Trabajar en Semana Santa: así puedes conectarte de forma remota al equipo de tu despacho

Todo el mundo necesita descansar y desconectar. Estamos a las puertas de las vacaciones de Semana Santa y muchos van a tener unos días de relax. A otros les gustaría, pero no pueden permitírselo. Por eso vamos a ver cómo puedes conectarte de forma remota al equipo de tu despacho si tienes que trabajar en Semana Santa.

Se puede mirar de dos formas. La primera sería como un inconveniente, ya que todo el mundo descansa y somos nosotros los que tenemos que seguir al pie del cañón para resolver temas pendientes. La otra forma de verlo es como una oportunidad de compartir el tiempo con nuestra familia o amigos después de nuestro trabajo sin tener que quedarnos en la ciudad por dicho motivo.

Requisitos técnicos para trabajar remotamente

Lo primero que vamos a necesitar desde nuestro lugar de descanso es una conexión a Internet. Y aquí no vale cualquiera, sobre todo si lo que queremos es ser productivos. Si nos vamos a un área rural donde la conexión es de 1 Mega, casi que podemos ir olvidándonos. Siempre nos queda la opción de utilizar la tarifa de datos del smartphone, que seguramente será más rápida, pero también es posible que en nada se agoten los datos que tenemos contratados a máxima velocidad.

Si solo se trata de tener conexión para salir del paso y resolver alguna urgencia, nos bastará, pero si no ya podemos buscar un lugar de vacaciones donde llegue la fibra. Además, si nos vamos a conectar a una red pública, como podría ser la de un hotel, mejor disponer de una VPN para que la conexión entre nuestro portátil y el equipo de la oficina al que queremos conectar vaya cifrada. No nos gustaría que los datos confidenciales de empresa y clientes quedaran expuestos.

Lógicamente, necesitamos un ordenador portátil para conectarnos. Para un caso puntual, podríamos utilizar una tablet o incluso el smartphone, pero esto sería casi más para visualización de información que necesitemos que para ponernos manos a la obra si tenemos que introducir datos.

Además, será necesario reservar un espacio adecuado para ubicarlo. Hay que huir de salas comunes con mucho tránsito que no favorezcan la concentración. También de sofás o de trabajar en la cama. Lo ideal es disponer de un pequeño escritorio con la suficiente privacidad, pero no siempre es posible. Si además podemos adaptar nuestros horarios de trabajo, podremos disfrutar del tiempo de ocio a la vez que el resto de la gente con la que compartimos vacaciones.

Conexión al equipo de oficina, ¿qué opciones tenemos?

A la hora de ponernos a trabajar, los requisitos no difieren mucho de los que tendríamos si nos tenemos que conectar desde casa. Si ya hemos adoptado el teletrabajo, no habrá problemas. Podemos conectarnos directamente al servidor de aplicaciones o datos de nuestra empresa a través del escritorio remoto. Para ello, nuestro usuario tiene que tener permiso para acceder, además de tener abiertos determinados puertos en el router, para que encamine la petición de conexión al equipo adecuado, ya sea el servidor o nuestro puesto de trabajo.

La principal diferencia es que normalmente el servidor siempre está conectado, mientras que en nuestro puesto de trabajo no solemos dejar conectado siempre el ordenador. En el servidor tendremos un entorno de trabajo similar, pero no idéntico al que estamos acostumbrados en nuestro escritorio.

Este tipo de conexiones, como también pueden ser las que utiliza el programa de conexión VNC, están definidas y administradas por la empresa. Tenemos control total de quién accede, a qué equipo lo hace, con qué permisos, etc. Pueden ser más complicadas a nivel técnico de poner en marcha, pero, una vez definidas, funcionan sin problemas.

La otra opción es conectar a través de programas de terceros que facilitan la conexión remota. Un ejemplo sería TeamViewer y programas similares. Se basa en un software que instalamos tanto en nuestro portátil como en el equipo al que queremos acceder. Ambos clientes se conectan al servidor del programa en la nube que es el encargado de gestionar la conexión. A nivel técnico es muy rápido de poner en marcha y no necesita ningún conocimiento técnico, por lo que puede ser una solución rápida.

¿Qué puede salir mal?

El principal problema de conectarnos al ordenador del puesto de trabajo va ligado a los fallos en las comunicaciones, tanto desde nuestro lugar de vacaciones como en la empresa. Si perdemos la conexión o esta es intermitente, será prácticamente imposible trabajar. No es que se necesite tampoco un ancho de banda elevado, pero si una conexión estable.

Por otro lado, si nos conectamos al ordenador de nuestro puesto de trabajo, un pequeño corte de luz puede provocar que se apague y que nos quedamos sin trabajar. En un día normal llamaríamos a la oficina y cualquiera volvería a conectar el equipo; en vacaciones esto representa un problema importante. Por eso quizás la conexión al servidor sea lo más recomendable, ya que suelen estar conectados a unidades UPS, cuya batería los mantiene en marcha aunque se produzca un corte eléctrico.

La nube simplifica el trabajo desde cualquier lugar y dispositivo

En todo caso, es un buen momento para plantearse el salto a la nube. Si nuestras principales aplicaciones de gestión ya están en la nube, lo único que necesitaríamos para trabajar sería una conexión a Internet. La complejidad del trabajo remoto se reduciría de forma notable.

Pero además sería más sencillo trabajar desde cualquier dispositivo, ya que tanto tablets como smartphones suelen tener aplicaciones que nos facilitan el trabajo de forma puntual. De todas formas, si de lo que se trata es de ser productivos, el ordenador portátil sigue siendo la mejor opción. La ventaja de tener los datos en la nube está en que tanto desde el equipo de nuestro puesto de trabajo como desde un hotel en vacaciones vamos a trabajar de la misma manera.

Además, no tenemos que preocuparnos por si nuestro ordenador o servidor ha tenido un parón. Toda la parte técnica nos la facilita el proveedor de servicio. Lo mismo a la hora de acceder diferentes usuarios de forma simultánea. Hoy en día es la solución más eficiente para el trabajo, tanto en la oficina como fuera de ella.

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