Trabajar desde casa

Trabajar desde casa: las oportunidades para las empresas y los freelances

Cada vez son más empresas y personas las que optan por permitir y trabajar desde casa como una solución para desarrollar las tareas del día a día. Bien de forma habitual o esporádica, el trabajo en remoto desde el hogar es una oportunidad que las empresas y trabajadores freelance utilizan cada vez más. ¿Merece la pena o se trata de una moda pasajera?

Lo bueno de trabajar desde casa y lo malo (que probablemente no te han contado)

Lo mejor de trabajar desde casa es que permite a las personas desarrollar sus tareas en un entorno familiar y cercano, que puede resultar muy agradable y facilitar que haga de forma más eficiente. Eso sí, mientras para unas personas puede ser una ventaja trabajar en el hogar, para otras es un problema porque no pueden encontrar el ambiente y medios necesarios para desarrollar el trabajo. Esto sucede cuando hay niños o personas mayores a cargo o cuando no existe un lugar adecuado para trabajar (un escritorio, conectividad, etc.).

Si se trabaja desde casa, se ahorran desplazamientos que no aportan ningún valor a los clientes y, por tanto, se aprovecha más el tiempo de la jornada de trabajo. Si un trabajador vive a una distancia de media hora de su puesto de trabajo, trabajando desde su casa cada día se ahorrará una hora que no aporta nada y los gastos del desplazamiento (coche, trasporte público, etc.). La parte negativa de no moverse de casa es que pueden sensaciones de aislamiento del mercado laboral y el síndrome del pijama.

Otra ventaja de trabajar desde casa es la libertad que se le da al empleado, que le hace sentirse valorado y más útil para el negocio. Eso sí, siempre con un control y con sentido común, dado que algunas personas interpretan “trabajar desde casa” como una guardia o un permiso de trabajo en el que sólo tienen que trabajar si alguien se lo pide.

Trabajar desde casa exige una disciplina que no todo el mundo es capaz de seguir por cuenta propia. Hay que cumplir con plazos, en algunos casos también con un horario, hay que evitar distracciones como la televisión o navegar por la red, y no todo el mundo es capaz de lograrlo. Las personas no disciplinadas deben tener en cuenta sus limitaciones en este sentido y aprender a organizarse, usando alguna metodología, o bien evitar la opción de trabajar desde casa y ser realistas, pasando a un trabajo que requiera presencia.

Entonces, ¿merece la pena trabajar desde casa?

Depende de cada caso. No hay una solución única válida para todas las empresas y, dentro de un mismo negocio, puede haber perfiles en los que sí tenga sentido el teletrabajo desde el hogar, mientras que en otros no.

Trabajar desde casa puede ser un complemento a la jornada laboral clásica, combinando el trabajo en la oficina con trabajo en remoto. Es una manera de ayudar a los trabajadores a compaginar mejor su vida laboral y familiar, al poder estar más cerca de los suyos cuando hace falta.

Trabajar desde casa puede merecer la pena también como segunda opción de empleo, para casos en los que se quieren generar ingresos extra para el hogar. Para ello se puede recurrir a la opción de trabajar como freelance o autónomo, bien buscando alguna tarea por cuenta propia, o recurriendo a webs especializadas, como Freelancer, Lanctealent, Infojobs Freelance, Elance, Upwork o Remotive.

Todos estos sitios ponen en contacto a freelances con empresas o personas que ofrecen trabajo, lo que puede resultar una opción a considerar para quienes quieren trabajar desde casa. Lo mejor es que la variedad de trabajos disponibles en estas plataformas es muy amplia, habiendo demanda de tareas relacionadas con programación, periodismo, marketing, entre otras muchas especialidades que pueden encajar a un abanico grande de profesionales.

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