 a más de 2.500 millones de euros, por lo que esta es una opción muy utilizada por los contribuyentes, no solo para el aplazamiento del Impuesto sobre Sociedades, sino también de otro tipo de Impuestos, incluso de carácter autonómico, que, con la orden HAP/347/2016, de 11 de marzo, ha elevado a 30.000 euros el límite exento de la obligación de aportar garantía en las solicitudes de aplazamiento o fraccionamiento de deudas derivadas de tributos cedidos cuya gestión recaudatoria corresponda a las Comunidades Autónomas.

Las principales ventajas de este tipo de financiación son:

  • La exención de garantías hasta el límite de 30.000 comentada anteriormente.
  • No tienen comisiones de apertura y formalización.
  • Reducción de cargas indirectas, dado que la solicitud del aplazamiento se puede tramitar de forma más sencilla y rápida, y el solicitante no tiene que asumir los costes derivados de la solicitud de avales, hipotecas u otras garantías.
  • El interés aplicado no es excesivo, ya para 2016 el interés de demora que se aplica en el caso de las concesiones de aplazamientos sin aval es del 3,75%.
  • Es de aplicación para cualquier contribuyente, ya sea una empresa o un particular.
  • Se puede solicitar en cualquier momento, incluso después de la fecha límite para realizar el pago del impuesto. Sin embargo, hay que tener en cuenta que no habrá posibilidad de moratoria en el momento en el que Hacienda ya haya notificado un posible embargo.

Aplazamiento del Impuesto sobre Sociedades con una entidad financiera

Las entidades financieras son otra alternativa para financiar el pago de impuestos. Para ello, se puede recurrir a pólizas de crédito normales, o a financiación específica para el pago de impuestos, ya que cada vez son más las entidades que ofrecen este tipo de financiación para el pago de impuestos.

Este tipo de financiación puede ser complementaria a la financiación sin garantías de la Agencia Tributaria, de manera que, si el importe excede de los 30.000 euros sin aval, se puede pedir financiación adicional por la diferencia, si se consiguen mejores condiciones que las que ofrece Hacienda, teniendo en este caso en cuenta el coste del aval.

La financiación específica para el pago de impuestos no suele tener plazos muy largos, siendo los normal en torno a 3 meses, amortizándose mensualmente.

Cualquiera de estas opciones pueden ayudar al pago del Impuesto sobre Sociedades, ya que lo que hay que evitar a toda costa es el impago, ya que este generará intereses de demora a pagar a la Administración en caso de no pagar dentro del plazo establecido.

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